Diario de Valladolid | Martes, 20 de agosto de 2019

10:12 h. La Pilarica

El túnel de Adif no permite el paso a bomberos y limpieza

Saravia confirma esas limitaciones en el paso subterráneo proyectado en Pilarica / Los vecinos insisten en que tampoco podrán circular los autobuses

Miguel A. Vergaz 23/11/2015

La Pilarica vive una pequeña tregua en el conflicto desatado con la Administradora de Infraestructuras de Ferroviarias (Adif), desde que ésta cerrara en septiembre el paso a nivel que comunicaba las dos mitades del barrio entre sí y con Pajarillos y Delicias e iniciara infraestructuras para ‘compensar’ a los vecinos y que no han hecho sino exacerbarlos.

La presión vecinal y del Ayuntamiento logró paralizar la aparatosa pasarela provisional destinada para los peatones. Sin embargo, se abre otro frente relativo al paso de vehículos por el túnel proyectado entre calle Andrómeda y la plaza del Aviador Gómez del Barco.

La principal queja de los vecinos consiste en la pronunciada pendiente del túnel, que no sólo dificultaría el tránsito de vehículos convencionales. Esa misma pendiente, sumada a «una escasa altura», impediría el paso de camiones de bomberos con escala, los del servicio de limpiezas, autocares y afirman, incluso, que no podrán hacerlo los autobuses urbanos.

Margarita García, presidenta de la Asociación de Vecinos La Pilarica, asegura que han llegado a esas conclusiones tras la reunión mantenida la pasada semana con el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, en la que les informó sobre la documentación obtenida en Adif, que incluía el proyecto del túnel.
Saravia confirmó a este periódico esas limitaciones de paso, con la única salvedad de los autobuses urbanos de los que no pudo asegurar si podrían o no cruzarlo. «De lo que no hay duda es de que sería muy forzado», reconoció. García, por su parte, está mucho más segura: «Hemos mantenido conversaciones con técnicos de Auvasa y señalan que esa pendiente es una locura», ya que, aseguran, provocaría el roce de la parte trasera del vehículo cuando iniciara la subida.

Sobre plano, el proyecto parece sensato. La calle Andrómeda es una bocacalle del Paseo Juan Carlos I poco transitada y cercana a las rondas. Si no mediara la vía férrea, desembocaría de manera natural en la plaza Aviador Gómez del Barco.

Esta, además, no es un punto arbolado con columpios y bancos, sino un recodo contra los muros de la vía que sirve de aparcamiento. Aunque en estos momentos no hay maquinaria trabajando en la obra, desde el pasado septiembre, tanto la plaza, como la calle Salud, que corta a Andrómeda, permanecen valladas.

Pero es precisamente su poco espacio para desembocar en la calle Nueva del Carmen lo que alertó de la conveniencia del proyecto a los vecinos.

De hecho, Saravia confirmó una dificultad añadida en el túnel proyectado y es la presencia de un semáforo en su interior para regular la salida de los vehículos, «lo que no parece muy adecuado en ningún caso, pero menos en éste», afirman.

Desde la asociación de vecinos insisten en que ese último punto evidencia que «este túnel es el equivalente de la pasarela bajo tierra: otra instalación provisional de Adif que, en realidad, es una chapuza. Y en Pilarica estamos más que hartos de chapuzas».

Existe, además, una diferencia en cuanto al carácter temporal entre la pasarela y el túnel. La primera tenía vocación de perdurar unos meses mientras se mejoraba el antiguo paso subterráneo de peatones de Pilarica. En el caso del túnel para vehículos, la provisionalidad tiene como punto final el soterramiento del ferrocarril, un proyecto que los vecinos ven cada vez más lejano y, por lo tanto, consideran el resultado como un elemento permanente, más aún si se tiene en cuenta el coste previsto –cerca de tres millones y medio de euros– y la finalización de la obras en septiembre del 2016.

Una representación de los vecinos acudirá el miércoles al Ministerio de Fomento para entrevistarse con el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar. García adelanta a este periódico que solicitarán un trazado más largo y más suave del túnel, cuya salida debería estar en la calle Nochevieja, superando bajo tierra a calle Nueva del Carmen con la que conecta la plaza del Aviador Gómez del Barco.

También insistirán en la apertura limitada del paso a nivel y el proyecto de ‘deprimir’ la plaza Rafael Cano y facilitar un tránsito permeable por debajo de la vía del tren.