El abonado, protagonista
El límite en el número de carnés se retira y el de entradas será testimonial / Las de la afición visitante se reducen de 2.000 a 619 y ocupará una esquina de la grada sur / Zorrilla tendrá un aforo de 27.000

En la parte superior, zona de la Tribuna este que se ganará para los abonados blanquivioleta.-J.M. LOSTAU
El José Zorrilla será un estadio más blanquivioleta que nunca, como rezaba el eslógan de la campaña de abonados 16-17. Jorge Santiago, director del área corporativa del Real Valladolid, y David Espinar, director del gabinete de presidencia, presentaron las novedades que afectan a la ubicación en las gradas. Un contacto que sirvió para conocer los pormenores de una política de abonos que por fin estará enfocada al seguidor local.
La gran novedad es que habrá más abonos disponibles. No sólo porque la desaparición del foso suponga la creación de 1.850 asientos, sino porque se reduce el espacio para la afición visitante, de 2.000 a 619, y se rompe el límite de carnés expedidos, que en la última temporada, con el bum del ascenso, se estableció en 20.000.
Estas medidas supondrán que el coliseo pucelano quede poblado por una masa blanquivioleta prácticamente uniforme. La afición visitante será además reubicada. La parte que tenía reservada en la Tribuna Este, la más cercana a la Grada Sur, es recuperada para los locales. «No era normal que nuestro abonados no pudieran disfrutar de una zona muy buena del estadio», indicó Espinar.
Los seguidores visitantes se colocarán en esa Grada Sur, pero en la zona opuesta: la colindante con la Grada Oeste. A los actuales abonados que ocupan esa zona, 356 personas, el club les ofrecerá reubicarse en la parte recuperada de esa Tribuna Este, al mismo coste del abono de la Grada Sur.
La retirada del límite en el número de abonados significa que los más de 4.000 que hay en espera podrán tener asiento. Un dato que se desconocía es que el aforo del estadio la última temporada fue de unos 24.000 espectadores, lejos de los 26.512 que figuran oficialmente desde que se colocaron las butacas. Las obras y las nuevas instalaciones del pasado verano, redujeron un aforo que aumentará hasta los 27.000 espectadores.
Son 3.000 localidades más, que junto esas 1.381 butacas visitantes liberadas, permiten que los seguidores que figuran actualmente en lista de espera tengan sitio. Los problemas llegarán si la lista aumenta, aunque se cuenta con que algunos centenares de abonados no renueven su carné.
Esta Pucelamanía provoca que pueda no haber localidades a la venta. «El aforo es el límite para el número de abonos. No hay obligación de dejar entradas en taquilla», explicó Santiago. El club quiere aumentar el número de tornos.