La Universidad Europea Miguel de Cervantes (UEMC), con sede en Valladolid, apuesta decididamente por un modelo de investigación científica con impacto social real y vocación de servicio público. Así lo defiende Juan Martín Hernández, vicerrector de Política Científica e Internacionalización, en esta entrevista, donde desgrana las claves del plan estratégico que guía a la institución. «Queremos que la investigación mejore la calidad de vida de las personas», afirma con convicción.
Juan Martín Hernández / Vicerrector de Política Científica e Internacionalización. PHOTOGENIC
Pregunta.- ¿Qué papel juega la investigación científica en el proyecto institucional de la Universidad Europea Miguel de Cervantes?
Respuesta.- La investigación científica es uno de los pilares estratégicos de nuestra universidad. En los últimos años hemos trabajado intensamente para consolidar una cultura investigadora que esté al servicio de la sociedad y de su desarrollo. Nuestra visión es clara: queremos que la investigación contribuya a mejorar la calidad de vida de las personas, a fortalecer el tejido económico de nuestra región, a posicionar a la universidad como un referente internacional en áreas específicas de conocimiento y a promover un modelo de desarrollo sostenible, comprometido con los retos medioambientales del siglo XXI.
Pregunta.- ¿Cuál es la visión a medio y largo plazo de la universidad en materia de investigación científica?
Respuesta.- A medio plazo, buscamos consolidar la cultura investigadora que hemos venido desarrollando, fortaleciendo vínculos con entidades locales, autonómicas, nacionales e internacionales. Queremos que nuestras investigaciones respondan a retos reales, con impacto social y territorial. A largo plazo, aspiramos a convertirnos en referentes internacionales en las áreas en las que nuestros grupos de investigación están generando conocimiento de calidad. En la actualidad, están especialmente desarrolladas las líneas de actividad física y la nutrición en las personas con patologías, la biomecánica aplicada a la implantología oral y la farmacovigilancia.
Pregunta.- ¿Qué papel juega la internacionalización en esa estrategia?
Respuesta.- La internacionalización ya no es una opción, sino una necesidad. Desde el punto de vista del investigador, las estancias internacionales son parte esencial de su formación y evaluación. Desde la perspectiva institucional, las alianzas internacionales permiten la movilidad de estudiantes y personal docente e investigador, enriquecen nuestras capacidades y abren la puerta a la captación de fondos europeos. Es una dimensión que fortalece todo el ecosistema científico.
Pregunta.- ¿Cuántos grupos de investigación tiene actualmente la universidad?
Respuesta.- Actualmente contamos con ocho grupos de investigación reconocidos, de los cuales tres tienen la categoría de estratégicos. Esta distinción la otorga el Consejo de Administración de la Universidad, que respalda su actividad mediante financiación estable y la creación de plazas específicas para personal investigador.
Pregunta.- ¿Qué porcentaje del presupuesto de la universidad se destina a investigación?
Respuesta.- Nuestro compromiso con la investigación se refleja en el Plan Propio 2022–2026, que contempla un incremento progresivo de la inversión hasta alcanzar el 5% de nuestro presupuesto anual. Si sumamos la financiación externa y otros gastos asociados, estimamos que la actividad investigadora representa en torno al 7% de nuestra actividad total.
Pregunta.- ¿Qué dificultades enfrenta una universidad privada en el acceso a fondos públicos de investigación?
Respuesta.- En ocasiones, nos encontramos con convocatorias públicas a las que no podemos acceder por nuestra naturaleza jurídica como universidad privada con ánimo de lucro. Es una situación que limita nuestras posibilidades, a pesar de que nuestros grupos están en condiciones de aportar soluciones a los retos que esas convocatorias buscan resolver. Es una paradoja que, siendo la investigación una función esencial reconocida por la legislación universitaria, existan barreras que impidan a determinadas instituciones contribuir plenamente al sistema científico. Desde el ámbito universitario, se ha trasladado esta preocupación a las administraciones, con el deseo de que, en el futuro, se valore más la capacidad investigadora que la titularidad de quien la ejerce.
Pregunta.- ¿Cuántos estudiantes participan actualmente en programas de iniciación a la investigación?
Respuesta.- Este año hemos tenido 24 alumnos internos vinculados directamente a los grupos de investigación (más del doble que el año pasado), además de estudiantes que realizan sus trabajos de fin de grado y máster en el seno de estos grupos. Si sumamos también a los doctorandos, estamos hablando de cerca de 40 estudiantes formándose activamente en investigación. Este año, dos de nuestras alumnas que se incorporan al Programa de Doctorado han obtenido becas de Formación del Profesorado Universitario (FPU) financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, lo que demuestra el nivel de preparación que alcanzan, son becas muy competitivas.
Pregunta.- ¿Qué ventajas ofrece vuestro modelo de itinerario grado-máster-doctorado para los estudiantes y para la universidad?
Respuesta.- Nuestra universidad siempre se ha caracterizado por una enseñanza centrada en el alumnado. El modelo de itinerario completo —grado, máster y doctorado— ofrece una oportunidad educativa única: el estudiante puede formarse con nosotros durante una década, viviendo un proceso de crecimiento académico y personal muy profundo. A lo largo de ese tiempo, el alumno convive con profesores de la casa, docentes invitados de otras universidades españolas e internacionales, y se integra en los grupos de investigación. Participa en estancias en el extranjero, se enfrenta a retos científicos reales y, lo más importante, lo hace bajo nuestra tutela. Conocemos sus ritmos, sus capacidades, sus estilos de aprendizaje. Comienzan siendo casi niños en primero y terminan siendo compañeros. Es muy emocionante vivir ese proceso.
Pregunta.- ¿Podría citar ejemplos concretos de cómo la investigación de la universidad ha contribuido al desarrollo de la ciudad o la provincia?
Respuesta.- Claro. Uno de nuestros grupos recibió el primer premio nacional de medicina del deporte por un trabajo con pacientes de esclerosis múltiple, en colaboración con el Hospital Clínico Universitario de Valladolid. Actualmente, ese mismo grupo lidera el desarrollo de una aplicación para valorar el estado funcional de estos pacientes, con el objetivo de descentralizar la atención médica en la provincia. También hemos realizado otras intervenciones comunitarias en líneas de la estrategia RIS3, de especialización inteligente de nuestra Comunidad, en pacientes con diabetes, cáncer de mama o demencia, y talleres cognitivos en residencias de mayores, y colaboramos activamente con la Diputación y el Ayuntamiento de Valladolid en varios proyectos.
Pregunta.- Para terminar, ¿qué le gustaría destacar sobre el momento actual de la investigación en la UEMC?
Respuesta.- Que somos una universidad privada con vocación de servicio público, que produce investigación al servicio de las personas. Estamos en una etapa de consolidación y crecimiento. La investigación en nuestra universidad avanza con paso firme, con proyectos que tienen impacto real en las personas y en nuestro entorno más cercano. Nos sentimos orgullosos del camino recorrido y, sobre todo, de las personas que lo hacen posible. Nada de esto sería posible sin el trabajo riguroso y comprometido del personal investigador y docente de nuestra universidad, ni sin el apoyo constante del equipo del Departamento de Investigación y Transferencia. Su labor, muchas veces silenciosa, es la que sostiene el día a día de nuestra actividad científica.