Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

La camelina gana 600 hectáreas y acapara el 35% del total nacional

Aunque «todo puede pasar», Camelina Company confía en obtener unos rendimientos de entre 1.000 y 1.200 kilos por hectárea / La cosecha se retrasa hasta finales de julio

DIEGO SANTAMARÍA
11/06/2018

 

El «crecimiento orgánico» de la camelina ya es una realidad incontestable en Castilla y León. Así lo demuestran los datos correspondientes a la superficie regional, que este año se ha incrementado en 600 hectáreas distribuidas, a partes iguales, entre las provincias de Burgos y Valladolid. De esta forma, la Comunidad atesora en la actualidad 2.250 de las 6.400 hectáreas repartidas por el país. Es decir, el 35% del total nacional.

Las cifras que maneja Camelina Company España (CCE) hablan por sí solas y reflejan el interés creciente de los agricultores castellanoleoneses por un cultivo emergente y sostenible que seduce a los profesionales del campo por sus rendimientos y rentabilidad. En este sentido, todo parece indicar que la actual campaña mantendrá ambos estándares intactos. De hecho, el director técnico de la empresa, Aníbal Capuano, asegura que «pinta mucho mejor» que el pasado ejercicio porque «son pocas las parcelas que no se vayan a cosechar».

Salvo casos aislados con «mala nascencia» por culpa de un «otoño muy seco», el resto de fincas destinadas a este cultivo se mantienen «en pie» esperando la cosecha. No en vano, los agricultores de la Comunidad deberán esperar más de lo previsto. Y es que, por norma general, la recolección suele arrancar durante «la primera semana de junio», de tal manera que CCE cuenta con «alguna referencia» antes de rematar casi todo el proceso entre «la segunda y tercera semana» de dicho mes. Sin embargo, la recolección se retrasará este año entre «15 o 20 días». Por lo tanto, y teniendo en cuenta que la recogida suele ser más «tardía» en el norte por el clima, se antoja «difícil» hablar de resultados hasta finales de julio.

De momento, Capuano prefiere no aventurarse demasiado al hablar de previsiones en términos de producción, máxime cuando «en algunas zonas todavía tenemos la camelina en flor». Además, hay que tener en cuenta que «todo puede pasar» meteorológicamente hablando de aquí a la recolección. En cualquier caso, si no se registran intensas tormentas o calores extremos que provoquen una merma importante, lo que sí tiene claro es que «las producciones medias van a ser más altas» que las de la última campaña. Así pues, a día de hoy resulta bastante viable alcanzar unos rendimientos medios de entre 1.000 y 1.200 kilos por hectárea «en muchas parcelas».

En este contexto de rendimientos y aumento sostenido de hectáreas durante las últimas campañas, Camelina Company se ve capaz de asumir «sin problemas» un 20% más de superficie el año que viene. Eso sí, «todo depende de la cosecha y de los mercados de los aceites y de las proteínas».

A la hora de hablar de precios, es complicado saber «a ciencia cierta» en estos momentos lo que percibirán los agricultores una vez finalizada la cosecha. No obstante, Capuano señala que la camelina suele rondar los precios de la colza, su «competidor directo» en este apartado. Lo bueno es que «la colza ha mantenido un precio bueno en los últimos años», por lo que parece probable que apenas haya variaciones este año y la camelina se pague a 320 o 340 euros por tonelada.

De cara al próximo ejercicio, la principal novedad de CCE será la introducción de una variedad de ciclo corto que permite sembrar en febrero si en octubre o noviembre «no se dan las condiciones ideales». De igual manera, resulta de gran utilidad para quienes apuestan por otra oleaginosa de otoño cuya finca «se tiene que levantar» por cualquier problema. Así, aunque dicha variedad sea «menos productiva», el agricultor tiene la posibilidad de «dar uso a esa parcela» y sacarle rentabilidad.

Si por algo se caracteriza Camelina Company es por sus continuos ensayos para analizar rendimientos a partir de distintos terrenos y variedades. Después de experimentar en campañas anteriores junto al Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y león (Itacyl) y el Centro Tecnológico Agrario y Agroalimentario (Itagra), la empresa focaliza este año sus pruebas a pie de campo. Según detalla Capuano, los agricultores son «los más proactivos a la hora de conocer el cultivo», pues no dudan en pedir «consejo» a la hora de establecer fechas de siembra o plantear sus dudas sobre el abonado. Estas pruebas permiten probar la efectividad de los tres herbicidas autorizados para la camelina por la Dirección General de Sanidad de la Producción Agraria. El último, avalado desde el pasado 30 de mayo, «es muy importante para los agricultores y lo estábamos esperando desde hace tiempo», apostilla el director técnico de CCE.

Un «cultivo apetecible» con un alto grado de «fidelización»

Por muy favorable que sea la camelina a la «rotación», lo cierto es que el grado de «fidelización» de los agricultores oscila actualmente entre el 50 y el 60%. Queda claro por tanto que se trata de un «cultivo apetecible» en el que una amplia mayoría repite. Y no solo eso, sino que además el número de profesionales interesados en trabajar con Camelina Company España (CCE) va ‘in crescendo’ en cada campaña. Prueba de ello, tal y como apunta Aníbal Capuano, es que la cifra de agricultores en Castilla y León que apuestan por la camelina se ha incrementado un 5% este año al pasar de 110 a 115.

Con poca difusión y sin llevar a cabo grandes inversiones publicitarias, la empresa ha conseguido hacerse un hueco cada vez mayor en el sector primario gracias al «boca a boca». La rentabilidad salta a la vista y los precios actuales del mercado han consolidado esta opción a lo largo de los últimos años tanto en la Comunidad como en el conjunto del país. Visto lo visto, el director técnico de CCE espera que esta tendencia se mantenga «al alza» para garantizar el suministro de biocombustible y piensos para alimentación animal.

 

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria