REAL VALLADOLID-LUGO (CRÓNICA)
Casta blanquivioleta
El Valladolid tira de oficio y coraje para empatar un partido que perdía 0-2 al descanso / En la segunda parte encierra al Lugo en su parcela defensiva y suma al menos un punto con los goles de Míchel y Mata, ambos de penalti
Mata pide el apoyo de los aficionados tras marcar de penalti el definitivo 2-2 en el minuto 89, ayer en Zorrilla.-MIGUEL ÁNGEL SANTOS
Las cuentas son muy claras. El Valladolid sumó un punto cuando el partido moría pero la sensación es que perdió dos porque hizo méritos para lograr la que hubiera sido su quinta victoria consecutiva en Zorrilla. El Lugo fue líder durante muchos minutos. Acarició el triunfo pero se topó con la mejor versión del Valladolid. Reacionó de inmediato tras el gol de Cristian Herrera en el minuto 10 y dispuso de varias ocasiones para empatar y darle la vuelta al marcador.
El 0-2 en el minuto 30 al transformar Polaco un penalti les pesó como una losa a los hombres de Luis César. Fue un duro mazazo del que tardaron en recuperarse, pero Toni aprovechó la oportunidad que le dio el míster al jugar de titular y se convirtió en una pesadilla para la zaga visitante. En el minuto 42 firmó una jugada de tiralíneas y en el córner posterior Juan Carlos volvió a lucirse tras un cabezazo impecable de Mata. Dos goles en contra al descanso frente al equipo que mejor defiende de la categoría y con un portero magistral no invitaban precisamente al optimismo, aunque el buen juego del Valladolid y su facilidad para llegar al área y rematar mantenían el partido abierto.
Después de ver la segunda parte, el punto que sumó el Valladolid casi al final sabe a poco. Hay dos aspectos fundamentales que resumen el partido y que hablan del enorme potencial de los blanquivioleta. El meta visitante, Juan Carlos, fue el mejor de los 28 jugadores que estuvieron en el césped de Zorrilla. Añadan a eso los reiterados pasos atrás que daban los jugadores del Lugo en el segundo tiempo para defender su jugosa renta ante un Valladolid rabioso y furioso con quien el fútbol no fue justo.
Si a priori el partido era complicado -el Lugo llegó como equipo menos goleado de Segunda-, el 0-1 lo puso mucho más difícil. A pesar de que el Valladolid pisó el acelerador a fondo tras el pitido inicial y Toni pudo marcar en el minuto 8 tras un durísimo lanzamiento que desvió Juan Carlos, un fallo en cadena de la zaga dio origen al 0-1 al marcar Herrera casi a placer.
Lo peor del Valladolid fue su fragilidad a la hora de defender. Los dos goles llegaron por la banda derecha del Lugo con Ángel desbordado y los centrales con apuros. Para mayor desgracia, el primer gol llegó tras un fallo de Borja. No fue su mejor día y en el descanso Luis César prescindió de él para meter a Míchel. El Lugo pudo matar el partido nada más comenzar la segunda parte pero Polaco se entretuvo con el balón y su remate fue desviado por Masip. Prácticamente fue la última llegada del Lugo al área local porque el Valladolid se lanzó al ataque casi a la desesperada. Míchel transformó un penalti sobre Ángel en el minuto 59 y el partido dio un giro radical. El Valladolid creyó en la remontada -ese aspecto anímico resultó determinante- y al Lugo le entraron el miedo y las dudas. Los jugadores ya no tenían claro en ese momento cuál era el paso a dar. La avalancha de juego blanquivioleta les animó a encerrarse atrás. Quedaba media hora por delante pero los hombres de Francisco ya no estaban tan seguros de que podían ganar.
En los últimos veinte minutos el Lugo renunció al ataque, coincidiendo con la expulsión de Bernardo. Además, la entrada de Gianniotas aportó más velocidad al ataque del Valladolid y los defensa visitantes eran desbordados de continuo. El gol estaba al caer, Míchel lanzó una falta y el balón salió cerca del poste. Luis César reforzó todavía más el ataque con el cambio de Villalibre por Anuar y se la jugó con dos delanteros. El Valladolid estuvo más de cinco minutos con un jugador menos al ser atendido Iban Salvador pero en esos momentos el Lugo ya estaba atrincherado atrás. Juan Carlos sacó otra mano prodigiosa para desviar un centro letal de Gianniotas pero no pudo detener el penalti a Olivas lanzado por Mata en el minuto 89. El Pucela se quedó sin tiempo.