Desde hace veinticinco años, la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Valladolid, gestionada por Aquavall, es una pieza clave en el ciclo urbano del agua, operando con un firme compromiso con la sostenibilidad. Cada año, sus instalaciones tratan más de 42 millones de metros cúbicos de agua usada, que incluye no solo las aguas residuales domésticas e industriales, sino también las aguas freáticas y de lluvia, para devolverla al río Pisuerga en condiciones óptimas.
Este proceso va más allá de la simple depuración, ya que Aquavall recupera recursos, genera energía y reduce emisiones, convirtiéndose en un modelo de eficiencia y responsabilidad ambiental. La planta da servicio a Valladolid y a municipios de su entorno como Arroyo de la Encomienda, Laguna de Duero, Simancas, Zaratán y La Cistérniga, atendiendo a una población equivalente a más de 509.000 habitantes.
El ciclo integral del agua comienza con la captación de más de 28 millones de metros cúbicos anuales del Canal de Castilla (70%) y del Canal del Duero (30%). Esta agua es primero potabilizada en las estaciones de Las Eras y San Isidro para el consumo de la ciudad. Una vez utilizada, llega a la EDAR a través de la red de saneamiento de Aquavall, donde se replican procesos naturales de depuración de forma controlada para eliminar más del 98% de los contaminantes. La planta está diseñada para gestionar un caudal máximo de hasta 213.000 metros cúbicos al día, lo que garantiza su funcionamiento incluso durante episodios de lluvias intensas o ante el crecimiento demográfico futuro.
Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Valladolid./ AQUAVALL
Aquavall, junto con la EDAR, se ha consolidado como un referente en economía circular. Un claro ejemplo es la gestión de los fangos generados durante la depuración. En 2024, se produjeron 32.000 toneladas de fangos tratados que, tras ser higienizados mediante un proceso de digestión anaerobia, se destinaron íntegramente a la agricultura como fertilizante, cerrando así el ciclo de los nutrientes. Además, durante el proceso de digestión de estos lodos se generaron más de 3,6 millones de metros cúbicos de biogás, un combustible renovable con una concentración de metano del 63%. Este biogás es el motor de la autosuficiencia energética de la planta. Se aprovecha en un moderno sistema de cogeneración para producir energía eléctrica, alcanzando los 9.042.394 kWh en 2024.
Esta producción no solo cubre gran parte de las necesidades de la instalación, sino que permitió exportar un excedente de 7.911.191 kWh a la red eléctrica general, lo que supone ingresos adicionales y una contribución valiosa al mix energético renovable de la región. La modernización de su motor de cogeneración ha supuesto un hito en eficiencia, permitiendo reducir el consumo de gas natural de 136.081 metros cúbicos en 2023 a tan solo 31.505 en 2024. Gracias a estas mejoras, el consumo energético específico de la planta se sitúa en 0,31 kWh por metro cúbico de agua tratada, una de las cifras más bajas del sector.
La gestión de residuos sólidos también refleja el compromiso ciudadano y la eficiencia operativa de Aquavall. En 2024 se retiraron 632.000 kilogramos de residuos, principalmente toallitas, y 54.560 kilogramos de grasas. Estas cifras muestran un descenso respecto a años anteriores, un éxito atribuido a las campañas de concienciación sobre el uso correcto del inodoro.
Alejandro García Pellitero, concejal de Medio Ambiente, habla sobre la importancia y la evolución de la EDAR en los últimos años: «Todo el trabajo de la depuradora supone un uso intensivo de energía, de reactivos químicos y también de mucha maquinaria. Poco a poco Aquavall intenta ser cada vez más sostenible y más eficiente en el uso de los recursos. Y eso lo consigue a través de análisis, de estudio y de ir optimizando las instalaciones que tenemos. La verdad que en los últimos años se ha reducido mucho la huella de carbono de Aquavall y ya no sólo en la depuradora sino también a nivel de flota».
Al hilo de ello, también anuncia un par de inversiones destacables en la propia EDAR: «Una inversión importante que se va a hacer es una planta fotovoltaica en la misma parcela que nos va a ayudar a reducir la compra de electricidad, aunque toda la electricidad que compramos es de origen 100% renovable. Además, se va a hacer una inversión importante en la mejora de la producción de biogás», explica el titular de la Concejalía.
«En la EDAR hacemos un esfuerzo para dar ejemplo como empresa pública, porque al final dentro de ese objetivo de ser una ciudad cero emisiones en el año 2030, la Administración tiene que ser la primera que dé el paso y sirva de ejemplo para el resto de empresas de la ciudad y de ciudadanos, e intentar ser cada vez más eficientes y más competitivos, porque a nivel empresarial cada vez más va a ser importante ser eficiente con el uso de los recursos».