Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

PARKER DICTAMINA LOS VINOS DE CASTILLA Y LEÓN - OTRAS ZONAS

Mauro, imbatible en Parker

La bodega de Mariano García repite podio con Terreus en la revista de Robert Parker, en una lista que excluye a los vinos de las DO Ribera de Duero y Toro / Viñas del Cadastro, segundo mejor tinto

ALICIA CALVO
20/03/2017

 

No hay nada como creer en lo que se hace para hacerlo bien. «Cuando llega el momento en el que el productor cree que el vino que elabora expresa lo mejor de la viña, de la tierra, del proceso de elaboración, de los años de trabajo... entonces el consumidor responde y es probable que la crítica también».

Lo asegura Alberto García, miembro de una de las sagas vitivinícolas más emblemáticas del país, la familia fundadora de Mauro, que recibe «con orgullo el incentivo» que supone volver a ocupar un año más la cima en las clasificaciones de la revista norteamericana The Wine Advocate, editada por el influyente crítico Robert Parker.

Mauro revalida el liderazgo entre los mejores vinos según la prestigiosa publicación, dentro de la selección relativa a ‘otras zonas del Duero’, que deja fuera a las elaboraciones de las denominaciones de origen de Ribera de Duero y de Toro, a las que les dedica un ranking propio y diferenciado.

Su Terreus Pago de Cueva Baja, de la añada 2014, se mantiene en cabeza con 96 puntos, aunque baja un punto en la clasificación respecto a la de 2012, también realizada por el experto oficial de la revista en España, Luis Gutiérrez, y reflejada en su anterior informe.

Esta clasificación aglutina a los vinos de la tierra, pero también a los de las denominaciones no incluidas en esas dos grandes. De hecho, Gutiérrez analiza varios de las DO de Arlanza, Arribes, Rueda y Cigales.

La bodega que capitanea Mariano García, en la vallisoletana Tudela de Duero, no sólo ocupa el primer puesto del podio, también el segundo, con Mauro VS, empatado a 95 con Viñas del Cadastro, del francés Olivier Rivière, perteneciente a la Denominación de Origen Arlanza.

Pese a «la satisfacción» por conquistar de nuevo las plazas más destacadas en este Olimpo de los vinos, lo que le impulsa a «continuar haciendo las cosas de la misma manera», Alberto García señala que cuando se plantean la elaboración de un nuevo producto no piensan en este tipo de publicaciones.

En realidad, en ninguna. Centran sus esfuerzos en dar con ese vino que tienen en mente. «Intentamos que la elaboración tenga la máxima calidad, tenga una identidad clara y refleje mejor su terruño», apunta. «El reto lo tenemos con nosotros mismos, con lo que nos exigimos. No elaboramos un vino para que esté entre los más puntuados», remacha.

Sus vinos despuntan porque, a su juicio, tienen un componente frutal y «son opulentos, pero nunca pesados ni con excesos». Esta bodega, que es el máximo exponente de los Vinos de la Tierra en Castilla y León, se distingue –explica García– por vinos «finos, equilibrados... de placer» y por tener «una evolución en botella positiva, que le confiere mayor grandeza con el paso de los años», indica.

El segundo en el escalafón, el francés Olivier Rivière, también trata de conferir a sus creaciones ese toque personal basado en el respeto a la tierra.

Este enólogo, que elabora Viñas del Cadastro en viñedos viejos de la localidad burgalesa de Covarrubias, sostiene que este reconocimiento –esos 95 puntos– es «el resultado del trabajo bien hecho y un refuerzo más al prestigio».

Gutiérrez le dedica en The Wine Advocate adjetivos muy reconfortantes: «En Arlanza encontré unas botellas realmente emocionantes, que nuestros lectores ya deberían conocer, como son las de Olivier Rivière», refleja en su artículo.

Para el crítico, el enólogo francés logra brillar en una DO que no presenta un resultado conjunto del todo favorable. «Él siempre ofrece los mejores vinos de puntuación de esta denominación que parece ser bastante estática», publica Luis Gutiérrez.

Expone Rivière que sus vinos «respetan la zona, lo que representan las viñas, y expresan el carácter de Covarrubias, que es peculiar». Añade, además, que son «oscuros, complejos y se pueden beber ya», aunque aguantan bien el paso del tiempo.

El recorrido del experto de la revista vitivinícola a lo largo del Duero le lleva a destacar «algunos productores de sus denominaciones más cercanas» y destaca, precisamente, a algunos como Mauro.

Asegura Gutiérrez que en las viñas de las localidades vallisoletanas de Tudela y Sardón de Duero se concentran «los diez máximos» exponentes en su artículo, los mejor valorados, y se rinde ante los vinos de la familia García, pero también ante los de Abadía Retuerta y Quinta Sardonia, ambos en Sardón.

El catador oficial de la publicación de Parker reconoce haberse quedado «muy impresionado por la frescura y la tipicidad varietal» de Pago la Garduña, de Abadía Retuerta, «de la fría y desafiante cosecha 2013».

Le concede 94 puntos que le sitúan la misma posición que otras dos etiquetas (Galia y Quinta Sardonia).

Aunque el tinto copa lo más alto de este ranking, varios blancos registran notas superiores a los 90 (sobre 100), la calificación que ya sirve como referencia en el mercado internacional.

