Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

Menú Accede
Si ya eres usuario, accede...

Recordarme

¿No recuerdas tu contraseña?
Accede con redes sociales...
Si todavía no eres usuario, regístrate...

¡Regístrate ahora! para recibir los titulares del día en tu e-mail.

¡Regístrate ahora! para poder comentar noticias, participar en sorteos y concursos.

VALLADOLID

El bastón para ‘ver’ y localizar espacios

Una ingeniera eléctrica de la UVA y estudiantes del colegio Santa María Micaela diseñan una vara con GPS para personas ciegas o sordociegas / El objetivo es facilitar la vida en entornos desconocidos

E. LERA
16/07/2019

 

Salir a la calle es una carrera de obstáculos para quien no puede oír o ver. Son bastantes las asociaciones que tratan de poner solución a un problema que afecta a muchas personas, que tienen la necesidad de pavimentos conductores y la eliminación de barreras arquitectónicas. Un mundo de oscuridad donde quieren ser independientes. Vivir, aprender y transmitir emociones, sin perder la calma por toparse con impedimentos sin explicación.

Es verdad que la tecnología ha mejorado mucho el día a día de los invidentes, pero aún queda un largo camino por recorrer. Cada pisada que se da en cualquier aspecto de la vida debe pensarse desde la inclusión. Iluminar el problema sirve para tratar de buscar una solución. Pequeños gestos que contribuyen a ver a todas las personas. Y es que conocer los problemas es el primer paso para solucionarlos.
Con este escenario de fondo, estudiantes del colegio concertado Santa María Micaela y la ingeniera eléctrica de la Universidad de Valladolid (UVA) Marina Bujedo han creado un bastón para personas ciegas o sordociegas con GPS, con la meta de facilitarles la vida en entornos desconocidos. ¿Cómo funciona?

«Da indicaciones de forma verbal, como podría hacerlo cualquier sistema de navegación de vehículos, a los que no pueden ver; mientras que el destinado a las personas sordociegas funciona mediante vibraciones», detalla para, a renglón seguido, aclarar que, por ejemplo, una vibración significa izquierda y dos, derecha.

A esto se une el aviso por color. Cuenta muy emocionada que los niños decidieron incorporar en el proyecto un LED de colores para que el resto de personas conozcan qué tipo de discapacidad tiene la persona portadora del bastón.

Para Bujedo, la innovación reside en su sencillez. «Se trata de un sistema que va uniendo cosas muy sencillas hasta crear una herramienta de gran ayuda para las personas con ese tipo de discapacidad, favoreciendo así su movilidad por partes desconocidas de la ciudad».

Esta idea se desarrolló con el robot que facilitaron los organizadores del proyecto Techmi. Abilix Krypton 4 –así se llama– fue el compañero del proceso. «Era muy sencillo, les permitía mover unos motores, emitir ciertos sonidos, cambiar de color el LED...», cuenta la ingeniera eléctrica de la Universidad de Valladolid, quien comenta que la idea primigenia era utilizar sensores, vibradores y un sistema de posicionamiento global, pero no pudieron «debido a las normas del concurso».

Respecto a las ventajas, Marina Bujedo sostiene que son «obvias»: ayudaría a las personas con discapacidad visual a moverse por entornos nuevos y diferentes sin perderse, mejorando su vida «notablemente», ya que son autosuficientes.

El origen de esta iniciativa fue el programa Techmi. Relata que los estudiantes del colegio concertado Santa María Micaela no sabían qué hacer: tenía que ser innovador y con fines sociales. «La verdad es que estaban bastante perdidos y agobiados», admite. Por ello, decidió plantear unos juegos para crear «buen ambiente». Cuando su mente estaba preparada, empezaron con una lluvia de ideas, alguna de ellas resultó «absurda o graciosa» pero al establecer un espacio de confianza, ninguno de los estudiantes se rió de las aportaciones de los demás, apunta muy orgullosa de su equipo. Después, descartaron lo que no era viable y se quedaron con este proyecto al que bautizaron como Casimi.

