Diario de Valladolid | Martes, 21 de enero de 2020

«La Cúpula se usa para generar más fantasía»

E. L. V. 06/09/2016

En la magia hay engaño, pero, a diferencia de la brujería, el espectador sabe que está siendo burlado por un truco. Es un espectáculo para inteligentes, ya lo decía el poeta catalán Joan Brossa. Los listos se dejarán engañar tranquilamente, mientras que los que no están seguros de sí mismos intentarán pescar al vuelo el truco para no pasar por tontos.

Mucho ha cambiado el arte de birlibirloque desde que un caballero trajeado con un conejo y una chistera osó con pisar un escenario y demostrar que la ilusión también entretiene y, sobre todo, divierte a pequeños y mayores. Y todos esos cambios se han paseado por las tablas de medio mundo, incluido Valladolid, que desde el año 2001 celebra un festival de magia durante las fiestas de la Virgen de San Lorenzo.

Más de 100 ilusionistas han pasado por esta plaza, entre ellos Juan Tamariz, Héctor Mancha –primer español en 30 años que gana el Gran Premio del Campeonato Mundial de Magia– o Jorge Blass. Primero se celebró en la Plaza de Poniente y a partir del año 2011 se trasladó a la Cúpula del Milenio.

Este año el encargado de abrir fuego fue el vallisoletano Samuel Arribas. Durante 50 minutos hizo soñar a todos los presentes, a los que les convirtió en magos. Montó un circo donde dos adultos le ayudaron desde el escenario y todos los niños desde sus asientos. También buscaron el tesoro.

El inglés estuvo presente con una historia donde contaba los colores. Pero esos colores saltaron de su boca y tiñeron pañuelos y pinturas. La magia hizo ‘resucitar’ a los peces. No faltó detalle. Y es que, según cuenta Arribas, actuar en su tierra le enorgullece mucho. «Me siento muy bien». De hecho, el año pasado creó un efecto mágico para la Cúpula del Milenio.

En este sentido, asegura que es un enclave fantástico. «La uso para generar fantasía y más magia». Además de en este lugar, Samuel Arribas actuará durante estos días en varios barrios de Valladolid.

Tras el lagunero, pisó el escenario Romondi, quien conectó con el público a la primera. Su espectáculo cien por cien participativo hizo disfrutar tanto de la magia como de las situaciones cómicas que se crearon durante el show. Puso en juego su profesionalidad, elegancia y espectacularidad.

Los encargados de cerrar el día fueron Mago Teto, Fernando Santa Olaya y Alejandro Horcajo. Actuaron en la Gran Noche de Magia. El primero ofreció a los asistentes un largo viaje por las distintas especialidades de la magia, desde grandes ilusiones hasta mentalismo, desde magia cómica hasta manipulación y magia de cerca.

Fernando Santa Olaya, por su parte, acompañó a los espectadores a un viaje emocional donde hubo momentos divertidos y también mágicos. El encargado de poner el broche fue Alejandro Horcajo. Demostró una magia con personalidad llena de tormentas de risas y serios misterios.

Hoy aterrizarán en la Cúpula del Milenio: Infantimagia, Mago Toño, Fernando García y David Díaz. Con sus trucos sorprenderán a los asistentes, a los que embarcarán en una ambiente lleno de ilusión y de engaño. Un engaño diferente donde lo importante es pasar un rato agradable.