Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

VALLADOLID

Cuando el ‘cerebro pequeño’ da el estirón

La UVA identifica cómo se forma el cerebelo, una estructura que coordina las órdenes enviadas al aparato locomotor

E. LERA
07/05/2019

 

Pesa 150 gramos y mide 10 centímetros de ancho y cinco de alto. El cerebelo es el hermano pequeño del cerebro. Cuya función principal es coordinar las órdenes enviadas al aparato locomotor. Permite que el cuerpo pueda moverse, mantener el equilibrio, dirigir los movimientos oculares, el aprendizaje motor y otras funciones que se siguen descubriendo. Es verdad que nos acordamos poco de él, pero siempre está ahí. En concreto, forma parte del encéfalo y está situado por debajo del polo posterior de los hemisferios cerebrales. Está conectado al tronco del encéfalo y entre ambos delimitan una cavidad llamada cuarto ventrículo, que contiene fluido cerebroespinal. Durante el desarrollo del embrión se forma en el techo del cerebro posterior.

Un proceso «muy complejo» que se organiza a partir de una estructura formada por las células madre llamada tubo neural y que en gran medida depende de señales que se originan en grupos de células «coordinadoras» y que viajan hacia otras capaces de responder conocidas como células «diana». La identificación de cuáles son esas señales, quién y cuándo se producen, cómo viajan dentro del embrión, sobre qué células actúan y cuál es su efecto es «imprescindible» para conocer cómo se configura una estructura tan compleja como es el sistema nervioso a partir de las células madre neurales.

Para arrojar luz en ese asunto el grupo de investigación Desarrollo y Teratología del Sistema Nervioso Central y Órganos de los Sentidos. Neurogénesis. Neurorregeneración de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid (UVA) participa en un estudio europeo que identifica una de estas señales llamada WNT-5A, demuestra su producción por el plexo coroideo del cuarto ventrículo en un momento concreto del desarrollo, también evidencia que la señal viaja unida a lipoproteínas a través del fluido cerebroespinal, es decir, por la cavidad del cerebro embrionario y alcanza las células «diana» para, a continuación, activar el desarrollo morfológico del cerebelo. «Demostramos la existencia de un mecanismo de comunicación entre poblaciones de células madre del encéfalo en desarrollo directamente relacionado con la morfogénesis del cerebelo», expone Ángel Gato, director del equipo vallisoletano.

El «factor clave» que se encuentra detrás de cada movimiento es el fluido cerebroespinal, que rellena las cavidades del cerebro durante el desarrollo del embrión. Más tarde, se comunica con el espacio que queda entre las meninges del encéfalo y de la médula espinal y entonces se conoce como líquido cefalorraquídeo, que es el que se obtiene en las punciones lumbares. «La importancia atribuida a este fluido se ha visto incrementada en los últimos decenios», precisa el investigador, quien añade que en la actualidad se sabe que juega un papel «fundamental» en el crecimiento y morfogénesis del cerebro en etapas tempranas del desarrollo, generando una presión interna que ayuda a expandir el cerebro. En esta línea, comenta que el exceso de expansión genera en algunos casos la malformación conocida como hidrocefalía.

Además, Gato sostiene que es sabido por todos que el fluido cerebroespinal es un «gran lago» encerrado por las células madre neurales del cerebro embrionario, que tiene en su composición multitud de señales difusibles que se generan en «centros organizadores» y difunden para activar la formación de estructuras como el cerebelo o simplemente para controlar «la masiva génesis de neuronas» que tiene lugar en el encéfalo durante el desarrollo.

El estudio, tal y como apunta, se gestó en el Instituto Karolinska de Estocolmo bajo la dirección del doctor Carlos Villaescusa en el año 2016. Con el proyecto ya iniciado contactaron con el grupo de la UVA para solicitar su participación en los aspectos relativos al fluido cerebroespinal embrionario y fetal en animales de experimentación. Desde entonces han mantenido un contacto periódico y se han unido más investigadores. Juntos han hecho que el estudio se convierta en multicéntrico y multidisciplinar ya que confluyen las aportaciones de la Universidad de Masaryk, del Instituto Central Europeo de Tecnología y del Instituto de Genética Molecular, todos ellos de la República Checa; del Instituto Karolinska de Estocolmo y del Centro de Medicina Molecular de la Universidad Karolinska en Suecia; del Instituto de Neurociencias Traslacional de la Unión de Aarhus en Dinamarca; del Stem Cell Institute de la Universidad de Cambridge (Reino Unido); del equipo de la profesora Álvarez Martínez de la Universidad Complutense de Madrid y del área de Anatomía y Embriología Humanas y del Instituto de Neurociencias de Castilla y León (INCYL) de la UVA.

