LEB-ORO
Carbón para el Carramimbre
El equipo vallisoletano paga ante el necesitado Palma su endeble defensa y mala lectura del juego (84-89)
EL ex CB Valladolid ahora en Palma Roger Fornás puja por un rebote con Sergio de la Fuente y Ho pfgartner.-PABLO REQUEJO
... Y el Carramimbre se portó mal. Al menos esa es la lectura que hicieron ayer los Reyes Magos a la hora de vaciar su saca. El deseado regalo de la victoria fue a manos del equipo que más lo deseó y sobre todo para el que más confió en su filosofía de juego. Y pese a que Paco García vaticinó en la previa que la clave del partido iba a estar en el trabajo defensivo en una batalla abierta a la línea exterior, el Carramimbre optó ayer por hacer novillos alejándose de esa máxima que cuando un rival le endosa más de 70 puntos la victoria se pone muy cuesta arriba por no decir imposible.
El Iberostar Palma, el equipo que más lanzamientos de tres puntos intenta y... el que más acierta, no se alejó lo más mínimo de ese guión escrito de antemano. Ni siquiera la llegada del técnico leonés Félix Alonso a su banquillo como medida de urgencia (Palma iba ayer antes de jugarse el partido penúltimo clasificado) le hizo renunciar a una forma de juego arriesgada pero como ayer demostró (sobre todo en una primera mitad para guardar en el libro de los récords con esos 11 de 14 triples convertidos) tremendamente efectiva y resultona.
Sin defensa no hay paraíso y con ello los Reyes Magos dejaron carbón a un Carramimbre en el que a algunos jugadores les falta chispa, a otros salen a la cancha pensando en la babia y otros acaban desquiciados por el entrenador con tanta entrada y salida del banquillo a la cancha y viceversa.
El Iberostar Palma, con un director de orquesta digno del mejor equipo como es el veterano y ex ACB Carles Bivia (24 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias), tocó una serenata a la que no supo ni pudo sumarse un Carramimbre incapaz de cortar la efectividad de su rival desde más allá de la línea de 6,75 metros durante los primeros 20 minutos. La diferencia del juego entre ambos equipos era más que notoria aunque el partido llegaba a su ecuador sin estar roto del todo (46-57). La falta de actitud y sobre todo de concentración de los vallisoletanos en defensa se resumía con canasta recibida cada vez que sacaba a relucir tras tiro libre convertido su defensa presionante 2-2-1.
El conjunto de Paco García se fue al descanso con el consuelo de que era imposible que su adversario siguiera con esos porcentajes de acierto en la reanudación. Y así fue. Tirando de la anarquía de Wade-Chatman (mejor de ‘dos’ que de ‘uno’) el partido dio un vuelco para poner en franquicia a los vallisoletanos en el minuto 25 (64-60). Todo era una cuestión de agachar el culo y defender.
Desaguisado inicial arreglado y vuelta a empezar con diez minutos por delante. Pero... ¿qué pasó? Los plomos se fundieron y ambos conjuntos se convirtieron en escopetas de feria ante el aro consiguiendo únicamente dos puntos cada equipo en los cinco primeros minutos del cuarto y definitivo acto. Y en esta guerra salió beneficiado el que parecía herido, Palma, que revivió de la mano de los veteranos Carles Bivia, Rafa Huertas y el ex CBValladolid Fornás. La luz se apagó a un minuto del final (78-83) y la precipitación se apoderó de un equipo que cuando quiso enmendar su falta de humildad, como reseñó PacoGarcía tras el encuentro, ya era demasiado tarde. Carbón para empezar el año, una pena (84-89).