Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

El campo, clave del futuro de nuestra tierra

MILAGROS MARCOS MILAGROS MARCOS
16/05/2016

 

«EN UN AÑO DE SEQUÍA y temiendo por la rentabilidad de la hacienda de su patrón, con un golpe de su arada hizo salir un chorro de agua del campo. Durante toda su vida de labrador tuvo un gran aprecio con los animales, en ningún momento maltrató a los bueyes y a los otros animales de trabajo de la hacienda, todo al contrario. Un día de invierno y mientras se dirigía al molino con un saco de grano sintió compasión de los pájaros que en la nieve ya no encontraban alimento y que estaban a punto de morir. Isidro limpió un pedazo de tierra apartando la nieve y vació allí la mitad del saco. Al llegar al molino resultó que el saco estaba tan lleno de grano como antes».

Estos son algunos de los múltiples motivos por los que «Isidro el jornalero» es hoy San Isidro Labrador, patrón de las buenas gentes del campo, reflejo de ese espíritu generoso y comprometido con la tierra y los animales que garantizan cada día nuestros alimentos, no con pocos sacrificios a lo largo del año y mirando al cielo en cada estación, invocando a San Isidro en múltiples ocasiones.

Hoy es un buen día para agradecer a nuestras gentes del campo su esfuerzo diario, su tesón y compromiso. Es un buen día para recordar que las actividades agrícolas y ganaderas han sido claves para Castilla y León y son absolutamente imprescindibles para su futuro de Castilla y León.

Es el mejor día para poner en valor lo mucho que nuestros agricultores y ganaderos han hecho y los retos a los que en estos momentos nos enfrentamos para hacer del campo de Castilla y León un sector atractivo para nuestros jóvenes, un sector que asegure la materia prima que precisa la pujante industria agro alimentaria y, al mismo tiempo, la imprescindible rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones.

La incorporación de jóvenes es un reto europeo que compartimos plenamente desde Castilla y León. La tasa de envejecimiento es elevada, de hecho tan solo el 20% de los agricultores son menores de 45 años. Por ello, uno de los retos de este nuevo periodo es rejuvenecer el campo, incorporar jóvenes con ideas nuevas y nuevas formas de trabajar. Es cierto que el objetivo de incorporar 5.000 jóvenes al campo hasta el 2020 es un importante desafío, por ello estamos trabajando para que los jóvenes no vean el campo como una actividad para mayores, sino como una actividad empresarial, y por ello vamos a apostar. Y lo haremos no sólo con ayudas económicas para su incorporación, sino primando aquellas actividades en las que se puede invertir con garantías de que hay un sistema contractual estable y regulado, impulsando en paralelo las alianzas con la industria que aporten la estabilidad y rentabilidad necesarias a futuro, derivadas del ajuste entre oferta productiva y demanda comercial.

Retos ambiciosos, sin duda, pero alcanzables si los abordamos como lo que son, grandes oportunidades para el campo de Castilla y León.

Nuestros agricultores y ganaderos ya han avanzado mucho en dimensionamiento, y competitividad, de hecho, hoy las 100.000 personas que se dedican al sector (el 70% como actividad principal), lo hacen en explotaciones mejor dimensionadas que hace 30 años, más tecnificadas, de mayor superficie y con más cabezas por explotación, en definitiva, ofrecen una mayor eficiencia. Aún así, la eficiencia sigue siendo uno de los grandes retos que permitirán incrementar la rentabilidad y beneficios de nuestros agricultores y ganaderos: 200 millones de euros de apoyos públicos, dirigidos a la modernización de 7.500 explotaciones agrarias de la Comunidad, nos permitirán seguir avanzando en este sentido y aprovechar esta oportunidad.

Por otro lado, no debemos olvidar que nuestra forma de producir es extensiva, incluso en buena parte de nuestros regadíos no abusamos de agricultura intensiva, ni por tanto de los productos fitosanitarios que pueden perjudicar el medio ambiente, y esto es, precisamente, lo que la sociedad y, por tanto, la industria persiguen. En Castilla y León hay un potencial importante aún por explorar en este sentido y mecanismos ya en marcha para aprovecharlo. La nueva regulación en la que estamos trabajando, que permitirá equilibrar las quemas controladas de rastrojos con el uso de productos fitosanitarios, y el impulso que dará el recién aprobado Plan de Producción Ecológica son algunos ejemplos.

