Ábalos deja sin respuesta el desvío de camiones por la AP-1 y el AVE a Burgos
El ministro de Fomento anuncia un grupo de trabajo con la Junta para los nuevos accesos de la AP-1 / Sin compromisos en su cita con el PSOE de Burgos
Los socialistas burgaleses se entrevistaron ayer en Madrid con el ministro de Fomento y el secretario de Infraestucturas.-ECB
Un grupo de trabajo con la Junta y la promesa de nuevas reuniones con el PSOE de Burgos. Y una foto. Es la conclusión de la cita mantenida ayer en Madrid entre la secretaria general de los socialistas burgaleses y la alcaldesa de Miranda con el ministro de Fomento, que, de nuevo, eludió dar respuesta a los planes que maneja para las infraestructuras de Castilla y León, la Comunidad con más obras empantanadas de España. Al igual que el jueves eludió dar plazos para las obras que maneja en la región pero anunció más licitaciones en una reunión de trabajo con la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones.
José Luis Ábalos no aclaró qué sucederá con la puesta en servicio del AVE a Burgos, retrasada al menos medio año por la reconstrucción de un viaducto fallido, pese a que se comprometió a informar puntualmente sobre el estado de las obras y los plazos. Pero sí aventuró su compromiso con la llegada de la alta velocidad a Miranda de Ebro, dentro de la línea de Burgos a Vitoria que se encuentra en fase de alegaciones. Un compromiso, por tanto, que se antoja lejano en el tiempo en un proyecto por el que han pasado ya varios ministros.
La alcaldesa de Miranda se tuvo que conformar con que el ministro le garantizara que la ciudad seguirá siendo un nudo ferroviario fundamental y que con el AVE, los trenes tendrán «más o por lo menos las mismas frecuencias» que hoy. Nada nuevo respecto a la anterior administración ni tampoco un compromiso cierto que clarifique si Ábalos pretende romper con la decisión de que el AVE rodee Miranda en lugar de atravesarla como pide su alcaldesa. Aunque hay que recordar, de nuevo, que ese proyecto aún no es más que papel, no está siquiera presupuestado más allá de la redacción de los trámites previos y que pasarán varios años o, incluso, varios ministros hasta que empiecen las obras.
La reunión mantenida ayer, que la socialista burgalesa Esther Peña calificó «de seguimiento», no sirvió para plantear ninguna de las exigencias que el líder regional del PSOE, Luis Tudanca, prometió trasladar al nuevo ejecutivo de Pedro Sánchez. Ni siquiera hubo un pronunciamiento claro del ministro sobre el desvío obligatorio del tráfico de la N-I por el tramo liberado de la AP-1 entre Ameyugo y Armiñón, hasta que se complete la liberalización de la autopista, que venían pidiendo insistentemente los socialistas burgaleses al anterior titular de Fomento.
El único compromiso real de José Luis Ábalos ha sido la de «mantener reuniones periódicas para el seguimiento de este procedimiento» y, como ya era sabido desde que el secretario de Infraestructuras, Javier Izquierdo, también presente en la reunión, lo anticipase por carta, que se constituirá «de manera inminente» el grupo de trabajo con la Junta de Castilla y León para analizar las alternativas de nuevos accesos de la autopista cuando se abra al tráfico.
Peña aprovechó para volver a insisitir en que «en ningún caso era la intención del PP que a partir del 1 de diciembre transitar por la autopista fuera gratuito», ya que según la «documentación existente» se contemplaba la posibilidad de una nueva concesión porque «los trámites técnicos y administrativos», para liberar los peajes «deberían haber estado puestos en marcha al menos 18 meses antes, para así llegar a la fecha mencionada en condiciones de seguridad, y no se comunicó nada a la empresa concesionaria».