La Galería La Maleta reabre en Valladolid con la escultura y pintura de Miguel Isla
El espacio que dirige Mariano Olcese exhibe más de 40 obras del veterano artista tudelano, reunidas en la exposición ‘Veritas Quo’

Miguel Isla en La Maleta
El escultor vallisoletano Miguel Isla (Tudela de Duero, 1953) protagoniza el resurgir de la Galería de Arte La Maleta, que proclama su vuelta a la vida pública vallisoletana con el deseo de mantener la programación estable y continuada que se vio comprometida con el estallido de la pandemia.
El espacio que regenta el arquitecto y artista Mariano Olcese, en esta ocasión con el apoyo de José Badiola, reúne en Veritas Quo 25 esculturas y 21 pinturas realizadas en 2023.

Una de las obras de 'Veritas Quo'
Isla presenta trabajos en pequeño formato en mármol, alabastro o piedra de Calatorao, combinando a veces la roca con acero o bronce, buscando el contraste cromático, el choque visual entre las diferentes texturas. «Son una especie de paisajes interiores, de arquitecturas emocionales. Se trata de indagar en el interior de la piedra, investigar para ver qué hay dentro de su alma», explica a este diario el artista, que ha mostrado su obra en Egipto, China, Irán, Siria, Corea, Georgia o Australia, en muchos casos levantando su escultura monumental en espacios públicos.
Algunas de las obras reunidas en La Maleta fueron concebidas para ser trasladadas a una escala mayor. Sin embargo, como defiende el creador, independientemente de su tamaño, independientemente de que nacieran en el entorno íntimo de su estudio, todas contienen «un espíritu monumental».

Una imagen de la exposición en La Maleta
Hace diez años, Olcese ya señalaba a Isla como «heredero de una tradición nacida en el País Vasco con artistas como Oteiza o Chillida». «Sí. Digamos que yo soy de la escuela de todos estos grandísimos escultores que le dan más importancia a lo no dicho, es decir, al espacio no trabajado», reconocía estos días el vallisoletano a este diario.
El vacío, como defendía Oteiza, capaz de contener el espacio. «Es darle más importancia que al propio elemento que configura la escultura, que no deja de ser como una especie de esqueleto que sostiene un discurso más intimista, de espacios, de ausencias», reflexiona Isla, que mostraba por primera vez su obra en el lejano 1972. Y en la obra del tudelano, ese vacío invita a ser traspasado, habitado, recorrido por cada espectador.
A veces, en sus esculturas, Isla muestra fragmentos de ese esqueleto desnudo, la piedra sin intervenir, rugosa y áspera, junto a las superficies intervenidas por el creador, pulidas, brillantes, en ocasiones engarzadas. Como señalando el lugar exacto en el que la naturaleza y el ser humano se encuentran para evitar la fractura y celebrar el encuentro.

Tres obras de la muestra
Frente a las esculturas, las pinturas de Isla aparecen como «interpretaciones visuales de la música». E irrumpen en los acrílicos formas abstractas y tonalidades parecidas a las pátinas que confiere al metal, como si fueran ecos de sus trabajos escultóricos.

Dos obras de la muestra
Veritas Quo permanecerá en La Maleta (calle Norte, esquina con Toreros) hasta el próximo 6 de marzo. Llegará entonces el también vallisoletano Fernando Palacios, para mostrar su nuevo proyecto pictórico: Lluvia nocturna. Horario de visita, de martes a viernes, de 19.00 a 21.00 horas.