Una cuarta parte de los inmuebles vacíos se concentra en León

Salamanca y Valladolid, las provincias que a mayor ritmo se desprenden de de viviendas ‘almacenadas’

Viviendas en venta en el centro de la capital burgalesa.-RAÚL G. OCHOA

Publicado por
Mar Peláez

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Todas las provincias castellanas y leonesas han reducido sus niveles de sobreoferta en los últimos siete años, y lo han seguido haciendo en el último ejercicio, a mayor o menor ritmo, salvo en Burgos que se ha incrementado ligeramente. Sin embargo, esta absorción de stock continúa sin producirse de manera uniforme. La velocidad es muy dispar.

Pero si hay un dato que sobresale entre todos los publicados en el informe sobre el Stock de vivienda nueva de 2018, publicado por el Ministerio de Fomento, es que el 25% de todas las viviendas que la crisis dejó varadas en Castilla y León se encuentran en la provincia leonesa.

Según este documento, León contabilizaba al cierre de 2017 un total de 8.339 viviendas nuevas sin vender. Representan el 2,53% de todo su parque inmobiliario. Exclusivamente doce provincias españolas presentan un porcentaje más elevado.

No solo no eso. En los últimos seis años, ha conseguido desprenderse exclusivamente del 16,4% de sus viviendas invendidas, lo que la convierte en la cuarta provincia castellana y leonesa con menor porcentaje de ventas. En 2017 lo hizo del 1,82% de los inmuebles vacíos (155 en números redondos).

Al presidente de la Confederación castellano y leonesa de la Construcción, Javier Vega, no le salen las cuentas, si bien se muestra convencido de que polígonos como el de La Lastra, donde se proyectaron más de 4.600 viviendas, o el de la Universidad, «saldrán adelante».

Lo mismo piensa del polígono de la Rosaleda, en Ponferrada, aunque en este caso, «a un ritmo mucho más prudente», ya que, como recuerda, «el drama empresarial de Ponferrada fue mayor que en la capital». Aún así, sostiene que «León no tiene capacidad para absorber ahora las 1.000 viviendas al año de periodos anteriores, pero sí unas 200».

ÁVILA.

Un total de 3.590 viviendas nuevas continúan vacías en la provincia de Ávila. Aunque son un

13,1% menos de las que tenía en 2011, la estadística coloca a la provincia como la segunda de Castilla y León con menor ritmo de absorción.

BURGOS.

La provincia ha conseguido vender en este tiempo un 18,5% de sus inmuebles sin comprador. Eso le ha valido para bajar, por primera vez, de las 4.000 propiedades invendidas. 2017, sin embargo, no fue el mejor año para la provincia. El informe del Ministerio la sitúa como una de las ocho de todo el país que experimentó un incremento el pasado año, aunque fuera de solo un 0,38%. De esta forma, el 1,54% de su parque inmobiliario continúa pendiente de ser vendido.

PALENCIA.

El 1,93 del total de inmuebles existentes en la provincia sigue sin morador. Fue, además, la tercera de la Comunidad que menos ha mermado su stock en los últimos seis años, tan sólo un 15%, aunque en 2017 cogió ritmo.

SALAMANCA.

Es la provincia castellana y leonesa que con mayor celeridad se ha ido desprendiendo de su stock. Si en 2011 tenía 4.591 inmuebles con el cartel de se vende, seis años después lo ha rebajado hasta las 3.022. Eso supone eliminar de ese listado el 34,3% de los inmuebles nuevos sin propietario. Es la décima provincia española que más lo ha conseguido. En el último año, además, lo ha recortado en un 4,52%.

SEGOVIA.

Presenta el menor porcentaje de propiedades vacías sobre el total de toda Castilla y León, y también la menor proporción de invendidas sobre su parque total (un 0,33%). A eso ha contribuido el hecho de que en el periodo analizado haya vendido el 22% de sus viviendas nuevas vacías.

SORIA.

Camina al ralentí, al menos, a ojos estadísticos. Durante el periodo de análisis fue la provincia castellana y leonesa que vio en menor medida mermado su estocaje. Porcentualmente tan sólo lo redujo un 12,6%, siendo de esta forma la novena provincia española con menor descenso. 247 viviendas salieron de ese listado y la cifra global se quedó en 1.719.

VALLADOLID.

Reduce un 24% su volumen de viviendas nuevas en stock desde 2011 hasta las 5.554. Ha sido, tras Salamanca, la gran responsable del descenso observado a nivel autonómico. Registró la venta de 1.747 propiedades en ese tiempo. Con ello, ha logrado rebajar al 1,91% la proporción entre viviendas vacías y viviendas totales.

ZAMORA.

La provincia se ha despojado del 21% de las casas que figuraba desde hace seis años en la bolsa. Al cierre de 2017 contabiliza 2.505, lo que supone el 1,7% del total de propiedades levantadas en la provincia.

SE ENCARECE LA VIVIENDA PERO MÁS LENTO QUE EN ESPAÑA

El precio medio de la vivienda terminada (nueva y usada) en Castilla y León se situó en el segundo trimestre del año en los 1.009 euros por metro cuadrado, un 5,1% más que en el mismo periodo del año anterior. Este incremento fue, sin embargo, un punto y medio inferior a la media del país, según el dato de Tinsa. Comprar en la Comunidad resulta un 24% más barato que hacerlo en el conjunto de España, donde la media se sitúa en los 1.328 euros por metro cuadrado. Aunque el mercado castellano y leonés se recupera, lo cierto es que aún es un 39% inferior al que se registró en el tercer trimestre de 2007, momento en el que se alcanzó el punto máximo.

Todas las provincias castellanas y leonesas han experimentado un auge, a excepción de Salamanca y Zamora. Destaca el caso de Valladolid, donde ha crecido prácticamente un 10% el precio. Si analizamos lo que está ocurriendo en las capitales de provincia, en base a datos de Tinsa, vemos que Salamanca continúa a la cabeza, con 1.361 euros el metro cuadrados, frente a los 920 euros en la capital abulense. Y eso que Salamanca rebajó en ese segundo trimestre un 8% el precio.

Los castellanos y leoneses para hacerse con una vivienda piden una hipoteca tipo de 89.677 euros, frente a los 118.339 euros del país. Es la séptima autonomía con menor cuantía media.

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Las viviendas son más baratas y se tardan en vender más que en el promedio del país. El índice IMIE de Tinsa pone de relieve que el tiempo medio de venta de una vivienda ha seguido recortándose y se ha situado en el segundo trimestre del año en los 11,3 meses, tres meses más que en España.