REAL VALLADOLID
Los goles aparcan la crisis
El Valladolid aprovecha la buena dirección de juego de Álvaro Rubio y el acierto de Juan Villar para arrollar al Tenerife, que jugó con uno menos desde el minuto 21 /Pero sufrió en el segundo tiempo y pasó algunos apuros
Juan Villar, autor de dos de los cuatro goles del Real Valladolid y el mejor jugador del partido, presiona a Jairo, ayer en Zorrilla.-J.M. Lostau
Los jugadores del Valladolid dieron un puñetazo encima de la mesa y se fueron de vacaciones. Un triunfo por goleada es la mejor manera de frenar la crisis. La diversión en Zorrilla fue a raudales. Se registró la mejor entrada de la temporada, se vieron algunos de los mejores minutos del equipo y los aficionados tuvieron ocasión de celebrar hasta cuatro goles.
El partido se le aclaró al Valladolid en el minuto 21. El penalti cometido por Alberto sobre Rodri resultó determinante: Óscar abrió el marcador al transformar la pena máxima y el Tenerife se quedó con un jugador menos. De la alegría se pasó a la euforia en sólo tres minutos, el tiempo que tardó Juan Villar en ampliar la ventaja tras un pase magistral de André Leao. Visto y no visto. El Valladolid mandaba con una renta exquisita, dos goles en el marcador y un jugador más sobre el césped.
Y no fueron dos acciones aisladas las que mostraron el dominio blanquivioleta. Antes de que llegase el primer tanto, y con el Tenerife encerrado atrás, Alfaro había cabeceado junto al poste tras un centro medido de Juan Villar y el propio Pichichi del equipo había conseguido batir a Dani Hernández, pero el tanto quedó invalidado por fuera de juego.
Parecía el escenario perfecto para volver a ganar en Zorrilla, pero ya se sabe que el Valladolid es capaz de lo mejor y de lo peor y hay ocasiones en las que se complica los partidos que a priori precen más sencillos. Y así ocurrió ayer. Un despiste colectivo de la zaga permitió a Lozano plantarse solo ante Kepa para batirle de tiro cruzado.
Dio la impresión de que se trataba de un pequeño susto porque a renglón seguido el Valladolid pudo ampliar la ventaja tras una vaselina de Óscar a Dani Hernández que resolvió Cámara cuando el balón avanzaba hacia la portería. Los sustos de verdad llegaron tras el descanso. Espabiló el Tenerife. Hubo momentos en los que daba la sensación de que era el Valladolid quien estaba en inferioridad numérica. Los hombres de Portugal perdieron fuelle en el centro del campo y sufrieron para frenar a Suso por la banda. El Tenerife se creció y tuvo hasta tres buenas ocasiones para empatar, pero la seguridad de Kepa en su salida, el poste después y finalmente Marcelo Silva evitaron el 2-2.
El Valladolid reaccionó a tiempo, recuperó la velocidad de Juan Villar por la banda y fue precisamente el máximo goleador blanquivioleta quien dio un giro defnitivo al partido. Primero avisó con un remate envenenado que desvió Dani Hernández y a continuación cruzó el balón al meta para establecer el 3-1, una losa demasiado pesada para el Tenerife, que a estas alturas del encuentro (minuto 72) ya acusaba el desgaste.
También notaban el generoso esfuerzo realizado algunos jugadores del Valladolid, como Álvaro Rubio. El capitán había dictado una nueva lección de fútbol, de pases precisos a esos huecos donde no llega el rival y de rapidez buscando las incorporaciones de los extremos. La ovación que se llevó el riojano al ser sustituido (minuto 79) era el justo premio a su extraordinaria actuación.
Portugal conoce bien a sus jugadores y optó por esperar unos minutos antes de realizar este cambio. El tercer gol le animó finalmente a mandar al capitán al vestuario. Y en plena fiesta blanquivioleta y con el Tenerife ya entregado, Guzmán cerró el marcador con el cuarto gol. Esta vez, el Valladolid tuvo ese acierto por el que tanto ha clamado el técnico desde que llegó a Zorrilla. Con goles, la crisis es menor...