Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Castilla y León:retos de futuro

AGUSTÍN PRIETO AGUSTÍN PRIETO
07/03/2016

 

LA SITUACIÓN DE Castilla y León de cara al 2016 es de incertidumbre. Tras más de siete años de crisis y pese a que haya atisbos de recuperación, la situación social, laboral y económica no presenta los signos de mejora que a todos nos gustaría. Es urgente empezar a tomar medidas; medidas para que los trabajadores y la ciudadanía, en general, perciban que la recuperación económica llega a sus vidas, y así poder recuperar la confianza de la sociedad en el futuro.
El empleo ha sido el principal afectado tanto por la crisis económica como por las políticas laborales. Sin duda, la puesta en marcha de la Reforma Laboral en 2012 ha supuesto un ataque frontal a la negociación colectiva y a los derechos de los trabajadores, al potenciar la inestabilidad, la temporalidad y la parcialidad. Y ha motivado que el avance de la competitividad se haya sustentado en la devaluación salarial, en empleos cada vez más precarios y con un impacto más duro en Castilla y León que en el conjunto del país. Resulta, por lo tanto, imprescindible su derogación.
No podemos continuar con este nivel de paro y de incertidumbre laboral, por lo que se deben impulsar políticas activas de empleo que generen una contratación indefinida, estable y con derechos.
Para ello, necesitamos un nuevo modelo productivo que tenga un pilar básico en la industria. En este sentido, el principal objetivo que fijamos en el III Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial es la reindustrialización, recuperando el terreno perdido durante la última década, al apostar por la consolidación de un patrón de crecimiento más sostenible y duradero, basado en una especialización inteligente, capaz de generar ventajas competitivas y aprovechar eficazmente nuestros recursos endógenos ligados a entornos rurales.
Además, para que la incipiente recuperación económica se consolide y llegue a los trabajadores y las pymes, será necesario desarrollar un plan plurianual que incremente las inversiones públicas en infraestructuras, no sólo de transporte sino también en áreas como la energía, las telecomunicaciones o la vivienda y apostando cada vez con más intensidad por las infraestructuras sociales y medioambientales.
Los servicios públicos esenciales y las políticas de promoción social, en los últimos años han sufrido importantes recortes, ocasionando un descenso en la calidad de las prestaciones y una clara destrucción de empleo en todos los servicios que integran el Estado del Bienestar. Por ello, insistimos en la necesidad de incorporar un Suelo de Gasto Público con rango de Ley, para dotar con recursos suficientes los servicios públicos esenciales y las políticas de carácter social. Estimamos que para 2016 el Suelo de Gasto debería de ser de 6.675 millones de euros, unos 600 millones más de lo presupuestado.
Tenemos un gran problema para poder implementar esta nueva política económica: la falta de recursos del sector público, motivada por la fuerte caída de ingresos desde que empezó la crisis; además del crecimiento exponencial de la deuda pública autonómica que está reduciendo cada vez más el margen de maniobra presupuestario. Por lo tanto, consideramos imprescindible aumentar la capacidad recaudatoria, ampliando la capacidad fiscal, incrementando el tramo autonómico del IRPF para las rentas altas, la eliminación de algunos beneficios fiscales, aflorar la economía sumergida y luchar para que el nuevo sistema de financiación autonómico tenga en cuenta nuestras especiales características de envejecimiento y dispersión geográfica, todo ello con el fin de garantizar una financiación pública suficiente para la educación, la sanidad y los servicios sociales.