Del mismo modo, estamos viendo como el mercado es cada vez más competitivo, lo que nos obliga a producir con una visión de ahorro de costes y, aunque nuestras explotaciones cada vez están más preparadas, estamos viendo como, de día en día, se hace más necesaria tanto la coordinación sin fisuras dentro del propio sector productor, como la alianza entre los sectores productor y transformador que nos permita obtener más valor añadido a lo que producimos. Estos son, precisamente, algunos de los objetivos que pretende abordar el nuevo sistema de trabajo basado en el diseño de plataformas de competitividad productiva, en los que combinando diferentes instrumentos se alcance el equilibrio entre todos los agentes de la cadena de valor.

Es verdad que hemos mejorado mucho, estructuralmente hablando, pero también hemos de reconocer que a nuestro sector agrario le faltan estructuras potentes de organización. Seguimos teniendo un marcado individualismo, no concentramos oferta de producción, comercializamos muy poco juntos. El impulso a la Organización de Productores, la regulación de las Entidades Asociativas Prioritarias o la puesta en marcha de organismos como la Interprofesional de la Patata, instrumentos en los que en estos momentos estamos trabajando, contribuirán en diferente medida a fortalecer el posicionamiento negociador de nuestros productores y a establecer las necesarias alianzas con la industria.

Nuestra especialización y la posibilidad de diversificación productiva nos permite sacar más valor a nuestras producciones, y ser más competitivas. Es cierto que muchas son excedentarias en Europa, es el caso de los cereales, la leche, las carnes… incluso el vino; pero, si hemos abierto ya la vía de producir con la calidad, la diferenciación y los métodos no agresivos de producción como base, y además hemos sido capaces de aprovechar estas fortalezas en sectores como el vitivinícola, ¿por qué no vamos a poder hacerlo en otros sectores?, ¿por qué no aprovechamos todas nuestras potencialidades para producir lo que requiere el mercado y transformar nuestros productos acorde a la demanda y gustos de consumidores cercanos o, incluso, de otros países y continentes?.

Organizado el sector productor, la alianza entre éste y la industria se perfila cada vez mas necesaria si queremos ocupar este espacio, sabiendo a ciencia cierta que, de lo contrario, estas mismas fortalezas las pueden aprovechar otros países del entorno europeo, nuestros claros e inminentes competidores, de ahí que debamos reforzar nuestras alianzas internas para ocupar el espacio que sino otros, más hábiles y mejor organizados se encargaran de ocupar.

La incidencia de la globalización y la liberalización de los mercados son ya una evidencia en nuestro sector, lo estamos viendo ya en algunos ámbitos como el lácteo, especialmente afectado en estos momentos, en los que quienes más unidos están mejor están resistiendo la crisis, si bien, se hace cada vez mas urgente que a nivel de política agrícola común se incorporen medidas relacionadas con la regulación de mercados que puedan operar en situaciones críticas y evitar momentos tan convulsos como los que estamos viviendo

Medidas de política agrícola tan necesarias y complejas como las descritas, sólo serán posibles desde la coordinación, el compromiso y el trabajo conjunto. Medidas políticas que deberán aprovechar todas las sinergias y capacidades para garantizar la eficiencia y productividad de nuestras industrias y explotaciones y, con ello, el desarrollo de nuestra economía. Pero, sobre todo y ante todo, deberán estar dirigidas a conseguir el bienestar de nuestras gentes, de nuestros agricultores y ganaderos, y con ello el futuro de nuestro medio rural.

Decía nuestro añorado Delibes que «si el cielo de Castilla y León es tan alto, es porque lo levantaron los campesinos de tanto mirarlo». Mantengamos todos esta altura de miras para asegurar el futuro del campo castellano y leonés.

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria