Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Las preciosas ridículas

ANTONIO PIEDRA ANTONIO PIEDRA
03/12/2018

 

¿Vive en León, en Soria o Campaspero? Genial. Vemos la misma TV, los mismos programas y anuncios, y compartimos los mismos políticos que en Madrid. Globalización tonificante que Valéry –un poeta puro que bebía el agua con jeringuilla– incluía en este desamparo: «un hombre solo está siempre en mala compañía». Y bueno, si la voz cantante la lleva un gobierno como el de Sánchez, dese por muerto porque la verdad da igual. Lo importante es el rollo que te meten.

Ahora estamos con el Brexit gibraltareño que ha ganado May sin disparar un tiro. Más genial aún. Sánchez se fue a la Habana para ver los cañonazos del Morro, y regresó a España descañonizado y como el cervatillo que se ofrece al león con saltitos de Walt Disney. Conclusión, May se queda con Gibraltar. Mientras, Sánchez recupera su «propio peso», nos trae de aguinaldo el momio de Cuba y Venezuela, echa aceite al escupitajo de Borrell, y regala a Celaá un ejemplar de Las preciosas ridículas de Molière para que nos explique lo que no entendemos. Negocio Redondo.

Y aquí empieza el lío. Yo que aticé de lo lindo a Méndez de Vigo –el diputado cunero por Palencia– por su retórica decimonónica, ahora me toca beber tres tazas. Me he topado con una comunicadora y educadora del XXI, como la señora Celaá, que tiene la dulce apariencia del tiramisú, pero hay que ver qué bien miente. Nunca informa, jamás contesta las preguntas que le formulan, y pasa de comunicarse con normalidad. Qué dura es la realidad paralela.

Cualquier intento de acercarse a la verdad, acaba en fracaso. Se sale por la tangente, o contesta como si la momia de Franco hiciera las preguntas de ultratumba para socavar los fundamentos del bien y de la objetividad que representa un Gobierno como el de Sánchez que, según ella, siempre está trabajando a pico y pala. Ni que fueran enterradores del Valle de los Caídos. Gran portavocía la suya que alienta la desfachatez, el morro, y el desafío más sorprendente.

Si la filosofía y la historia del conocimiento se explican a partir de la duda y del contraste de pareceres para llegar a una verdad, con la señora Celaá –a quien el Gobierno presta la voz y la Crítica de la razón pura de Kant– se acabaron las dudas y los contrastes. Puro cemento armado. Ahora que la Iglesia Católica no es lo que era –titubea, acepta sus pecados, se hermana con otras religiones, y es tan humanista que, a veces, parece que ya no necesita a Dios–, Celaá habla ex cátedra como los antiguos papas.

Dicho en castellano: que vuelven a la política las antiguas formas inquisitoriales, los tochos de ortodoxia absoluta con mancuerda bien apretada. El PSOE de Sánchez parece su natural heredero sin disimulos y con bula. Se creen, o al menos así lo expresan, los representantes del bien, del progreso, de la verdad, de la justicia, de la regeneración, del bienestar social, y de un largo etcétera en el que caben todas las bondades de la Tierra. Y nada por la gracia de Dios, sino por la suya que sale directamente de no se sabe qué divina anatomía.

Repiten una y otra vez, con melopea gregoriana y gesto de puchero enternecido, aquello del Éxodo 3, 14: «Yo soy el que soy». Están tan embebidos en este temblor teológico, que no necesitan ni reflexionar en las majaderías inverosímiles que sueltan por minuto ni en las mentiras a propulsión a chorro. Celaá, como portavoz, se lleva el segundo premio por unanimidad. No se lleva el primero por respeto al escalafón: donde hay patrón no manda marinera.

Con la filosofía en alza del nuevo despotismo ilustrado –todo para el pueblo pero sin el pueblo–, que ha reformulado con tanto brío la nueva monarquía absoluta de Sánchez y de Iglesias, la monarquía de verdad –la constitucional– entra en barrena que es lo sensacional del falcon. Y en picado vamos todos y sin paracaídas. Que Dios nos pille confesados, pues hemos pasado sin transición de los jardines de Versalles en Francia y de los de la Granja en España, a los horteras de Villatinaja, de la Moncloa y de Celaá en Bilbao.

En fin, que sólo nos queda la literatura para entender con alguna lucidez los fenómenos de la España invertebrada. Esta vez el libro recomendado es de Las preciosas ridículas de Molière, que tiene tela. Ayer mismo hubo elecciones en Andalucía y el resultado encaja con esa lectura irónica y despendolada que hacía Madelón: «¡Dios mío, qué vulgar sois! Uno de mis asombros es que hayáis podido tener una hija tan espiritual como yo». Guau ¿Qué voy a descubrirles si ven todos los días el telediario?

Y hablando de elecciones, ¿cuándo las generales en España? ¡Ah! Esta misma pregunta le hacían muchos cristianos y gentiles a Nerón en Roma hace montones de siglos, y respondía: ya mismito. Mientras, empuñaba con una mano la antorcha para que ardiera. El emperador quemó Roma, como sabemos, y dijo que era por el bien de los romanos y de la propia Roma. Igual que Pedro Sánchez, quien usa el mismo argumento que Moliére en boca de Jodelet: «Preguntad al señor marqués». Y uno se queda de piedra con el permiso de mis congéneres.

 

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria