Diario de Valladolid | Domingo, 18 de agosto de 2019

9:16 h. EL RUBICÓN

Una mesa... de póker

19/01/2016

SE acabaron las fiestas, el turrón y el champán y ahora toca de nuevo el festival. Ése que el PPy Ciudadanos decidieron aparcar en las Cortes hasta más allá de las generales. Ése que habla de una mesa, que ni la de los caballeros del rey Arturo, y del reparto de puestos, sueldos y designaciones. Ése que tiene mucho que ver con la política de los cargos y poco o nada con la de las decisiones.

Las generales ya se fueron, aunque está por ver sino volverán, pero la situación sobre el reparto de asientos en la Mesa de las Cortes sigue igual. Oye, y Luis Tudanca casi tan a gustito como cantaba aquel matador de toros. Y Óscar Álvarez, que ya se hacía viendo los toros desde abajo y compartiendo sueldo con Javier Izquierdo, más. Tudanca no tiene intención alguna de dar su brazo a torcer, ya se lo pida Carriedo, al que o se lo dan todo hecho o no resuelve una, o el maestro armero.

Entre otras cosas porque descubrió casi el mismo día que rompió la baraja que se había quedado con la mejor mano para seguir jugando la partida en una mesa que más que de las Cortes es de póker. Unos pensaron que lo de Tudanca era un farol y hay quienes creyeron que bastaría con subir la apuesta. Ni lo uno, ni lo otro.

Pero lo peor es la imagen dada. Esa en la que una vez más a los políticos solo le importan los puestos. Y, mientras, la actual composición de la Mesa de las Cortes sigue sin reflejar la realidad que expresaron los ciudadanos en las urnas. Aquella que puso fin al bipartidismo y a las mayorías absolutas.

Es hora ya de que los políticos se dejen de jugar con el voto de la gente y entiendan que no todo vale para conseguir sus objetivos. Que no se engañe nadie, Tudanca, aun cargado de razón porque Podemos le atacara por ganar un dedicación y nada dijera al PPpor no solo mantener sus miembros en la Mesa, sino por conseguir otro sueldo, forzó la situación porque le venía bien. Eran muchas las voces en su partido que no entendían precisamente eso, el que el PP mantuviera todo.
Aunque para todo informativo el que hoy acaparará León; y así será durante prácticamente un mes. Con ese juicio por el asesinato de Isabel Carrasco, en el que declarará la asesina confesa. La persona que, según la investigación, le descerrajó tres tiros de la más forma más vil, ruin y cobarde, por la espalda y rematándola en el suelo.

Hoy, cuando los focos miran a la Audiencia, quiero volver mi mirada hacia Loreto, la hija de Carrasco, quien volverá a revivir aquel fatídico 12 de mayo en el que estas tres presuntas asesinas decidieron que ya no merecía tener una madre. Vaya para ella todo mi cariño.