REAL VALLADOLID
A un suspiro del récord
Los blanquivioleta están a 102 minutos de batir su marca de imbatibilidad en Segunda / Llevan más de 5 partidos sin recibir gol y amenazan el registro de Paquito en la temporada 77-78
Kepa despeja ante los centrales Silva y Juanpe y el medio defensivo Borja, el sábado en San Mamés.-I. ANDRÉS / ARABA PRESS
El fútbol es trapichero, burlón y antojadizo. El mismo equipo que se desangraba por su defensa durante el inicio de Liga, se ha convertido en una roca tan sólida que compite con otras históricas por ver cuál es la menos porosa. La mutación ha sido tan radical que el barro está muy cerca de convertirse en puro granito.
Hablamos del Real Valladolid, por supuesto. El fútbol no es una ciencia exacta pero tampoco se mece al albur de la casualidad. El alquimista responsable de esta transubstanciación ha sido Portugal. Sus débitos con este equipo son aún muchos, pero en su haber figura la recuperación de la solidez defensiva, que no es lo mismo que de la defensa.
Los zagueros pucelanos han pasado de sufrir aviones de combate en picado, a ver filtrados con cuentagotas delanteros que, tras pasar varias capas, percuten con Silva y Juanpe, sin olvidar a los laterales... a veces. Cuando hay orden defensivo general, los centrales que parecían ratones, se convierten sin necesidad de varita en purasangres. Y si alguno pasa, ahí está Kepa, un cierre de seguridad con ilimitados puntos de anclaje.
La consecuencia de este panorama es que el Real Valladolid lleva cinco partidos sin encajar gol, igualando el récord en Segunda de la temporada 77-78. La escuadra que entonces entrenaba el inolvidable Paquito aún mantiene ventaja en cuanto a los minutos de virginidad. Suma 572, por los 471 de la de Portugal. Si el actual Pucela deja a cero el casillero el domingo ante el Numancia y aguanta 12 minutos con la portería intacta en Tarragona, habrá batido el récord de imbatibilidad en Segunda. No está nada mal para un equipo cuya afición y prensa clamaban hasta hace semanas por la llegada de centrales que solventasen un problema que no era de epicentro sino de hipocentro. La diferencia es sustancial. El primero es el punto inicial de la superficie terrestre donde se manifiesta un terremoto. El segundo, el punto del interior de la tierra donde se genera.
El último balón que recogió Kepa del fondo de su meta lo introdujo Álvaro en el minuto 69 del Real Valladolid-Elche. Rodri empató en el 90, de forma que otra racha se entrevera de seis partidos sin perder. Porque en los cinco siguientes el meta sólo se ha agachado a recoger la toalla. Mallorca (0-1), Córdoba (2-0), Alcorcón (0-0), Ponferradina (0-0) y Bilbao (0-1) han alimentado la lucha por el récord.
Aquel Valladolid de Paquito perdió 3-0 en el antiguo Tartiere contra el Oviedo en la jornada 18 del campeonato 77-78. Alarcón cerró el marcador en el minuto 56. Sabadell (2-0), Getafe (2-0), Castellón (0-0). Osasuna (1-0) y Jaén (0-0) fueron incapaces de marcar a Llacer. Rolón, del Murcia, lo consiguió en el minuto 88 de un encuentro que ganaron 2-1 los albivioleta. En total fueron 572 minutos sin encajar... aunque no todos con Llacer de portero, pues en Oviedo el meta fue Cuartero. El mítico arquero cántabro, afincado en Valladolid desde su época de jugador, sumó 538 minutos imbatido. Si Kepa aguanta 68 el domingo sin recibir gol frente al Numancia, habrá superado el registro de Llacer.
El récord pucelano absoluto de imbatibilidad lo ostenta César Sánchez y se produjo en Primera División. El Coyote de Coria dejó su arco inmaculado durante 555 minutos, aunque el registro se certificó abrazando dos temporadas. Julen Guerrero le batió en el minuto 85 de la jornada 33 en la 97-98, en un Athletic Club 2 - Real Valladolid 0.
No hubo más goles en esa Liga ni hasta el minuto 10 de la segunda jornada de la 98-99. Mijatovic dio la victoria 0-1 al Real Madrid con su tanto en el minuto 10 del partido. Acababa un sueño. Pero pronto puede comenzar otro.