El PP renuncia ahora al fracking «por el rechazo radical de los municipios»
Herrera agrade a los grupos que no le hagan reflejarlo en una ley porque sería anticonstitucional
El Partido Popular de la Comunidad se despide del fracking. Ha sido el presidente de la Junta, y del PP hasta mañana, Juan Vicente Herrera el encargado de enterrarlo y justificar con claridad y sin ambigüedad los motivos para dejar fuera del modelo industrial de Castilla y León esta práctica tan cuestionada en España y en numerosos países de extracción de gas con un importante deterioro medioambiental.
Es posiblemente la mayor cesión ideológica arrancada por la oposición a la Junta del PP. Herrera reconoció que estaba en su programa electoral de 2015 con «cierta ambigúedad» y fue claro al asumir el «radical rechazo municipal», sobre todo en su provincia (Burgos).
«Quizá no hemos sabido expresar ni defender que nos referíamos a investigación y que teníamos muy presente el rechazo frontal en las localidades afectadas».
Sin embargo, tanto el Grupo Parlamentario Socialista como el de Podemos se lo pusieron fácil al Partido Popular al no exigir que esa cesión figure en una ley que prohíba estas técnicas de fractura hidráulica.
Y el presidente de la Junta de Castilla y León se lo agradeció en varias ocasiones y expresamente. Sobre todo porque, en palabras de Herrera, corría el riesgo de ser declarada inconstitucional.
Lo que no aclaró ninguno de los firmantes es si se van a tramitar o no las solicitudes presentadas exclusivamente para zonas de Castilla y León, porque cuando el promotor apunta a varias comunidades es competencia de la Administración central. En este momento, no hay ninguna en tramitación por la Administración regional.
«La realidad de los mercados y de los bajos precios del petróleo no hacen que esta actividad sea tan halagüeña, aunque esto es variable, ni en Castilla y León, ni en España o en los países occidentales que lo tienen en su marco de posibilidades», justificó el presidente de la Junta. A su juicio, la firma del Acuerdo de Reindustrialización era el momento adecuado, «no para rectificar», sino para considerar que estas técnicas no son una prioridad», apostillo Juan Vicente Herrera para decir adiós al fracking.