A golpe de ‘campana’
Un VRAC confiado sufre para ganar (35-18) a un inteligente Barcelona gracias a las individualidades de Wessel Bell / El equipo catalán a punto estuvo de aprovechar la relajación quesera
El debutante Tomás Carrió corre hacia la línea de marca rival.-J.M. LOSTAU
El Quesos Entrepinares sufrió más de lo cuenta para imponerse a un buen FC Barcelona que planteó un inteligente partido en Pepe Rojo y que a punto estuvo de dar la sorpresa en el estreno de la Liga. Al conjunto de Diego Merino se le vio falto de rodaje y quizás se echó de menos haber disputado más amistosos para encajar las nuevas piezas.
El VRAC recordó en este inicio al de la temporada pasada, sin embargo, hace un año más de la mitad de la plantilla era nueva. El actual campeón de Liga se siente tan fuerte que cuando se ve superior en el campo se deja llevar sabedor que gracias a sus individualidades logrará desnivelar el choque. Y ayer así ocurrió. Y eso que el choque arrancó con mucha facilidad con un ensayo de Barnes que transformó el debutante Carrióy otro de Basso. Un puro espejismo. Desde ese momento el conjunto catalán cumplió a la perfección el guión marcado. Jugar en el campo del VRAC y esperar a que este tuviera un error para lanzar a palos.
Los 18 puntos del equipo catalán fueron logrados con el pie. En la mano y en la melé, los vallisoletanos eran muy superiores, pero el Barcelona esperaba los numerosos fallos de indisciplina deportiva del VRAC para sumar de tres en tres. En especial gracias al acierto de su pateador el argentino Bautista Güemes, todo un seguro de vida.
La falta de concentración y de intensidad del cuadro de Merino quedaron plasmadas en la primera mitad cuando se marcharon al vestuario perdiendo por 12-15. La bronca de Merino (‘merinina’) tuvo que ser grande porque el cuadro azulón salió mucho más serio. La idea era jugar mucho más en equipo y olvidar hacer la guerra cada uno por su lado. Para ello, sacó al campo a Paila, que ofreció mejor salida de balón que Pescador. Un ensayo de Guillo Mateu sin transformación (Carrió no tuvo su mejor día) parecía poner las cosas en su sitio, pero el equipo culé no dio su brazo a torcer, hasta el punto de que Güemes colocó el 17-18.
Pero en ese momento es cuando brotaron las individualidades del campeón de Liga, sobre todo las de John Wessel Bell que con un gran ensayo colocó el 24-18 a falta de 20 minutos. Posteriormente llegaría una nueva marca del sudafricano que, ahora sí, ofreció a la grada de Pepe Rojo, que no se divirtió como en anteriores ocasiones con el juego quesero.