Las Francesas resume el legado artístico de Léger
Reúne las creaciones que este referente del cubismo realizó para un libro de artista de Tériade
Elisa Ganivet junto a dos de las obras presentes en la exposición.-E. M.
Fernand Léger (1881 – 1955), uno de los iconos del cubismo, el pintor que delineó la belleza de unas urbes cada vez más industrializadas y mecanizadas, el autor de uno de los primeros títulos del cine de vanguardia como Ballet Mecánique (1924) –en su baile de imágenes, entre sonrisas y geometrías diversas, la cámara encuadra el juego de una mujer en un columpio... casi convertida en equilibrista–, abrió ayer las puertas de la sala municipal de exposiciones de Las Francesas con las impresiones que realizó para El circo, el libro de artista que publicó en París, en 1950, con el editor Tériade.
Un imaginario anclado en otros tiempos, en otras formas de goce distintas a las brindadas por las grandes ciudades.
«Le dio al cubismo su propio estilo», advirtió la comisaria de la muestra, Elisa Ganivet, durante la inauguración. Un estilo ‘tubista’, como denominó su obra el crítico Louis Vauxcelles. «Léger decía que destruido el sujeto (en la pintura) era necesario encontrar otra cosa, centrarse en el objeto y el color», abundó la responsable, antes de subrayar las claves del trabajo del creador: la línea, negra, gruesa y dinámica; la forma, con ese aire cilíndrico; y el color, puro y alegre. «Tenía una profunda conciencia de clase», advirtió Juan González-Posada, responsable de exposiciones de la Fundación Municipal de Cultura, sobre un artista preocupado por hacer llegar el arte a toda la sociedad.
MOTIVOS
En esa perfecta «máquina que produce círculos» –así definía Léger a las carpas de circo– se reúnen trapecistas, equilibristas, contorsionistas, músicos, payasos, animales, juegos de cartas –ya retrató a jugadores en las trincheras de la I Guerra Mundial–... y bicicletas. Y es que la rueda era algo más que un símbolo de modernidad y de avance, para este hijo de un ganadero de Normandía, como explicó la comisaria: en el 36 se instauraron en Francia las vacaciones pagadas y las clases humildes buscaban sobre las dos ruedas lugares para el esparcimiento.
La publicación al final de su vida de Le cirque, recordó González-Posada, fue considerada como el testamento artístico de Léger. Tériade realizó 280 copias. La muestra permanecerá abierta hasta el próximo 24 de marzo.