La recuperación de derechos sociales y lucha contra la desigualdad y la pobreza debe de ser una cuestión prioritaria para este año. Los datos no dejan ninguna duda. Se está generando una mayor concentración de la riqueza y ello explica las crecientes bolsas de pobreza y exclusión social que estamos padeciendo. Conviene recordar que casi el 60% de la población de nuestra Comunidad, declara tener dificultades para llegar a final de mes, que un 30% no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos y que el 26% de los castellanos y leoneses, es decir 650.000 ciudadanos, están en riesgo de pobreza o exclusión social; que hay 200.000 parados, la mitad de ellos sin prestaciones económicas, y los que tienen un puesto de trabajo se encuentran en una situación más precaria y con una sustancial pérdida de poder adquisitivo acumulada a lo largo de varios años, al igual que les ha sucedido a nuestros 600.000 pensionistas.
No podemos aceptar una recuperación de la economía sin una recuperación social de todas esas personas que se encuentran abandonadas a su suerte. Hay que establecer como prioridad absoluta, la recuperación de derechos sociales y de políticas públicas, con dotaciones presupuestarias suficientes para abordar con garantías este enorme reto.
Hay que trabajar por la recuperación de población y de la cohesión social y territorial. Castilla y León se caracteriza por tener una dinámica poblacional muy regresiva, con un elevado envejecimiento y un crecimiento vegetativo negativo desde hace décadas. Esta tendencia se ha agravado con la crisis, acelerándose la expulsión de población joven, lo que dificulta cada vez más el relevo generacional, y marcará en el futuro inmediato un mayor grado de envejecimiento y una mayor pérdida poblacional. De hecho, desde 2011 hemos registrado el mayor retroceso poblacional de toda España.
Por otra parte, en Castilla y León existen graves desequilibrios territoriales entre las provincias más dinámicas y las del oeste de la Comunidad y entre las áreas urbanas y el mundo rural, diferencias que no sólo no se han reducido en los últimos veinte años sino que han aumentado.
El reto inmediato está en desarrollar los aspectos más sustanciales de la Ley de Ordenación, Gobierno y Servicios del Territorio de Castilla y León. Defendemos que tiene que ir orientada a garantizar en igualdad de condiciones servicios públicos (educación, sanidad, servicios sociales y protección ciudadana), bienes básicos (empleo y vivienda) e infraestructuras eficientes que permitan desplegar iniciativas competitivas diferenciadas.
Para ello, sería también importante recuperar el Plan de Convergencia Interior y ampliar los objetivos de la Agenda de la Población.
El Diálogo Social, tanto en contenidos como en formato, ha dejado su impronta, y se ha convertido en una seña identitaria de nuestra comunidad. En los últimos 14 años arroja acuerdos en materias de gran trascendencia, dando respuesta a los trabajadores y ciudadanos en general, impulsando actuaciones relacionadas con la protección social, las políticas activas de empleo y la competitividad.
Creemos que es necesario seguir fortaleciendo el Consejo de Diálogo Social como Institución, y avanzar hacia un proceso de Diálogo Social direccionado, definiendo los aspectos esenciales de la acción de gobierno para el desarrollo económico y social de nuestra Comunidad.
Finalmente, es importante subrayar que las Elecciones Autonómicas y Generales han modificado de forma notable la representación política; ya no existen mayorías absolutas, por lo que va a ser más necesario que nunca una cultura de diálogo entre los partidos políticos.
En este sentido, para incrementar la calidad democrática y la cercanía de las Instituciones a los nuevos requerimientos de la sociedad, serán necesarios también nuevos espacios de interlocución entre los agentes sociales y económicos y los diferentes partidos políticos que conforman el arco parlamentario.
Superar todos estos retos será una cuestión ineludible, no sólo en 2016 sino a lo largo de los próximos años, para fomentar el empleo, la riqueza, el bienestar y la estabilidad en Castilla y León. Recuperar servicios públicos esenciales, derechos sociales, aumentar la población y la cohesión social y territorial, generar empleo de calidad a través de una estrategia de crecimiento, basado en factores clave de competitividad y no en la reducción de los costes laborales, o crear un mejor clima institucional y avanzar en el diálogo social, nos colocará en una posición de menor fragilidad ante los cambios que se puedan producir en el ámbito nacional, europeo o mundial.

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria