Diario de Valladolid | Martes, 20 de agosto de 2019

9:19 h. TALLERES FERROVIARIOS, VISITA DE ANA PASTOR

Cuarto retraso en el traslado de Renfe

La ministra de Fomento, Ana Pastor, admite que el cambio de los talleres al páramo de San Isidro debería estar ya y anuncia como nueva fecha junio

F. MARTÍN 23/03/2016

Acostumbrados ya a que los anuncios sobre el traslado de los talleres de Renfe desde las instalaciones en el Paseo de Farnesio al páramo de San Isidro no se cumplan, no resultó una sorpresa que la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, comunicara ayer que el cambio tampoco empezará en la última fecha prevista, este mes de marzo, y que habrá que esperar hasta junio. Eso «si todo va bien», dijo la ministra durante la visita que realizó a las nuevas instalaciones. Es el cuarto retraso en un año después de que en 2015 se anunciaran dos fechas, abril y noviembre, y luego se aplazará a marzo de 2016.

Y el caso es que para este año los nuevos talleres ya tienen asignadas 793.000 horas de carga laboral, que se incrementarán a un millón cuando las instalaciones estén a pleno rendimiento y los 680 trabajadores que prestan servicio en el Paseo de Farnesio ocupen sus nuevos puestos. Pero, y ésta es la cuestión, para cumplir con esa carga el traslado debe materializarse y, según la nueva previsión, no estará completado hasta septiembre.

Siempre se dijo que desde que empezara la operación hasta que se trasladara el último trabajador habría un periodo de transición de cinco o seis meses en el que coexistiría el trabajo en ambos talleres. De ser así, el plazo de junio a septiembre anunciado ayer por Pastor se antoja optimista.

La ministra reconoció que el cambio se tenía que «haber realizado hace un tiempo», pero quiso quedarse con la «buena noticia» de la nueva fecha calculada «por los técnicos», aunque admitió también que todavía falta «por recepcionar» parte de la maquinaria. Estaba claro que la visita de ayer, con un Gobierno en funciones, era de guante blanco y Pastor no quiso entrar en el debate sobre quién debe poner los 10 millones de euros que todavía se adeudan para pagar la maquinaria ni en la reclamación que plantea el Ayuntamiento de Valladolid para que Renfe compense por unos talleres que se presupuestaron en 50 millones de euros y se dispararon a más de 160. Un dinero pagado con el crédito de 400 millones solicitado por la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, que ahora renegocia con los bancos la fórmula para devolverlos.

«Son temas que se debaten en la Sociedad y es ella la que ha ido autorizando todo el curso de las obras», dijo la ministra. Tampoco el alcalde, Óscar Puente, hizo leña del nuevo retraso. Como la ministra, Puente quiso ser práctico y se quedó con la parte positiva, la de la nueva fecha. Al fin y al cabo, dijo el alcalde, no recordaba «ninguna obra en la que se haya cumplido el plazo dado» y los talleres de Renfe no iban a ser la excepción.

Puente dijo que estaría «más satisfecho» de haber empezado el traslado ya, pero dio por bueno que «está a punto de caramelo» y confió en que los bancos desbloqueen una partida de 15 millones para pagar la maquinaria que se debe.

A quien no gustó la nueva fecha fue al responsable ferroviario de CCOO en Castilla y León, Luis Gangoso, muy escéptico habida cuenta del historial de incumplimientos en los plazos. «No nos convence», dijo antes de recordar que los trabajadores deben pasar un periodo de adaptación a las nuevas máquinas.

Todo es grande en los talleres de San Isidro. Sus dimensiones, 77.000 metros cuadrados, casi 8 hectáreas, repartidas en naves con una longitud de medio kilómetro y capacidad para 35 vías en el interior, hacen de Valladolid el centro de reparaciones de Renfe «más moderno de España y uno de los más importantes de Europa», dijo la ministra. En los nuevos talleres se realizarán trabajos de mantenimiento y reparación tanto de trenes convencionales -lo mismo eléctricos que diésel- como de alta velocidad. De hecho Renfe calcula que los talleres de Valladolid absorberán el 40% de los trabajos que requieren sus trenes. No sólo se repararán y revisarán, sino que también se fabricarán y en 70 días se completará un coche. El nuevo complejo cuenta con cabinas de soplado y pintura, torneado de rueda y también con túneles de lavado.