Si en el anterior artículo comenzamos la ruta en la frontera de la Comunidad, en esta ocasión recorremos una de las fronteras naturales que han marcado la historia de Castilla y León: el río Duero. Arteria viva de la Comunidad. El Duero a su paso por Castilla y León es frontera, camino y sustento. Desde su nacimiento en los Picos de Urbión hasta su llegada a Portugal, el Duero vertebra una ruta que atraviesa seis provincias: Soria, Burgos, Segovia, Valladolid, Zamora y Salamanca, conectando varios de los conjuntos históricos más emblemáticos de la Comunidad.
De oeste a este, podemos disfrutar de Castilla y León en su esplendor a través de un recorrido por la Ribera del Duero. Una ribera que nos ofrece una riqueza de paisajes naturales, una gran variedad gastronómica, una oferta vitivinícola única y, por supuesto, un pasado histórico que se refleja en sus conjuntos históricos. Ha sido testigo de siglos de historia, frontera natural durante la Reconquista, eje comercial y cultural, y cuna de un patrimonio monumental que hoy se puede disfrutar a través del recorrido por esta gran ruta que vamos a conocer.
Índice:
- Camino de Santiago Francés
- Ruta Vía de la Plata
- Ruta del Duero
- Ruta de Carlos V
- Ruta Teresiana
- Canal de Castilla
- Camino de la Lengua
- Camino de Santiago de Madrid
- Ruta de Isabel
Soria
En este recorrido fluvial por la ribera del Duero, hacemos la primera parada en Soria, conocida como la ‘ciudad de los poetas’. En Soria nos encontramos un casco histórico repleto de joyas románicas como el monasterio de San Juan de Duero con su singular claustro y la iglesia de Santo Domingo con su magnífica portada románica.
Además de su historia, Soria nos ofrece animada vida cultural con gran variedad de eventos culturales para todos los gustos. Cabe destacar su enclave natural, el cual ofrece parajes llenos de magia y paisajes irrepetibles que inspiraron a Antonio Machado.
Berlanga de Duero
Continuando este trayecto siguiendo el sinuoso Río Duero, llegamos a Berlanga de Duero. Una villa cuya importancia histórica surge desde su fundación ya que su primer alcalde fue Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid Campeador.
En esta localidad nos quedaremos fascinados por su imponente su castillo rodeado por una imponente muralla que a sus pies alberga su elegante núcleo urbano, que conserva el esplendor de su histórico pasado que no ha perdido el ambiente medieval de sus calles empedradas y plazas porticadas. En Berlanga de Duero sobresale la colegiata una joya del gótico-renacentista del siglo XVI. A su lado, el palacio de los Marqueses de Berlanga con su elegante fachada renacentista que recuerda el esplendor nobiliario de la villa.
El Burgo de Osma
Siguiendo esta ruta nos encontramos con la histórica villa soriana de El Burgo de Osma, una localidad que destaca por su importante patrimonio artístico y arquitectónico que atesora dentro de sus muros.
Esta localidad fue la antigua sede episcopal donde sobresale en su paisaje la catedral de la Asunción, románica en origen y reemplazada por la actual gótica (s. XIII). Recorriendo sus calles nos encontraremos con una amplia oferta patrimonial como la puerta de San Miguel (s. XV), el palacio episcopal, el hospital de San Agustín (finales del s. XVII), el convento del Carmen (s. XVII) y la renacentista universidad de Santa Catalina (s.XVI), convertida en un balneario.
San Esteban de Gormaz
A orillas del río Duero, se levanta la histórica villa de San Esteban de Gormaz, reconocida como la cuna del románico soriano.
Destaca por su pintoresco casco histórico a los pies de la atalaya del castillo, colmado por preciosos ejemplos de arquitectura tradicional tallada a lo largo de los siglos. Entre estos ejemplos nos encontramos con los restos de su castillo de construcción musulmana, un puente medieval de 16 ojos y las primitivas iglesias románicas de influencia oriental, caracterizadas por sus galerías porticadas, de San Miguel (1081) y de Nuestra Señora del Rivero (s. XII).
Langa de Duero
Entre viñedos y campos de cereal nos encontramos con Langa de Duero, una histórica localidad de origen celtíbero en el que durante los siglos varias culturas han dejado su huella en ella.
Destacan la torre del homenaje de una antigua fortaleza (s. XIV-XV), el puente medieval sobre el Duero y la iglesia de San Miguel Arcángel, reconstruida en el s. XVII sobre un templo gótico. Es conocida por su larga tradición vinícola, muestra de ellos son los míticos lagares que todavía se conservan y muestra la calidad de trabajo de sus bodegueros.
Peñaranda de Duero
Al sur de la provincia de Burgos, se ubica la histórica Peñaranda de Duero. Esta localidad te transportará al pasado recorriendo las empedradas calles y plazas de una de las joyas medievales de Castilla y León, donde se suceden magníficos palacios y templos como el renacentista palacio de los Zúñiga Avellaneda (s. XVI), la ex-colegiata abacial de Santa Ana (s. XVI-XVIII), el Museo de la Botica de los Ximeno (s. XVIII) y el convento del Carmen (s. XVI).
Vadocondes
En el corazón de la ruta de la Ribera del Duero, al sur de la provincia de Burgos, se levanta esta hermosa localidad.
Destaca por su hermoso conjunto histórico que forman sus tranquilas calles junto con el patrimonio cultural que atesora. Entre sus calles destacan la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción (s. XV-XVII), un rollo jurisdiccional de aire gótico (s. XVI) en la plaza Mayor y en las inmediaciones la ermita de San Cosme y San Damián.
Haza
Localidad amurallada que atesora un rico patrimonio artístico medieval se encuentra en un enclave estratégico junto al Pico de Buitrera. Fue un bastión defensivo de la línea del Duero frente al avance musulmán.
Castillo de Haza
En este bello conjunto fortificado con su castillo románico (s.XII-XV) y su recinto amurallado, donde se integra la iglesia de San Miguel, con vestigios románicos y góticos y un interesante retablo del s. XVI.
Peñafiel
En esta localidad vallisoletana es conocido es su monumental castillo como su larga tradición vitivinícola. Esta localidad cuenta con siglos de historia a sus espaldas que han dejado un estilo propio representado en su curiosa plaza del Coso o sus intrincadas calles.
El impresionante castillo (s. XI), con forma de barco y reedificado por el infante don Juan Manuel en el s. XIV, alberga el Museo Provincial del Vino. Destacan también la torre del Reloj, vestigio de la antigua iglesia de San Esteban, la iglesia del convento de San Pablo (s. XIV) de estilo gótico-mudéjar, la plateresca iglesia de Santa María, la de San Miguel de Reoyo (s. XVI) y el convento de Santa Clara.
Simancas
A orillas del río Pisuerga se levanta la villa de Simancas, con su majestuoso castillo dónde se guarda una buena parte de la historia de España, siendo considerado uno de los archivos más importantes del mundo. Esta histórica localidad ha sido un núcleo importante de poder durante siglos lo que se refleja en su precioso casco histórico de gran interés artístico.
Paseando por sus calles podremos disfrutar de su plaza Mayor, la iglesia tardo-gótica de El Salvador (s. XVI) que cuenta con una torre románica (s. XII), su puente medieval, la fachada neoclásica del ayuntamiento (s. XVIII) y la del hospital de estilo renacentista (s. XVI).
Tordesillas
Tordesillas ostenta los títulos de ‘Muy ilustre, antigua, coronada, leal y nobilísima villa’. Este título se debe a que forma parte fundamental de la historia de España, ya que en 1494 se llevó a cabo en esta localidad la conocida Firma del Tratado de Tordesillas que concedía la paz con el reino de Portugal. Por las calles de Tordesillas han paseado reyes y reinas a lo largo de los siglos, lo que ha dejado una importante huella en forma de rico patrimonio monumental.
Muestra de este patrimonio es el Real Monasterio de Santa Clara (s. XIV y XVIII), antiguo palacio mudéjar. También destacan la plaza Mayor (s. XVI), las históricas casas del Tratado, integradas por dos palacios unidos (s. XV y XVII), la iglesia de San Antolín, de estilo gótico, y el museo de arte sacro.
Toro
Reconocida por sus afamados vinos, esta villa zamorana nos ofrece una rica oferta patrimonial al contar con una rica historia que, a lo largo de los siglos, ha colmado sus animadas calles de un patrimonio cultural y arquitectónico excepcional.
Conocida como la “Ciudad del Románico”, entre sus iglesias destacan las de Santo Tomé, Santa María la Nueva, San Cipriano, San Claudio de Olivares, Santiago de los Caballeros, San Juan de Puerta Nueva, Santiago del Burgo o San Esteban. Impresionante la catedral románica (s. XII), con singular cimborrio, y la iglesia de Sta. María Magdalena, con magnífica cabecera.
Zamora
Al oeste de Castilla y León, en un enclave estratégico a orillas del río Duero, se encuentra la ciudad de Zamora. Una histórica urbe que atesora uno de los mayores conjuntos románicos urbanos del país y hace que sea conocida como la “Ciudad del Románico”. Además de su rico patrimonio románico, también destaca por su fantástica colección de arquitectura modernista.
En sus históricas calles encontramos una gran multitud de monumentos entre los que destaca un gran número de iglesias románicas como las de Santo Tomé, Santa María la Nueva, San Cipriano, San Claudio de Olivares, Santiago de los Caballeros, San Juan de Puerta Nueva, Santiago del Burgo o San Esteban, además de su impresionante Catedral románica (s. XII), con singular cimborrio. También merece especial atención la muralla y el castillo (s. XI), los palacios del Cordón, de los Condes de Alba y Aliste, de los Momos o el ayuntamiento Viejo y el antiguo hospital de la Encantación (s. XVII). Entre sus museos, merece la pena conocer el Museo Etnográfico de Castilla y León, que atesora buena parte de la cultura tradicional de la Comunidad.
Fermoselle
En los espectaculares paisajes de los Arribes del Duero junto a la frontera con Portugal, se encuentra la hermosa villa de Fermoselle, que desafía al paso del tiempo. Sus empinadas y sinuosas calles, colmadas de antiguas casas de piedra, palacios y ermitas, se levantan sobre la roca y conservan de manera armónica toda la esencia de la Edad Media.
Destaca su recinto amurallado de origen medieval junto con algunas de las puertas de acceso, como la torre de las Campanas, el castillo (s. XIII), con los fosos, el cerco de murallas con torres cuadradas y la torre del homenaje. Interesante también la iglesia de Ntra. Sra. entre dos Álamos (s. XII), modificada en el s. XVI y que aún conserva la portada y el campanario de su época románica.
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