CÁNCER DE MAMA DÍA MUNDIAL

En busca del fármaco para combatir el tumor

El Centro del Cáncer de Salamanca persigue hacer frente a un tipo de carcinoma que representa el 20% del total

Contenedores de vidrio rosa.-J. M. LOSTAU

Publicado por
Mar Peláez

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Es el cáncer más frecuente entre las mujeres. Una de cada diez lo padecerá a lo largo de su vida. En España cada año, 16.000 de ellas, aunque también es cosa de ellos, escuchan en la consulta del oncólogo la temida frase: «Usted tiene cáncer de mama». A este jarro de agua congelada le sigue un mensaje de esperanza: más del 80% de los pacientes sobrevive pasados los cinco críticos años. Pero el miedo no abandona el cuerpo.

Y es que en la supervivencia juegan un papel decisivo el momento de la detección y el tipo de tumor del que se trate. Los de mejor pronóstico son los ocasionados por causas hormonales. Representan el 70% del total. Los más agresivos a día de hoy son los triple negativo (suponen el 10%). En medio se encuentran los tumores conocidos como HER2 positivo (el otro 20%).

«Hasta hace poco estos últimos eran muy agresivos, pero gracias a terapias contra esa proteína tienen hoy un mejor pronóstico», explica el doctor Atanasio Pandiella, perteneciente al Centro del Cáncer de Salamanca. «Suelen responder bien a terapias anti-HER2 convencionales», sin embargo, «algunos tumores no se detectan de manera temprana y las terapias no son muy eficaces, bien porque no responden a esos tratamientos o porque se vuelven insensibles con el tiempo», apunta.

Para tratar de averiguar cuál es el origen de esa resistencia, Pandiella ha dirigido, en colaboración con el Hospital Vall de Hebrón de Barcelona y el Hospital Universitario de Albacete, un trabajo de investigación que ha dado sus frutos.

Han descubierto uno de los mecanismos por los que las células tumorales presentan resistencia al fármaco (el T-DM1) que se usa en el tratamiento de este tipo de cáncer. Es decir por qué algunas de esas células escapan a la acción del medicamento.

El trabajo, publicado el pasado mes de septiembre en la revista científica Cancer Research, ha identificado que el mecanismo de resistencia se centra en un déficit de la función de los lisosomas, que son «como el estómago de la célula». Pandiella explica que en esos casos los lisosomas presentan un ph más alcalino de lo habitual, lo que les dificulta digerir el fármaco, dejándolo por tanto sin efecto en la lucha contra las células tumorales.

Este descubrimiento favorecerá el desarrollo de nuevas terapias y tratamientos que venzan esos mecanismos. En palabras de Pandiella, este hallazgo «abre las puertas a intentar desarrollar fármacos que puedan restaurar la función de los lisosomas, volver a hacerlos funcionales e intentar que restauren la capacidad digestiva».

Con ello se optimizará el uso del fármaco para que lo reciban las pacientes resistentes. Y aún más, los resultados de la investigación les «ofrece pistas acerca de otros fármacos que utilizan la misma vía y que pierden eficacia». Pero, según añade, «eso queda ahí para el futuro».

El investigador afirma que «es importante haberlo identificado», si bien precisa que no es el único mecanismo resistente. «Sabemos que hay otros mecanismos de resistencia», apostilla, al mismo tiempo que avanza que ya se está llevando a cabo estudios para caracterizar esos mecanismos.

A los autores del estudio, que aislaron células resistentes al fármaco para estudiarlas, les ha llevado la investigación aproximadamente dos años. «Más rápido de lo habitual», afirma.

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En el trabajo han participado siete personas. Además de Pandiella, han colaborado otras tres personas desde el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, dos investigadores del Hospital Vall de Hebrón, encabezados por el doctor Joaquín Arribas, y el doctor Alberto Ocaña del Hospital Universitario de Albacete.