BALONMANO
Estilo sin fondo de armario
El entrenador del BMAula, Miguel Ángel Peñas, prevé que el equipo volverá a pelear en la zona alta de la tabla pese a contar con una plantilla corta de efectivos
-Pablo Requejo
No es necesario tener el fondo de armario de una emperatriz para destilar estilo. Sin embargo, nunca sobra una pieza más que combine con todo y que abrigue cuando vengan los malos tiempos. Así piensa Miguel Ángel Peñas, un sastre de la tablilla que espera volver a diseñar una nueva revelación para la próxima temporada.
Pocas serán las telas nuevas con las que confeccionar un equipo ganador. Sólo la pivote navarra Nekane Terés se suma a la tripulación de un barco del que se han apeado Patricia Macías, Bea Casquero y Cecilia Cossío, que después de operar de nuevo su rodilla ha decidido tomarse un año sabático para recuperarse al 100%. Las cuentas del debe y haber dejan en el balance del BM Aula a 15 jugadoras sénior y tres juveniles (Carmen Sanz, Fátima Koudia y Rafaela Bergara) que dejan a Miguel Ángel Peñas con un margen de maniobras escaso en caso de contratiempo. «Se queda un poco corta la plantilla. Me hubiera gustado contar con una plantilla más amplia», reconoce Peñas que admite que «cualquier lesión me preocuparía muchísimo por la limitación del número de jugadoras».
El mercado puede dar alguna oportunidad al BM Aula, que continúa trabajando por si salta la ocasión. «Pueden pasar dos cosas: que entre algo de dinero y el club me autorice a fichar a alguien de relumbrón o que se fiche a alguna chavala que sería una opción de futuro», explica. La segunda opción es la más cercana para Miguel Ángel Peñas, que estima que sus mejores fichajes ya estaban dentro del club: «Queremos mantener nuestro nivel y estamos muy contentos de mantener una plantilla regular. Para mí es un éxito sin precedentes que jugadoras como Amaia, O´Mullony o Silvia sigan a pesar de las ofertas que han tenido», confiesa.
Peñas reconoce que el club ha regateado el entrar en el mercado a buscar una nueva guardameta ante la situación laboral de Lulu Guerra. «En la portería había dos opciones: que Lulu cambiara su situación o fichar a alguien de fuera. El porcentaje de paradas del año pasado fue malo por las circunstancias, pero hemos conseguido que cambie su situación y pueda entrenar todos los días, que era la primera opción».
Con Lulu tejiendo una tela de araña bajo palos, el BM Aula se enfrentará a la que probablemente sea su temporada más complicada desde que aterrizara en territorio de División de Honor. «Ahora los equipos de arriba y del medio se están fortaleciendo y no sé a qué nivel podremos estar con respecto a ellos», explica Peñas, que da la solución al salto de calidad que ha dado la competición: «Si antes nos costaba ganar, ahora nos va a costar más. ¿Qué hay que hacer? Trabajar más y mejor», pregunta y responde el técnico vallisoletano.
Avalado por los resultados, Miguel Ángel Peñas vuelve a escuchar tambores de guerra en su bola de cristal. Pese a lo poco recolectado en el mercado de fichajes, lo numéricamente limitado de la plantilla y el músculo ganado por sus rivales, el entrenador del BM Aula vuelve a ver a su equipo planeando por la zona noble de la clasificación, como en años anteriores: «Yo sigo pensando que nunca vamos a rendirnos. Estoy seguro de que vamos a estar dando guerra en la parte de arriba.
Por mi cabeza no se pasa el estar sufriendo cerca de los puestos de descenso», concluye.