Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

UN HOMBRE | UN LEGADO

«Los motriles fueron los Santos Inocentes de la montaña leonesa»

Ramón Gutierrez

 

Hace cuarenta años, cuando llegó de maestro a la localidad leonesa de Prioro, observó que le faltaban niños en la escuela después del verano. Pronto descubriría el por qué y también su verdadero nombre, les llamaban los “motriles” y eran niños que ayudaban a los pastores trashumantes, algunos desde los seis años. A don Ramón le sorprendió también que en este pueblo de la montaña leonesa se concentrasen rasgos culturales sorprendentes y ligados entre sí, como eran el habla local, la lucha leonesa y un mundo pegado a la trashumancia. Hoy, y debido principalmente a su inquietud personal, una buena parte de la memoria pastoril de esta parte de la montaña está a salvo. Gracias sus libros y a sus desvelos, que aún hoy continúan llevando a cabo una labor encomiable por la defensa de la montaña.

Pregunta.- ¿Un viejo maestro de pueblo tiene opinión ante la salvaje despoblación que nos amenaza?

R.- Quizás. No sé en qué proporción y con qué, pero algo sí. Ahora ya no son los jóvenes los que se van del pueblo como en mi época, ahora son los niños los que no están.

P.- Cuando llegó hace cuarenta años a Prioro, ¿cómo veían en el pueblo a un joven maestro que les llevaba de excursión a la montaña, les enseñaba a jugar al balonmano, baloncesto…?

R.- Yo creo que les gustó. Me lo recuerdan los alumnos ahora. Me dicen que vine con un concepto nuevo de enseñanza y me lo agradecen mucho. Para mí es una satisfacción, porque yo asenté este pueblo familiarmente. Y jugué con su propio escenario.

P.- Después de tiempo escuchando a vecinos y paisanos, se dio cuenta de que al hablar había algo raro…

R.- Efectivamente, descubrí tres mil palabras que empleaban y que no vienen en el diccionario o, si vienen, tienen un significado distinto. Vi que aquello era una mina. Lo maduré durante 40 años y, una vez jubilado, pensé en pasarlo a un libro, que fue elegido el libro leonés del año que lo publiqué. Además, me lo publicó el Consejo de Europa.

P.- ¿Cuándo se percató de que había una infancia diferente también en Prioro?

R.- El 12 de septiembre comenzábamos las clases y vi que me faltaban niños. Pregunté y me dijeron que eran los motriles, palabra que yo no había oído nunca. Me explicaron que eran niños que ayudaban a los pastores trashumantes, muchos de ellos preparándose para su futura profesión. Tardaban en empezar las clases y cuando nos acercábamos al final del curso, a primeros de julio, se marchaban otra vez. Hablé mucho con ellos cuando fueron viniendo… Algunos lo hacían desde los seis años y recuerdo a otro niño de 11 que se marchaban andando hasta Extremadura.

P.- ¿Por qué el motril ha permanecido en el anonimato en las numerosas crónicas pastoriles? Casi diríamos que es el inocente olvidado de la montaña…

R.- Es verdad, son los Santos Inocentes de la montaña de León. Es una de las razones que me movió a tratarlo y trabajar sobre este tema una vez jubilado. Era un tema prácticamente desconocido. A mí me extrañó mucho que antes no hubiese salido a la luz.

P.- Mal encajaría hoy ese oficio infantil…

R.- Hoy se hubiese considerado esto como un maltrato infantil y hubiese habido grandes problemas. Hay que situarse en aquellos años de la posguerra y pobreza. Un padre al que pregunté me dijo que mandando a su hijo quitaba una cabeza en la mesa de casa y un animal en el pesebre de la cuadra. Pero yo creo que tuvo cosas buenas. Me lo dicen en uno de los capítulos donde pregunto si volverían como motriles: “de lo más duro saqué algo positivo y eso me dio una fortaleza y un afán de superación que me han valido para toda la vida”.

P.- ¿Qué fue lo que más le sobrecogió cuando le contaban estas historias?

R.- El 60 o el 70% de los niños eran bien tratados por el pastor, pero algunos lo pasaron muy mal por el maltrato de otros pastores. Eran minoría pero los había que tenían que huir de noche por esas majadas kilómetros y kilómetros. Un escenario lleno de lobos, osos, nieblas y tormentas…

P.- Cuentan que el motril lloraba todas las noches…

R.- Lo dice uno de ellos: “podría crecer el río con las lágrimas que yo eché estando en la majada”. Cómo no iban a llorar si eran niños arrancados de sus madres.

P.- ¿Crees que habría maestros y maestras hoy dispuestos a ejercer en un escenario como el que describes en tus libros?

R.- Hay gente con vocación, pero faltan muchas cosas necesarias. Una de las razones por la que los padres han tenido que renunciar a vivir en los pueblos es la falta de medios de educación para los hijos. Y aquí la voz de los maestros podría ser una valiosa aportación.

 

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria