En el escaparate
Calero, Alcaraz, Toni y Waldo, en el punto de mira de otros clubes tras la buena temporada realizada / El Valladolid no descarta que lleguen ofertas por ellos en el mercado veraniego

-J. M. LOSTAU / PABLOREQUEJO
El mercado futbolístico puede estar muy animado este verano. El Valladolid tendrá una clara desventaja con respecto a otros clubes que manejan presupuestos más altos y negociará la incorporación de jugadores en calidad de cedidos que abaraten las operaciones. Pero también puede darse el caso contrario, que sean otros clubes quienes llamen a la puerta de Zorrilla en busca de futbolistas que han tenido un destacado protagonismo esta pasada temporada.
El Valladolid sabe desde hace mucho tiempo que Calero podría cambiar de aires. A fecha de hoy el futuro del central continúa siendo una incógnita. En la plantilla hay compañeros a lo que también les quedan varios años de contrato y, sin embargo, están en el escaparate. El Valladolid tuvo que esperar hasta la penúltima jornada para certificar la permanencia pero cuenta con varios futbolistas que han rendido a un gran nivel. El mercado se encuentra bastante parado pero el final de Liga en Segunda podría acelerar negociaciones que llevan tiempo abiertas.
Calero (que tiene contrato hasta 2021), Alcaraz (2022), Toni (2021) y Waldo (2022) son jugadores muy apetecibles para equipos sin apreturas económicas. El Valladolid remitirá siempre a la cláusula de cada uno de ellos si algún club quiere llevárselos, pero nunca se descarta la posibilidad de una negociación que incluya la llegada a Zorrilla de otros futbolistas.
Calero tuvo altibajos a lo largo de la temporada. Destacó en la primera vuelta y dio consistencia al eje central de la defensa. Sus buenas actuaciones coincidieron con los mejores partidos del Valladolid. La regularidad que había mostrado meses antes, sobre todo en la recta final de la temporada 2017-2018, incluidos los partidos de la fase de ascenso, llegó a su punto álgido cuando el Pucela se convirtió en la revelación de la Liga -junto con el Alavés- tras encadenar cuatro victorias consecutivas. El propio Calero reconoció ya en la segunda vuelta que le habían afectado las noticias acerca de su posible salida en el mercado de invierno.
Alcaraz ha sido una de las grandes sorpresas. Se hizo dueño del centro del campo y le dio consistencia al equipo. En muchas jornadas era como el termómetro del equipo. Los días que entraba mucho en acción el Valladolid mandaba en la zona ancha y en las jornadas que apenas aparecía los hombres de Sergio eran superados por el rival. Además de su liderazgo, Alcaraz posee un magnífico lanzamiento en juego y a balón parado y así lo demostró con sus tres goles.
Toni aparece en la agenda de muchos directores deportivos. Dio un salto de calidad en la temporada que militó en la Cultural -fue uno de los artífices del ascenso a Segunda del conjunto leonés- y a su regreso a Zorrilla era un futbolista diferente, más curtido, más rápido y con un regate que ha dejado en evidencia a sólidos defensas de grandes equipos de la Liga.
Waldo es la última joya que ha incorporado el club tras su paso por el Promesas. El veloz extremo resolvió muy pronto las dudas surgidas tras la lesión de Hervías. Se trataba de una baja sensible en la recta final de la temporada pero no llegaron a encenderse las alarmas. Miguel Ángel Gómez sabía que Waldo era un diamante en bruto y Sergio no necesitó mucho tiempo para darle la titularidad. Le conocía muy bien desde el inicio de la pretemporada y había tenido ocasión de ver su progresión en los entrenamientos con el primer equipo. El director deportivo del Valladolid se curó en salud a la hora de firmar contratos y renovaciones, sobre todo con los chavales que habían pasado con anterioridad por el Promesas. Se trata de futbolistas bien atados por el club pero su buen rendimiento los ha situado en el escaparate de la Liga.