CÁNCER DE MAMA DÍA MUNDIAL
El escudo de la detección precoz
Un 6,4% de las mamografías realizadas en la Comunidad resultan ‘sospechosas positivas’ / El envejecimiento, la mejora del diagnóstico o los hábitos de vida explican la tendencia ascendente
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19 de octubre. Una fecha simbólica en la que las calles se visten de rosa y las voces que las transitan claman al unísono su intención de compartir una lucha que no entiende de días especiales. Una jornada en la que el cáncer de mama se convierte en su protagonista mundial o, más bien, en su antagonista. Y, sobre todo, una brillante oportunidad para recordar que una detección precoz es el mejor escudo para lidiar esta batalla.
A lo largo del pasado ejercicio, en Castilla y León se realizaron 117.318 mamografías –prueba de cribado acreditada como la más efectiva frente al tumor de mama–. De las mismas, un 6,4% resultaron ‘sospechosas positivas’. ¿Qué significa esto? La existencia de un «nódulo dudoso que exigió otro estudio especializado que permitiese diferenciar un quiste sebáceo de un carcinoma», explican desde la Consejería de Sanidad.
Un análisis de la evolución temporal de estos resultados positivos desvela una tendencia ascendente en la que despunta el porcentaje de 2016, siendo el más elevado de los últimos trece años. Encontrar explicación a este aumento reviste la misma complejidad que hablar de las causas de la enfermedad, cuyo origen es multifactorial. Desde Sanidad apremian que son «muchos los elementos que entran en juego, desde el envejecimiento de la población hasta la mejora de un diagnóstico cada vez más precoz y preciso gracias a los nuevos equipamientos que brindan los avances tecnológicos».
Los hábitos de vida de la sociedad actual son otros de los posibles culpables de esta tendencia. «Está el caso concreto del tabaco, cuyo consumo entre las mujeres ha experimentado en los últimos años un crecimiento bastante relevante», ejemplifican.
Por provincias, el porcentaje de mamografías de cribado positivas varía en la Comunidad desde el 5,3% de Palencia hasta el 9,6% de Soria. En términos brutos, consecuentes con el tamaño de sus poblaciones, Valladolid encabeza el total de estas pruebas que requieren ser derivadas a Atención Especializada para un diagnóstico más concreto, aproximándose a las 1.600.
Precisamente desde la ciudad del Pisuerga, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) anima a todas las mujeres a participar en el Programa autonómico de detección precoz de cáncer de mama, vigente desde 1992. Su público objetivo son aquellas féminas cuya edad está comprendida entre los 45 y los 69 años. «Se trata de un control que tiene lugar cada dos años, salvo que un especialista considere que debe hacerse con otra periodicidad», concretan.
La edad idónea para iniciar las mamografías de forma regular es un debate candente en las sociedades científicas, sin llegar a poner en duda el enorme beneficio que estas pruebas arrojan. Una forma de cribado que se complementa, como apuntan fuentes sanitarias, con otros programas diagnósticos como el Consejo Genético, al que acceden aquellas personas cuya historia familiar está marcada por la lucha que hoy se reivindica, la del cáncer mama.