Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

LEÓN

Menos datos para resolver problemas en la vida real

Un profesor diseña una aplicación que simula la labor profesional / Lanza cuestiones para despertar la imaginación / Cuenta con más de 3.000 descargas, incluyendo países como China, México y Chile.

E. LERA
13/03/2018

 

No es una fórmula mágica. Pero la felicidad es la esencia de la vida. Y también de la docencia. Está demostrado que los jóvenes más felices tienen más ganas y están más motivados. Y es que la educación ha cambiado de liga. Antiguamente la gente acudía a la escuela, donde el maestro era la fuente de sabiduría. Ahora todo está a golpe de clic por lo que el profesor tiene que ir más allá. Su función pasa por ofrecer instrumentos para que los alumnos gestionen, disciernan, busquen y sepan manejar la información.

Despertar la imaginación con el menor número de datos posible. Ese es el reto de Luis Fernando Calvo, profesor de Ingeniería Química de la facultad de Biológicas y Ambientales de la Universidad de León (ULE), quien ha creado una aplicación móvil para completar en casa el trabajo iniciado en las aulas. Con la dinámica propuesta se pretende dar «un giro» en la manera de resolver los problemas por parte del alumnado. De esta manera, el proceso de aprendizaje consistirá en primer lugar en determinar cuáles son los datos «mínimos e imprescindibles» que necesita para la resolución del problema. Posteriormente, proceder a su resolución utilizando los conocimientos adquiridos, y no, como hace el estudiante en la actualidad, en buscar fórmulas que relacionen los datos de los que dispone el enunciado del problema. «Hay que tener en cuenta que en la vida real será el alumno quien determine qué datos necesita y ésta será su mayor dificultad para resolver una situación dada», puntualiza Calvo.

La innovación reside en que el estudiante llega a simular la labor profesional que se le va a pedir en el sector industrial. «No es tan importante saber operar con los datos, sino saber qué datos necesito para resolver el conflicto». De hecho, ya existe una metodología que tiene como base la resolución de problemas, pero la app con sello leonés va más allá, pues no sólo usa los problemas para el aprendizaje del alumno sino que plantea cuestiones sin datos previos. «Los datos cuestan y es necesario adquirir los justamente necesarios. Ni más ni menos», sentencia.

Respecto a las ventajas, resalta que el conocimiento adquirido por el alumno es mucho más «real, útil y permanente» en el tiempo. «No sólo es un conocimiento temporal adquirido para aprobar un examen», sostiene antes de añadir que, aunque requiere un esfuerzo, el alumno lo plantea como un juego llegando a olvidarse que está adquiriendo conocimiento. También subraya que el concepto del ahorro se traslada al aprendizaje, donde se aprende de mejor manera y, a la larga, en menos tiempo.

La herramienta estaba pensada de forma inicialmente para los alumnos de Procesos Industriales de la Universidad de León –unos 100 por curso–, sin embargo, ha desbordado las expectativas y en apenas cuatro meses se ha posicionado en los market de Android e iOS y tras la presentación internacional en el Congreso Internacional sobre Formación y Gestión del Talento Humano de Orlando contó con más de 3.000 descargas, incluyendo países como China, México y Chile. «Es evidente que la aplicación ha cruzado las fronteras y ha ido mucho más allá que el uso exclusivo de los alumnos. Se ha convertido en una aplicación de referencia en este tipo de docencia basada en gamificación», afirma muy orgulloso.

Binqui –así se llama la invención– cumple con dos objetivos. El primer interface consiste en un conjunto de enunciados que describen diversos problemas propios del sector industrial, y que deben ser resueltos por el mundo. «Estos enunciados tienen la peculiaridad de carecer de datos iniciales para su resolución», expone Luis Fernando Calvo para, a continuación, defender que las situaciones abiertas son «una característica esencial» de las problemáticas industriales, siendo una de las tareas fundamentales de este tipo de trabajo, por ejemplo, acotar los problemas abiertos e imponer condiciones simplificadoras.

Para llegar a la solución, el usuario, que partía de un contenido inicial de puntos, debe simular la «compra» de los aparatos necesarios para adquirir el dato que necesitan –por ejemplo, si necesitan una temperatura, debieron entender que adquieren un termopar [sensor para medir la temperatura] para que así el profesor les indicara el dato de la temperatura– . Los estudiantes perciben, de esta manera, que pueden existir varios caminos para llegar a la solución del problema y pueden asimilar la implicaciones prácticas que tiene, además de llegar a la solución correcta, elegir el camino más económico y rápido para hacerlo.

Otro aspecto interesante, manifiesta, es la visualización de la clasificación general donde se pueden ver las posiciones de los jugadores, que se ordenarán de acuerdo con los siguientes criterios: número de ejercicios resueltos, puntos que conserva y tiempo empleado. Hay que señalar que gana la partida el alumno que consigue resolver un mismo problema usando menos puntos en la adquisición de datos.

Aparte de en la Universidad de León, también se utiliza en la Universidad Católica de Valparaíso en Chile y en la Universidad de Hong Kong. En esta última aún no se ha incorporado a su actividad docente convencional.

Sus proyectos futuros pasan por la introducción de parámetros de felicidad en el aula. Respecto a la aplicación, ya trabajan en la versión 2.0, que es mucho más gráfica y con un formato similar al videojuego de plataforma, apunta.

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria