BALONMANO

El pasado da la llave del futuro en el BM Atlético

Uno de los jugadores del histórico Michelin Valladolid de los años 80, Fernando Bolea, se interpone con su Bidasoa en el ascenso

Temporada 84-85. Fernando Bolea (fila central, primero por la izquierda) en el Michelin Valladolid.-HDB

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Guillermo Velasco
Valladolid

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Llegó a Valladolid hace 30 años como internacional júnior procedente del Helios de Zaragoza. Eran los tiempos del ADCMichelin, aquel histórico equipo que dio origen años después al BMValladolid, en el que militaban entre otros míticos y todavía recordados jugadores de apellido ilustre para el balonmano vallisoletano como Ponce, Martín, Molina, Rosell, Coté o Guti. Tiempos en los que el balonmano se vivía de una manera diferente. Tiempo, aquella campaña 84-85 en la que era destituido en plena campaña Rafa Mejías haciéndose con las riendas del equipo José Carlos Muñoz. Tiempos en los que dos kilómetros más lejos Fernando Hernández comenzaba a despuntar en el patio de La Salle y dirigido por Juan Carlos Rodríguez ‘Juanqui’ junto a Pisonero y De las Heras. Aquel pasado del casi llamado balonmano en blanco y negro se interpondrá en el futuro del BMAtlético Valladolid. Entre otras cosas porque Fernando Bolea, aquel espigado extremo zurdo que tanto juego dio al Michelin Valladolid durante cinco campañas hasta tal punto de vestir la camiseta nacional, tendrá la llave del futuro. El entrenador del Bidasoa, equipo con el que se medirá el BMAtlético Valladolid en las semifinales de la fase de ascenso a la Asobal en Santander el próximo sábado, ejercerá de obstáculo con sus conocimientos. Un enfrentamiento entre el pasado y el todavía presente en manos de Fernando Hernández, aquel chavalín que por entonces contaba con apenas diez años cuando Bolea fichaba por el Michelin, hoy un ‘cuarentón’, líder y estandarte del nuevo club creado de la desaparición del BMValladolid.

Fernando Bolea no olvida su pasado, su pasado glorioso en Valladolid como jugador hace treinta años donde conoció a la que hoy es su mujer y donde dejó muchos amigos del balonmano de antaño. «Valladolid supone mucho para mi. Mi mujer y mi familia política son de allí y yo me forje como jugador en esa plaza para dar el salto al Bidasoa (curiosamente donde hoy desarrolla su carrera como entrenador y donde se proclamó campeón de la Liga, Copa del Rey, Copa Asobal y Copa de Europa)».

Bolea es consciente de que tendrá que hacer frente al recuerdo en un duelo de vital importancia para dos clubes, dos ciudades, que saborearon las mieles del éxito antes de caer en el olvido. «Hay muchas reminiscencias de mi etapa en Valladolid. Pero el sábado habrá que olvidarse de los sentimientos para hacer frente a un partido que, a buen seguro, será de mucha exigencia y muy duro para ambos equipos aunque atractivo para el espectador. Tanto para Valladolid como para nosotros supone mucho esta fase de ascenso porque supone el retorno a la elite del balonmano español».

El técnico zaragozano no olvida, treinta años después, su etapa en aquel Michelin Valladolid. «Es una etapa inolvidable por muchos motivos. Sobre todo porque conocí a mucha gente que hoy años después son buenos amigos míos».

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Para Fernando Bolea la regeneración del BMAtlético tras la desaparición del BMValladolid es un bien. «Seguí los movimientos a cargo de Guti, Molina, José Carlos Muñoz y Manu Martín para dar una alternativa a la desaparición del BMValladolid. Hay que agradecer su granito de arena y su sentimiento por el balonmano», recuerda.