Diario de Valladolid

Un triunfo para evitar el pozo

Los de Almada necesitan ganar en Huesca y alejarse de un descenso que está a tres puntos / Chuki y Latasa, posibles novedades

Latasa, en su partido disputado en la última jornada ante el Málaga.

Latasa, en su partido disputado en la última jornada ante el Málaga.REAL VALLADOLID

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Al Real Valladolid se le ha olvidado contar de tres en tres, como si todavía estuviese en primero de guardería. Su cadencia de puntuación es binaria, entre el 0 y el 1, pero está lejos de ser un ordenador de alta potencia: se halla todavía en el paso desde el analógico al digital. Una victoria en siete partidos y diez puntos de los últimos 33 dan lo justo para una CPU de ocho kilos de las de antes y una pantalla de culo, con caracteres en verde. Tan limitada en su funcionalidad, que sólo recoge estadísticas. Y las que convienen.

Almada, el hombre bucle, volvió a aludir a los tiros a puerta en su rueda de prensa previa al choque con el Huesca. Nada dijo de las otras estadísticas reflejadas el martes por este diario. Su equipo es que más faltas hace, más balones pierde, más pases falla y sufre más perdidas de posesión. Tampoco hizo autocrítica alguna. Todo consiste para él en esperar a que entre la bolita. Como el que va a pescar y se sienta con la caña hasta que piquen.

Pero no es hora de sentarse, sino de poner al día la tecnología, en este caso táctica, y la correcta elección de piezas, para que el Pucela ensamble una computadora con garantías y entierre su racha sin victorias. Ya no se trata sólo de buscar el ascenso directo o meterse en zona de promoción. La meta, al menos a corto plazo, reside en evitar implicarse de lleno en la lucha por la permanencia. Antes de comenzar a correr, hay que salvar la pierna de la amputación.

Almada llega a la cita con sus planes de siempre, lo que no anima a ver una cosecha diferente a la de las últimas semanas. Sembrando trigo no se recogen patatas, aunque el marrón sea una gradación oscura del amarillo, lo que a él le vale. Si no se repite por tercera jornada la alineación es porque Lachuer es baja por gripe y Marcos André padece molestias físicas.

Esto probablemente no conllevará una revolución en el once sino un cambio de jugador por jugador o, a lo sumo, una leve variante táctica del actual 4-1-4-1. Si Almada contó con los mismos hasta en los amistosos de verano, no parece que ahora se vaya a liar la manta a la cabeza.

Por Marcos André parece evidente que entrará Latasa. En el caso de Lachuer, Chuki es quien cuenta con más opciones, dada la necesidad de victoria, sin olvidar a Canós. Así, un posible once inicial blanquivioleta en El Alcoraz puede ser el formado por Guilherme en la portería; Alejo, Tomeo, Torres y Bueno en defensa; Juric como medio de contención; Federico y Amath en los extremos; Ponceau y Chuki como interiores; y Latasa de delantero centro.

El Real Valladolid cuenta con la tercera plantilla más joven de la categoría, pero las constantes referencias del míster a su juventud para explicar muchos fallos, deben ser matizadas tras un simple vistazo a su once. Alejo tiene 30 años; Amath y Juric, 29, los mismos que el hoy ausente Marcos André. Canós (28), Tomeo y Ponceau (25), Latasa y Guilherme (24) tampoco tienen muy recientes sus recuerdos de juveniles. Son ocho jugadores de once, excluido el brasileño. Del resto, Federico y Bueno tiene 23 y Torres, 22. No hay chavales de 18, 19 ni 20 años habituales en el once.

Completan la expedición Aceves, Trilli, Jaouab, Javi Sánchez, Meseguer, Maroto, Biuk, Canós, Arnu y los filiales Moreno, Aranda y Domínguez. Alani está sancionado; Delgado y Garri, lesionados. Koke sigue tocado.

El Huesca de Bolo no encaja

Un cambio de entrenador no garantiza un cambio de rumbo, ni siquiera cuando el nuevo comienza bien, como Borja Jiménez en el Sporting. Pero tampoco es sinónimo de ampliar un error. Ahí está el Castellón de Pablo Hernández, en zona de promoción. Y es que en el fútbol no vale el refrán de ‘más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer’.

Al Huesca por ahora el cambio de técnico le ha garantizado una estadística, como diría Almada. Con Bolo los azulgrana son decimosextos, subiendo dos puestos respecto a la etapa de Guilló en el banquillo. Pero el dato más remarcable en el técnico vasco es que sólo ha encajado un gol en los tres partidos que ha dirigido a los altoaragoneses. Si a esto se le junta la falta de gol de los blanquivioleta, la preocupación está servida.

El vasco perdió en su estreno, en el derbi regional contra el Zaragoza (1-0). En sus dos encuentros siguientes no encajó ante dos equipos complicados. Ganó 2-0 al Sporting en El Alcoraz y arrancó un valioso empate en la última jornada sin goles en Almería. El mismo Huesca que sufrió 18 goles en contra en 13 partidos, ha recibido uno en tres choques bajo su dirección.

Bolo ve así al Pucela: «Es muy valiente, tiene jugadores de otra categoría y va a ser un partido complicado. Si somos un Huesca reconocible, que no cometa errores, si nos acercamos a nuestro máximo nivel, estaremos cerca de poder conseguir la victoria sabiendo que en frente tendremos un equipo que nos lo va a poner difícil».

El Huesca llega a esta cita liguera exultante tras haberse clasificado para dieciseisavos en la Copa del Rey. Eliminó el martes al recién descendido a Primera RFEF Racing de Ferrol tras ganar allí, de nuevo sin encajar, 0-2.

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