Diario de Valladolid | Martes, 20 de agosto de 2019

9:25 h. EL RUBICÓN

‘Serna con gusto...’

15/12/2015

TRANQUILOS. Sólo les quedan cuatro días de tener escuchar esas promesas, muchas de las cuales no van a pasar de palabrería que rellena mítines para mayor gloria y alabanza del líder y de los suyos.

Como esa de Rajoy, que aclaman enfervorecidos sus más fieles, en la que dice le va a eximir de pagar el Impuesto de la Renta, el temido IRPF, sí, sí el mismo con el que a usted lo masacra, a aquellos que deseen seguir trabajando más allá de su edad de jubilación. Y que quieran porque les guste, porque se encuentren bien o porque deseen seguir aportando, dice el presidente del Gobierno.

En este punto, no puedo por menos que acordarme de ilustres políticos como Juan José Lucas. Ese ex presidente de la Junta, ex ministro y hoy senador por la gracia de las Cortes, no por el trabajo desempeñado, que a sus 71 años y con más de 6.000 euros al mes verá como su candidato si repite como presidente le perdona, ahora, el IRPF. O del todavía presidente del Congreso, Jesús Posada. Ese eterno diputado que con 70 años tampoco pagará la Renta. Será que a Rajoy se le olvidó decir que, además de porque les guste, se encuentren bien y quieran aportar, tienen que demostrar que no han hecho nada.

Y, mientras, usted trabajador por horas y a días, con un contrato en precario y un sueldo rídiculo, a cotizar que hay que levantar este país. Sí señor, a eso se le llama justicia social.

Malo es que Rajoy en el fervor de un mitin o de un acto con su gente cacaree una promesa injusta y que sólo beneficia a los que más tienen. Pero peor es que algunos de los suyos la aplaudan sin más, por el mero hecho de que están en campaña y, ya se sabe, todo vale.

Aunque a la política del todo vale le ha salido un nuevo inquilino, cuya desfachatez todavía no ha llegado su límite. A Pedro Gómez de la Serna, ese ‘cunero’ que el PPviene presentando por Segovia, en esta ocasión de número dos al Congreso, le han pillado con el carrito del helado lleno de comisiones por hacer de ‘lobista’ para empresas. Oye y él tan feliz. Y los suyos, primero que todo era legal, que tenía derecho y que contaba con el visto bueno del Congreso; para después abrirle un expediente de esos que duran años y que nunca acaban por resolverse. Y entre medias, Alfonso Fernández Mañueco, el de la apertura del expediente, pedía respeto para De la Serna. ¿A qué tipo de respeto se refiere?. ¿Al que él demuestra escondiéndose y agarrándose a un escaño que ni siquiera tiene?. ‘Serna con gusto...’