La información que han obtenido aporta «conocimientos relevantes» sobre los mecanismos que controlan el desarrollo de una parte fundamental del sistema nervioso central. Este conocimiento, dice, contribuye a la comprensión del «misterio» de cómo partiendo de la fusión de dos células en la fecundación se genera de forma casi sistemática un organismo adulto sano. También puede ayudar a entender la génesis de determinadas malformaciones congénitas, como es la agenesia cerebelosa o la enfermedad congénita denominada de Arnold Chiari, entre otras. En términos más generales, Ángel Gato asegura que este trabajo ayuda a comprender el complejo mundo de la señalización intercelular que existe entre distintas poblaciones de células madre neurales y facilita el diseño de estrategias de control de las mismas.

En este estudio confluyen un buen número de tecnologías de ámbito molecular y celular para demostrar la existencia de una señal, que viajará a través del interior de la cavidad cerebral embrionaria para influir de forma decisiva en la formación de una estructura compleja, como es el cerebelo. Además, para el estudio de la señal en sí «se introducen variables de estudio en el espacio (localización) y en el tiempo (momento del desarrollo) ya que en el embrión estos factores son muy importantes porque todo debe ocurrir en su lugar y en su momento para que el desarrollo sea complejo y normal», indica.

En la realización de este proyecto ha sido «fundamental» la participación del doctor Francisco Lamus, cuya formación y estabilidad ha sido facilitada «en gran medida» por el mecenazgo de la empresa Priasa, que se ha mantenido durante los últimos tres años a través de la Fundación General de la Universidad de Valladolid, con el fin de promover de forma altruista la formación y actividad investigadora de los jóvenes.

Gato adelanta que los siguientes pasos serán continuar con su principal línea de trabajo: crear estudios sobre el papel del fluido cerebroespinal en el desarrollo embrionario, algunos de los cuales están próximos a ser remitidos para su publicación. Por otra parte y dado que este fluido influye en el control del comportamiento de las células madre del cerebro embrionario, en los últimos años han realizado estudios para comprobar si ese control se ejerce también sobre las células madre del cerebro de mamíferos adultos, fundamentalmente activando la creación de nuevas neuronas capaces de sustituir las neuronas que se degeneran. «Los resultados son prometedores y abren nuevas expectativas para terapias neurorregenerativas, que es un tema que acapara la atención científica en la actualidad».

Este grupo de investigación también está implicado en colaboraciones con otros equipos como el del profesor José María Fernández, responsable del Laboratorio de Reproducción Asistida del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, para el desarrollo de estrategias de mejora del proceso de implantación embrionaria, que permita «una mayor efectividad» en las técnicas de reproducción asistida. De igual manera, colaboran en un estudio que persigue conseguir la regeneración del cartílago articular a partir de una combinación de células madre mesenquimales y biopolímeros de elastina.

ÁNGEL GATO / DIRECTOR DEL GRUPO DE INVESTIGACIÓN DE LA UVA: «La innovación necesita un apoyo decidido y suficiente a las personas que la generan»

Ángel Gato, director del grupo de investigación de la Universidad de Valladolid que ha participado en el estudio europeo para arrojar luz sobre cómo se forma el cerebelo, comenta que es necesaria «una apuesta más decidida» por la investigación que se realiza tanto en los centros específicos como en las universidades. «La experiencia demuestra que la inversión en investigación e innovación resulta rentable a medio y largo plazo», expone para, más tarde, lanzar un mensaje muy claro: «Es necesario concienciar a los dirigentes políticos de la necesidad de acuerdos estables en este aspecto».

Para el científico, los jóvenes son «el eslabón más débil» de la crisis económica. Es verdad, reconoce, que toda la población ha sufrido «con impotencia» el ver marchar por falta de oportunidades a jóvenes con «una espléndida formación investigadora» que terminan desarrollando su actividad fuera del país. En los últimos años, cuenta con optimismo, se están realizando esfuerzos desde distintas entidades públicas para tratar de recuperar ese talento que, en su opinión, es «imprescindible» potenciar «sin ningún tipo de reserva».

Gato apunta que las administraciones públicas sí que trabajan para mejorar el potencial investigador e innovador en Castilla y León, si bien se pregunta: «¿El esfuerzo realizado es suficiente para generar resultados positivos?» para, a renglón seguido, advertir: «Es un tren que no podemos perder más veces». Por tanto, manifiesta que la innovación y el talento no necesitan tanto de premios y reconocimientos como de «un apoyo decidido y suficiente» a las personas que lo generan. «Hay que crear mecanismos flexibles para potenciar estas actividades», concluye.

 

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria