MUSEO PATIO HERRERIANO SALAS 3, 4 Y 5
La ‘Suite 347’ despliega la ironía y fuerza erótica de Picasso
La serie se presenta por primera vez en España y muestra grabados realizados cinco años antes de morir
Algunos de los grabados que pueden visitarse hasta elpróximo 3 de febrero en las salas 3, 4 y 5 del Museo Patio Herreriano.-ICAL
Cinco años antes de su muerte, Picasso desplegó toda su ironía y una gran carga erótica en la serie Suite 347 que desde ayer y hasta el próximo 3 de febrero puede visitarse en las salas 3, 4 y 5 del Museo Patio Herreriano. Una exposición que se exhibe por primera vez en un museo español gracias a la colaboración de la Fundación Bancaja, propietaria de esta mítica e histórica serie que, según señaló ayer la concejala de Cultura, Ana Redondo, durante la inauguración, convertirá al espectador «en un voyeur de primera por su erótica belleza».
Una colección de 347 aguafuertes que pone de manifiesto la compulsiva manera de trabajar del artista ya que los realizó en 204 días, entre el 16 de marzo y el 5 de octubre de 1968, en su casa de Mougins.
Los trabajos presentan múltiples formatos y se agrupan en cuatro apartados temáticos: ‘La Celestina’, compuesta por 66 obras e inspirada en la obra de Fernando de Rojas;‘Picasso, su obra y su público’, una colección de 49 estampas en las que recoge sus temas habituales así como referencias a artistas que le influyeron como Monet o Balzac; ‘Mitologías y circos’, 126 obras en las que inmortaliza desde faunos y el rapto de las Sabinas hasta saltimbanquis o payasos y ‘El pintor y sus modelos’, una extensa selección de un tema muy recurrente en el artista.
Y es que, según celebró ayer Juan Bordes, director de la Calcografía Nacional, «estamos ante uno de los cuatro artistas más importantes en la historia del grabado mundial junto a Durero, Rembrandt y Goya».
«Es una exposición inigualable y de una potencia sobrecogedora que merece ser visitada con calma para poder disfrutar de un momento único», añadió.
Pese a que los grabados fueron realizados cinco años antes de su muerte, Picasso «demostró estar más vivo que nunca». Y es que el artista malagueño refleja en esta serie no sólo su dominio de la técnica sino también la complejidad del mundo y de la vida. Son uno de los trabajos más titánicos de un Picasso que no duda en mostrar una gran fuerza erótica con la irrupción simultánea de toda su imaginería: los toros, el flamenco, la mitología o el Mediterráneo. Y como en una suerte de diario de sueños y obsesiones, se adentra también en el mundo del voyeurismo convirtiéndolo en un acto artístico. Lo hace a través de personajes insertos en los grabados, en algunos casos aparece él, pero también hay figuras religiosas, artistas o saltimbanquis. Tampoco faltan estampas que hacen alusión a los juegos del pintor renacentista Rafael y su amante ‘La Fornarina’.
Una ‘Suite’ en cuatro tiempos en la que el artista vuelca sus experiencias y sus más íntimos deseos, en un intento de mostrar su desbordante imaginación. «Una autobiografía apresurada de su pasado pero también de su presente», destacó Berges.