BALONCESTO LEB-PLATA
De la Fuente vence al desquiciamiento
Agónico y taquicárdico triunfo del Comercial Ulsa Ciudad de Valladolid apoyado en su capitán que le permite auparse a la cuarta plaza
Graham-Bell observa a su compañero Sergio de la Fuente como intenta zafarse de Nikaloulou.-PABLO REQUEJO
Sin uñas por devorar y con el corazón a mil y una pulsaciones. El Comercial Ulsa sufrió hasta límites insospechados para doblegar a un Xuven Cambados que tuvo el balón para forzar la prórroga gracias a los regalos de navidad antes de tiempo realizados por la ausencia de cabeza y la mala lectura de los vallisoletanos.
Es difícil de explicar que la grada tuviera el corazón encogido hasta el último suspiro pese a que su equipo había ganado todas las batallas menos una, la del desquicie, la del despiste, la de no saber leer el partido, en definitiva la de controlar su elevado estado de ansiedad. Los vallisoletanos mandaron con una autoridad abrumadora en la valoración (86-55), en los rebotes (47-26), en los pases de canasta (9-8), en tapones (3-1), en balones robados (13-7) y en faltas recibidas (21-16). Pero el Comercial Ulsa tan solo fue capaz de ganar por tres puntos, dos de ellos, ya con el reloj a cero.
Paco García se desgañitó impotente una y otra vez en el banquillo al ver como su equipo se empeñaba en querer bajar por la chimenea del Xuven Cambados para regalarle el partido. Afortunadamente allí estaba para evitarlo su capitán. Como ya refrendó hace dos partidos, Sergio de la Fuente vuelve a ser Sergio de la Fuente, en su mejor versión, líder y timón de un equipo que se desorienta con el simple zumbido de una mosca. Ayer pecó de ello en repetidas ocasiones.
Comenzando por un primer cuarto en el que nada parecía importarle debido a la falta de carácter y terminando por un final de partido no apto para cardiacos en el que el poco afortunado y anárquico Wade-Chatman, quiso ejercer de Papá Noel con regalo tras regalo, con error tras error, dando un clínic de todo lo que no hay que hacer en un encuentro.
Paco García en estado puro de efervescencia, incluso optó por castigarle durante muchos minutos en el banquillo aunque la solución del todavía imberbe Pablo Esteban, no dio resultado teniendo que devolverle al parquet cuando el partido estaba más caliente.
El Comercial Ulsa supo reaccionar en un segundo cuarto espectacular en defensa para cerrar el cajón de las dudas del primer acto. Con un parcial de 21-8 ante el equipo más anotador de la Liga, el conjunto vallisoletano recuperó un mando en el electrónico que ya no abandonaría. Solo esa desconexión que tanto preocupa a Paco García personificada en Wade-Chatman, Bubacar Sidibe e incluso ayer en un excesivamente acelerado Graham-Bell, propició que el partido no se cerrara hasta el suspiro final con un rebote defensivo milagroso y los dos tiros libres de Miguel González.
Sergio de la Fuente, vestido ayer de gladiador, fue el encargado de poner el timón del equipo hacia la novena victoria de la temporada que le hace llegar a la última jornada de la primera vuelta ‘vivo’ aunque sin opciones reales para la Copa (por el basketaverage) aunque con la posibilidad de ejercer de juez. Un triple suyo puso el 74-71 en el marcador a 55 segundos para el final que hacía pensar en un triunfo sin sobresaltos. Nada más lejos de la realidad porque en ese minuto final pasó de todo: una pérdida, una antideportiva, un malísimo tiro y una falta de tres tiros, que pudo resucitar al Cambados. Afortunadamente Quintela falló el último tiro libre para hacer justicia y dar el triunfo a los vallisoletanos (77-74).