Para realizar esta comparativa, Luis Gutiérrez cató 63 tintos, 45 blancos y cinco rosados.

La revista se detiene en otras pequeñas zonas como la Sierra de Salamanca, y reconoce Gutiérrez que, en realidad, las vides de Salamanca a orillas del río Francia «pertenecen a la zona de influencia del Tajo», y no del Duero, pero no quería dejarlas de lado porque estima que «hay suficientes vinos interesantes y potenciales que no hay que olvidar esta pequeña denominación».

Se confiesa, también, «un creyente del potencial de Arribes», pero señala que se encontró con algunos vinos que le habían proporcionado «grandes esperanzas» que, más tarde, dieron paso a «una posterior decepción relativa».

Cita como ejemplo a Cucú, de Barco del Corneta, y a Alvar de Dios, que, sin embargo, «produce algunos de los nuevos vinos más emocionantes en Toro y tiene vinos en los Arribes». Gutiérrez aclara que encontró que «algo les faltaba y que tenían demasiada rusticidad en el vaso».

Pese a esta apreciación, a otras elaboraciones de la bodega Barco del Corneta sí otorga puntuaciones altas. Su blanco Casio obtiene 93 puntos, compartiendo el segundo puesto entre los blancos con uno firmado por el segoviano Ismael Gozalo y con Godello, de Mauro.

De todos los blancos, entre los más de cuarenta probados, sobresale Frágil, precisamente, del joven Ismael Gozalo, con Microbiowines, un proyecto atípico y ambicioso que destaca Gutiérrez en su análisis.

El enólogo de Nieva, Ismael Gozalo, sirve Frágil, el mejor vino blanco en esta clasificación de la revista. E. M.

Esta referencia logra un 93+ y, como el resto de lo producido por este vinatero que representa la quinta generación en el municipio segoviano de Nieva, se caracteriza por su pureza y por ser «natural».

Frágil va más allá de los vinos ecológicos y, señala Gozalo, «no lleva ningún añadido, ni siquiera conservantes naturales». «Los elaboramos sin intervención. El trabajo de las viñas se traslada a la botella», cuenta sobre uno de los once vinos propios que reciben el reconocimiento de la revista norteamericana con más de 90 puntos.

Por su tradición familiar, este profesional del vino agradece recoger ahora, dieciocho años después de que su familia comenzara a trabajar estos viñedos, «los frutos de una labor realizada desde 1998».

Está convencido de que sus blancos calan en el consumidor porque «transmiten sensaciones nuevas». La mejor prueba, la práctica: «Cuando viene alguien a la bodega y abrimos uno, nos lo bebemos. Gustan», señala.

Asevera Gozalo que, dado que «no hay nada que enmascare su procedencia y naturalidad», engancha. «La gente que es amante del vino busca identidad y autenticidad. Bueno, y que no les siente mal ni al estómago ni a la cabeza», comenta antes de ampliar su explicación sobre Frágil: «Traslada una vuelta a los orígenes. Sabe al vino bebido de toda la vida, ese que no se ha manipulado».

Sobre los blancos, el experto de la publicación vitivinícola anota que ha escuchado «rumores de que algunas voces nuevas en Rueda también están presionando para salir de sus estado de vino industrial». Apunta que es un proceso difícil y que las cosas «todavía necesitan mejorar».

En este sentido, señala una curiosidad que se produce por los límites territoriales: «La mayoría de los mejores vinos producidos a partir de uvas cultivadas dentro de los límites físicos de la denominación no llevan sus etiquetas».

Lamenta que eso suceda «no sólo porque han sido expulsados», sino por lo que considera «más preocupante», que es que «muchos de ellos no quieren estar vinculados a ese nombre».

El crítico tira de ejemplos y sostiene que 13 de los blancos probados «son básicamente vinos de Rueda disfrazados».

Después aparecen los rosados. El resultado de los cinco vinos de este tipo catados por Gutiérrez es dispar. Sus puntuaciones oscilan entre los 84 puntos –la menor de las calificaciones– y 90+.
Sólo uno de ellos supera la barrera de los 90, se trata de Naranjas Azules Garnacha, de Soto I Manrique, una propuesta singular y familiar que desde el año 2013 elabora en Rueda varios vinos con distintas variedades y con la tinta garnacha.

avier Soto, de Soto I Manrique, con el mejor rosado, Naranjas Azules Garnacha.

Aunque no puede adivinar lo que Gutiérrez apreció en su rosado para elevarlo, Jesús Soto, al frente de la bodega, cree que «la frescura, la interpretación de la viña de garnacha y una personalidad diferente ayudan a ser valorados». Define Naranjas Azules Garnacha como «accesible, fresco, con buena acidez y equilibrio».

«Nos distingue desde nuestra primera añada en 2013 una apuesta innovadora en la elaboración de uva tinta de garnacha como ‘vin gris’, que dicen los franceses. Nuestro vino tiene un marcado carácter de Provence, prensado directo sin maceración con pieles, la filosofía de ‘menos es más’ en la vinificación. Vinos frescos y directos», enumera Soto, agradecido por conseguir con esta clasificación «una carta de presentación inmejorable para acceder a los mercados internacionales».
Jesús Soto confiesa algo que le une al resto de los destacados por Luis Gutiérrez en la publicación norteamericana, la identidad del terruño: «Siempre pensamos nuestros vinos interpretando la viña de donde proceden».

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria