Y Basso escapó de la tortura

Andrew Basso, campeón mundial de escapismo, emula al histórico Houdini en una gala en la que ilusionistas de cuatro países sorprenden con sus trucos, apariciones y transformaciones

Andrew Basso durante su número de escapismo.-J.M. LOSTAU

Publicado por
Ana de la Fuente

Creado:

Actualizado:

El Auditorio del Centro Cultural Miguel Delibes enmudeció. Fueron poco más de dos minutos y medio pero se hicieron eternos. Con la respiración contenida, los espectadores que ayer asistían al espectáculo ‘Los mejores magos del mundo’ contemplaron atónitos cómo Andrew Basso, campeón mundial de escapismo, logró evadir la tortura. Fue el número estrella de la gala enmarcada en el Festival Internacional ‘Vive la Magia’ que se ha convertido ya un referente de la Navidad vallisoletana. El escapista italiano quería dejar claro por qué es considerado por la crítica como el sucesor del histórico Harry Houdini. Sus manos fueron esposadas. Sus pies quedaron presos de dos maderas y un candado. Una grúa comenzó a elevarlo para introducirlo en una urna llena de agua. La celda de la tortura. Tras cerca de dos minutos y medio bajo el agua, logró zafarse de las cadenas. Aunque de diferente manera, también el público contenía la respiración en sus butacas. Tras finalizar su arriesgada hazaña, los espectadores rompieron en aplausos.

Su número fue el más esperado de una noche mágica en la que ilusionistas llegados de diferentes partes del mundo inundaron el Auditorio de trucos, escenografías complejas, malabares o montajes aderezados con números de humor para hacer disfrutar a grandes y pequeños con una gran puesta en escena. Y es que como señala Juan Mayoral, director artístico de este espectáculo, «aunque el truco es importante, también lo es envoltorio».

El encargado de alzar el telón fue el dúo franco-ruso Lazer Wizard que subió al escenario acrobacias y artes visuales con el apoyo de las nuevas tecnologías. Luz y efectos láser reconvertidos al servicio de la magia. También a medio camino entre la ciencia ficción y la magia, el número de los italianos Alberto Giorgi y Laura que trasladaron al espectador al fascinante mundo de máquinas increíbles inspirado en las fantasías de Julio Verne.

Desde Rusia llegó Nataly Pereva, -«una de las poquísimas mujeres que hacen magia», lamentó Mayoral- quien asombró a los asistentes con sus vertiginosos cambios de ropa.

La representación española corrió a cargo de Karim, el encargado de conducir la gala y que se metió desde el minuto uno al público en el bolsillo con números de magia cómica, y de Manolo Costa y Mindanguillo que combinaron magia, teatro y mucho humor.

Cargando contenidos...

Porque ayer la magia se aunó con los sueños, la música y el riesgo con el objetivo «de sorprender, pero también de emocionar y de tocar el corazón», celebró Mayoral.