Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

A nuestra cuenta y riesgo

MARISA VÁZQUEZ MARISA VÁZQUEZ
08/03/2016

 

LA SITUACIÓN CRÍTICA que atraviesa la comunidad desde aquel fatídico año 2008 sigue muy presente en cada rincón de nuestro territorio. El pinchazo de la burbuja inmobiliaria supuso tan sólo el detonante de la caída, para muchos, del estado del bienestar. Cierre de negocios, desmantelamiento de empresas otrora más que solventes y desahogadas, desahucios, desempleo, han marcado el devenir de una sociedad incrédula y atenazada por el vértigo de la incertidumbre.

Todas las piezas de dominó han ido cayendo, empujándose unas a otras. La pieza de la Comarca del Bierzo, por ejemplo, se precipitó dos años después que el resto, y lo hizo con tal crudeza que aún la sociedad berciana se pregunta qué ha pasado. Cada provincia ha recibido el golpe de forma desigual dependiendo del sector en el que ha sustentado su economía. Ha sido el ladrillo, si, el elemento al que se ha apuntado a la hora de buscar responsabilidades aunque no hay un criterio único.

Eran momentos de bonanza, el dinero fluía y las inversiones se multiplicaban. Ha sido el denominador común de todos y cada uno de los rincones de Castilla y León . Proliferaban infraestructuras cuya necesidad, en algunos casos, era cuestionada pero que ponía en valor ciertas zonas históricamente deprimidas. Las autovías, autopistas, aeropuertos, la alta velocidad o los Palacios de Congresos, disipaban cualquier duda sobre la existencia de agravios comparativos entre territorios.

Al margen de la construcción o la obra pública, es imprescindible analizar la evolución de otros sectores para hacer el diagnostico real de estos años de crisis. En zonas al norte de la comunidad, Palencia, pero sobre todo León, la caída de la minería ha contribuido al desmoronamiento de sus estructuras económicas y sociales. Entorno a la mina han pivotado empresas e industrias anejas que han crecido y se han retroalimentado en el tiempo. Es bueno recordar que la renta per cápita de esta zona de la comunidad alcanzó cotas inimaginables y que en la actualidad esa bonanza se ha ido quedando por el camino recorriendo una senda marcada por los ERES, las prejubilaciones o los despidos de empresas asfixiadas por las dificultades.

Es tan sólo un ejemplo que ilustra el volumen de tejido industrial amortizado a lo largo y ancho de nuestra comunidad y que ha dejado un poso de depresión y una espiral negativa que será difícil de disipar.

Pero, ¿la crisis llegó para quedarse? Es la pregunta que se hacen todos y cada uno de los estamentos castellano y leoneses. Es difícil ver luz al final del túnel, pero más aún es mantenerse a la espera, impasibles, como si en algún momento, tal y como vino se esfumara sin dejar huella.
Sin duda alguna, esa luz ha de surgir del esfuerzo de cada capa social, trabajadores, jóvenes, pensionistas, funcionarios, dirigentes, instituciones, pero por encima de todo, empresarios. Sobre ellos ha de recaer una parte de la responsabilidad de sacar a esta tierra de la depresión y de la apatía. El miedo atenaza a los que siempre han llevado con orgullo la bandera del «emprendedurismo» y es ahora el momento de que aquellos que se erigieron como el baluarte económico de esta comunidad den un paso adelante .

La empresa no es nada fácil, pero ¿quién dijo que lo iba a ser? Sin prisa pero sin pausa, hay un tiempo limitado, pero cada minuto es vital para urdir una estrategia que permita salir del pozo a una comunidad extensa territorialmente, pero poblacionalmente envejecida. Castilla y León ha sufrido el éxodo de jóvenes sobradamente preparados por falta de oportunidades, cerca del 45 por ciento de desempleo en este colectivo es suficientemente esclarecedor. Los castellanos y leoneses envejecen a tal velocidad que los centros asistenciales de la tercera edad o la formación relacionada con la atención social están ganando enteros. Es momento de arrimar el hombro al margen de la retórica y la demagogia. Es momento de los hechos, las acciones y los movimientos que permitan pensar en un futuro esperanzador. Es tiempo de descentralizar y urdir una estructura reticular donde todas y cada una de las provincias tengan una parte alícuota de responsabilidad en esta andadura. Un sistema que reforzará lazos y consolidará los avances.

Este 2016, recién estrenado, ha de convertirse en el punto de inflexión. Hay que ordenar nuestras bazas para dar ese primer paso con solvencia. Son ellos, los pequeños y grandes empresarios, los autónomos y los que piensen en el emprendimiento, de quienes dependemos. Es necesario que se despojen no sólo de esos temores que muestran sin tapujos, de los miedos a errar, sino también que se deshagan del halo competitivo para ver en el otro un apoyo para sacar la cabeza, para aunar sinergias en la misma dirección.

Junto a ellos, las entidades financieras que deben potenciar los proyectos de futuro y lo más importante, han de ir de la mano las instituciones, a quienes se les encomienda la función de facilitar los farragosos trámites burocráticos que llegan a entorpecer e incluso bloquear las innumerables iniciativas generadoras de la ansiada reactivación económica. Es necesario el concurso de la administración en esta apuesta por Castilla y León y más ahora cuando se cuestiona casi todo, también la clase política envuelta en incertidumbre y dudas sobre su propio devenir. Todos y cada uno forman parte de un ente indisoluble. Se necesita hablar, negociar y posicionar a cada estamento marcando claramente su función en esta carrera de fondo que está siendo la búsqueda de alternativas.

El sector primario está experimentando una clara evolución. La agroalimentación se está convirtiendo en un valor en alza. Denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas, productos de calidad en definitiva están llamados a tirar de la economía de Castilla y León , sin embargo, no puede ni debe asumir el reguero de mano de obra que se ha ido quedando por el camino. Las cifras del Ecyl son incontestables, se supera ya esa barrera psicológica de los 200.000 parados.

Contamos con productos atractivos para los mercados, incluso para los exteriores. Los empresarios están viendo en la internacionalización una salida natural a esta difícil situación. Los negocios que sobreviven en esta tierra encomiendan más del 50% de su facturación a los mercados extranjeros. Abrir delegaciones en Asia o América se ha convertido en una garantía de éxito para esos avezados empresarios que ven más allá de los límites de esta comunidad. Sin embargo aquellos que centran sus esfuerzos en hacer muy bien lo que saben, estoy hablando del sector primario, no encuentran un hilo conductor, un cauce que permita pasar esa línea llamada frontera. En la transformación se centra la primera batalla , aunque la guerra está en la distribución y de momento no hay respuesta.

Tampoco el turismo puede asumir esa responsabilidad, si bien es cierto que Castilla y León está siendo referente en turismo interior. Es otro de los sectores donde la clase política está depositando su confianza, apostando por la puesta en valor de espacios, monumentos y rutas, , en los que se atisba cierto potencial, pero que da para lo que da.

Es necesario trasladar a esta comunidad los aires de renovación, las ganas de cambiar las cosas, la necesidad de mejorar e innovar. Porque es precisamente el I+D+i nuestra principal baza de futuro. No bastan declaraciones de intenciones que se plasman, cada vez más a menudo, en foros, mesas redondas o encuentros varios donde se habla y mucho de lo que hay que hacer, pero no se toman decisiones tangibles, reales que obliguen a cada uno de los interlocutores a dar el «do de pecho».
Desde el convencimiento de que estamos en una tierra donde sobra la creatividad, las ganas y la iniciativa, es lícito pensar en que contamos con los mejores mimbres para volver a la senda de la prosperidad, del desarrollo y de la necesaria y esperada recuperación. Sin caer en lo banal, pidamos que también los astros confluyan y se den las circunstancias propicias para que la reacción sea inminente. Por qué no depositar una pequeña parte de nuestro futuro en la actitud, ver la botella medio llena ha de ser inexcusablemente sinónimo de esperanza.

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria