Sanidad ya estudia ampliar el Río Hortega en el antiguo solar del centro de refugiados
El Ayuntamiento de Valladolid ultima la cesión a la Junta de la parcela de la calle Dulzaina para que construya un ‘anexo’ del hospital

Parcela de la calle Dulzaina que el Ayuntamiento va a ceder a Sanidad.
Ha pasado un año y medio desde que el Ayuntamiento de Valladolid informara públicamente de la cesión a la Consejería de Sanidad de la parcela junto al Río Hortega donde el anterior equipo de gobierno proyectó un centro de refugiados y, aunque en el momento de ese anuncio –julio de 2024– no se concretó cuál sería su uso, sino que más bien pareció una decisión para zanjar la opción del espacio para los solicitantes de asilo temporal, ahora ya se está perfilando cuál será el futuro proyecto vinculado al hospital.
La pretensión del área sanitaria que dirige Alejandro Vázquez es aprovechar el terreno, de 10.400 metros cuadrados, para construir un nuevo edificio que complemente la actividad hospitalaria, según informaron fuentes municipales a los representantes de la asociación del barrio en una reciente reunión para repasar cuestiones de la zona.
Entre los asuntos que abordaron en el encuentro destaca el aprovechamiento de este terreno municipal de la calle Dulzaina, que lleva más de dos décadas a la espera de un proyecto firme. Sobre la mesa se han ido descartando y poniendo alternativas de uso a lo largo de los años sin que se llegase a materializar ninguna, hasta que Óscar Puente avanzó en marzo de 2022 que cedería el suelo al Ministerio de Inclusión, Seguridad y Migraciones para que construyera allí un centro de ayuda humanitaria con capacidad para 200 personas.
El proyecto del CAPI (Centro de Acogida de Protección Internacional), cuyo diseño llegó incluso a contratarse, se truncó con el cambio de siglas en el Ayuntamiento en las elecciones locales de 2023, cuando PSOE y Toma la Palabra se apearon de la Alcaldía y cedieron el bastón de mando al PP de Jesús Julio Carnero con apoyo de VOX. Al paralizarse los trámites administrativos sobre el cambio de titularidad del suelo, el Estado descartó erigir el centro de refugiados, que pensaba construirse con una inversión de 17 millones de euros, cofinanciados con fondos europeos.
Valladolid
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A día de hoy, sin embargo, la parcela –incluida en el Plan Parcial Canterac– sigue todavía en el haber del Consistorio, aunque el concejal de Urbanismo y Vivienda, José Ignacio Zarandona, confirmó que están rematando los trámites para hacer efectiva la entrega a la Consejería de Sanidad.
La intención del área de Alejandro Vázquez es anunciar próximamente el proyecto que quieren llevar a cabo, según trasladaron representantes municipales a la directiva de la asociación del barrio Nuevo Hospital en la reunión celebrada este mes de enero. Con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina, no hay que descartar que aprovechen la campaña electoral para dar a conocer más detalles sobre las futuras instalaciones.
Lo que está claro es que el terreno donde se ubica el hospital Río Hortega está actualmente colmatado y no hay posibilidad de expansión. La única parcela cercana que está vacía es una que hace esquina entre las calles Víctimas del Terrorismo y Cañón del Río Lobos, que es de titularidad privada y que está incluida en el proyecto residencial que se contempla junto al centro de menores Zambrana. La urbanización de este entorno, de hecho, ya se ha aprobado en el Ayuntamiento, en Junta de Gobierno.
Valladolid
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La otra opción para poder llevar a cabo una ampliación del Río Hortega pasa por aprovechar la parcela ubicada en la calle Dulzaina, una vez se formalice la cesión de suelo público de una administración a otra, es decir, de la administración local a la autonómica.
Teniendo en cuenta la edificabilidad del terreno, en él se puede erigir un edificio de cuatro plantas. Y puesto que está etiquetado como ‘zona de equipamiento’, se permiten en él todos los usos básicos colectivos reflejados en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Valladolid, entre ellos el asistencial.
Poniendo el foco en el apartado sanitario –pues hay más usos autorizados en el planeamiento, como el deportivo o el docente–, la normativa urbanística incluye «las actividades destinadas a la orientación, prevención, información, administración y prestación de servicios médicos, veterinarios, quirúrgicos y hospitalarios, así como todas aquellas actividades que resulten complementarias del uso principal».
La opción que se presume es que se trasladen al futuro edificio de la calle Dulzaina algunas consultas o servicios, con el objetivo de aprovechar el hueco liberado en el hospital para ampliar las áreas que necesiten más espacio.
El hecho de tener que construir una especie de anexo evidencia que el Río Hortega se ha quedado pequeño a las puertas de cumplir ‘la mayoría de edad’. Porque fue en octubre de 2008 cuando se dieron por concluidas unas obras que duraron ocho años y que se cifraron en 200 millones de euros.
Según destaca Sacyl en la reseña histórica de este edificio, el nuevo Río Hortega «se planteó con un concepto innovador y pionero en España basado no sólo en la calidad arquitectónica y la innovación tecnológica, sino también a nivel organizativo y funcional». «Frente a la verticalidad del viejo hospital», continúa, se optó «por una arquitectura horizontal, con espacios flexibles» capaces de «adaptarse a las cambiantes circunstancias del sector sanitario y una organización moderna».
En total el Río Hortega cuenta con casi 128.000 metros cuadrados de superficie y, si el edificio que proyecta ahora la Consejería de Sanidad tiene el mismo tamaño que el fallido centro de refugiados, sumará otros 7.000 metros cuadrados de instalaciones sanitarias.