FÚTBOL - REAL VALLADOLID

El Valladolid B, como un cohete

Doblega 4-2 al Burgos, suma su tercer triunfo consecutivo y es séptimo en la tabla

Iván Martín celebra su gol, el segundo del equipo.-J.M.LOSTAU

Publicado por
Arturo Alvarado
Valladolid

Creado:

Actualizado:

El Real Valladolid B va como un cohete en la clasificación y en el campo. El equipo que coqueteaba con la zona de peligro tras la derrota frente al Celta B, se ha colocado séptimo después de tres victorias consecutivas ante Pontevedra, Ferrol y Burgos. La salvación, meta real de este combinado, está cada día más cerca.

El filial blanquivioleta destrozó al Burgos por velocidad, sin olvidar su solvencia defensiva en los minutos finales. La lenta zaga visitante fue mantequilla para cuatro cuchillos llamados Higinio, Iván Martín, Dani Vega y Mayoral. El Burgos demostró por qué es colista. Nula elaboración y balones centrados al montón complican la existencia de un equipo que quiere subsistir con más ganas que fútbol.

El 0-1 fue un espejismo. Tras una doble ocasión con balón de Calero al poste, llegó el tanto de Adrián. Un cabezazo desmarcado sorprendió a Dani Hernández. Pero el filial se repuso enseguida. Sólo tres minutos después, una internada por la banda de Mayoral culminada por él mismo, subió el empate al marcador.

A estas alturas el encuentro ya parecía la lucha del Correcaminos contra el Coyote. Una galopada de Iván Martín, que sentó al portero y a un defensa con un par de regates, supuso el 2-1. Un golazo.

Con el Promesas desatado, una nueva internada de Mayoral por el agujero del lateral derecho burgalés fue preludio del centro que remató a gol Higinio. 3-1 al descanso en una primera parte que fue una dictadura blanca y violeta. Control de juego, rapidez en las salidas y Anuar de cerebro pensante. Dani Vega se marchó lesionado por una patada fortuita en la cabeza.

La reanudación cambió el mando del juego, pero el dominio burgalés fue estéril. Sólo pudo apretar el marcador con un autogol de Calero, tras rebotarle un balón despejado por Dani Hernández. Antes, Mayoral había fallado dos mano a mano ante el seguro Aurreko y el árbitro se había comido un penalti clarísimo en área visitante por placaje en el punto de penalti.

Cargando contenidos...

El 3-2 espoleó al Burgos, obligado a lanzarse al ataque. Su lentitud en el repliegue le costó el cuarto gol, en una internada de Higinio por el centro, sin tiempo para más.