Aunque el contacto con los escolares acabó el pasado 25 de junio, se muestra esperanzada de que sigan trabajando en el bastón con GPS porque en el mercado «no existe nada parecido», solo «prototipos similares» destinados a personas ciegas y sordociegas. Además, podría utilizarlo cualquier persona con discapacidad visual permanente o temporal.

Reconoce que participar en esta iniciativa ha supuesto un reto muy bonito. «Cuando les conocí no sabían ni siquiera qué podía hacer un ingeniero, y mucho menos se podían imaginar que somos personas normales y no cerebritos raros como en alguna serie de televisión».

En este sentido, considera que los últimos cursos de la Educación Secundaria Obligatoria son «decisivos» en la vida del estudiante, puesto que es cuando empiezan a tener asignaturas optativas y cuando comienzan a pensar cuál les gustaría que fuese su ámbito profesional. Es por ello que Marina Bujedo no acudió al centro con la intención de obligar a los escolares a estudiar ingeniería, sólo fue con la meta de que conociesen esa rama y pudieran decidir qué cursar en función de su vocación, teniendo el máximo conocimiento posible acerca de las diferentes opciones.

Para la ingeniera de la UVA, el concurso Techmi le ha permitido crecer como persona. «Me encantaba ver como los niños estaban entusiasmados con el proyecto, ya que en parte había sido gracias a mi ayuda», celebra para, más tarde, agregar que se ha sentido «muy orgullosa» al ver cómo aprendían a trabajar en equipo, cómo desarrollaban sus capacidades de liderazgo, cómo aprendían a hablar en público, cómo asimilaban los conceptos de programación... «Ha supuesto mucho porque ha sido una oportunidad para compartir una de mis pasiones y esperar a que fuera la suya en un futuro», valora.

La iniciativa, que forma parte del proyecto ‘Mujer e Ingeniería’ de la RAI, quiere fomentar la ingeniería entre las jóvenes de los centros de escolares en Castilla y León. Desde la dirección del centro indican sobre lo complicado que resulta hoy en día fomentar la ciencia entre los jóvenes, pero que gracias a estas iniciativas todo es más sencillo. «Nosotros les hemos dado total libertad para que traten de buscar solucionar algún problema con los kits que hemos recibido, y les ha permitido tener otro tipo de pensamiento y descubrir cómo se construyen las cosas. Está siendo muy positivo en todos los aspectos», explica Miguel Ángel González, director del colegio concertado Santa María Micaela.

Bujedo, mentora del proyecto, disfrutará del verano en un curso tecnológico al que va a asistir en agosto en Ucrania. Tras obtener su título no sabe si se adentrará en el mercado laboral o continuará sus estudiantes con un máster. Sea como fuere está «contenta» con el programa y subraya que «ojalá hubieran existido iniciativas de este tipo hace años» cuando ella era pequeña.

Última hora

© Copyright Editorial Castellana de Impresiones SL
C/ Manuel Canesi Acevedo, 1. 47016 Valladolid. España
Contacte con nosotros: local.va@dv-elmundo.es

Editorial Castellana de Impresiones SL se reserva todos los derechos como autor colectivo de este periódico y, al amparo del art. 32.1 de la Ley de Propiedad Intelectual, expresamente se opone a la consideración como citas de las reproducciones periódicas efectuadas en forma de reseñas o revista de prensa. Sin la previa autorización por escrito de la sociedad editora, esta publicación no puede ser, ni en todo ni en parte, reproducida, distribuida,comunicada públicamente, registrada o transmitida por un sistema de recuperación de información, ni tratada o explotada por ningún medio o sistema, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electro óptico, de fotocopia o cualquier otro en general.

Edigrup Media: Diario de León | Diario de Valladolid | El Correo de Burgos | Heraldo-Diario de Soria