Diario de Valladolid | Sábado, 7 de diciembre de 2019

9:42 h. Valladolid

Puente amenaza con no pagar su parte para los talleres si no hay soterramiento

La venta de suelo cubriría la mitad del proyecto, pero faltarían todavía 375 millones para completar los 727 de toda la operación LAlta Velocidad lleva gastados 118 millones más de los previstos en el crédito

F. Martín 14/07/2015

El soterramiento está en una situación «endiablada». Así de negro describió ayer el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, el panorama del proyecto para eliminar el tren en superficie después de analizar las cuentas de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad, creada para llevar a cabo la operación. Tan endiablada está que el alcalde, Óscar Puente, amenazó ayer con plantarse y no pagar la parte que le corresponde al Ayuntamiento en la financiación del traslado de los talleres de Renfe al páramo de San Isidro si al final el soterramiento no se materializa. Una advertencia dirigida al Ministerio de Fomento, con cuya ministra, Ana Pastor, espera reunirse el alcalde, lo mismo que con el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera.

Las cuentas no salen y el Ayuntamiento no está dispuesto a pagar unos talleres que son de Renfe si no hay soterramiento, vino a decir Puente. «Nosotros estamos en esto por el soterramiento, no para hacer unos talleres y el Ayuntamiento no va a participar si al final el soterramiento no se produce», dijo el alcalde. Dicho de otra manera, el Ayuntamiento entró en Valladolid Alta Velocidad, en la que están la Junta, Renfe y Adif, estos como representantes del Ministerio de Fomento, para sacar adelante el proyecto, pero si no se lleva a cabo no asumirá la deuda que le corresponde.

Según las cuentas que presentó Saravia, Alta Velocidad lleva gastados 343 millones del crédito de 400 millones que solicitó para pagar los nuevos talleres y la supresión del tren en superficie en el Pinar de Antequera. Es decir, se han gastado 118 millones más de los 275 millones de los que, según el contrato firmado, podían disponer hasta final de 2015. Para compensar ese exceso de 118 millones, habría que vender suelo, pero todavía no se ha vendido ni un metro de las 90 hectáreas con las que se prevé financiar el proyecto.

A mayores, el resto de la operación, es decir hacer el túnel por el que pasaría el tren bajo tierra, la variante este y el ramal para Renault, costaría otros 375 millones. Sumado todo, el proyecto del soterramiento ascendería a 727 millones de euros, pero según la última valoración de la empresa Knight Frank, los terrenos sólo valen ahora 397 millones. Es decir, apenas daría para pagar el crédito que hay que devolver. Faltarían otros 375 millones que nadie parece saber de dónde saldrían. Puente planteó ayer la posibilidad de adelantar el dinero por parte de las administraciones y luego vender el suelo con la esperanza de que se revalorice. La otra opción, la que el propio alcalde y el concejal de Urbanismo consideran inevitable, es el replanteamiento del proyecto, «que puede variar sustancialmente la operación», dijo Puente.

Como actuaciones más inmediatas Saravia anunció que plantearán un estudio de alternativas al proyecto que hay ahora con la idea de que, como máximo, en abril de 2016 la propuesta elegida esté ya en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana que está en marcha. En la hoja de ruta figura también la puesta en el mercado de una parcela de suelo con el que se financiará el soterramiento «para testar el mercado» y saber cuáles pueden ser los ingresos por la venta de los terrenos.

Inmediato será también renegociar el crédito que hay que empezar a pagar en 2016, una refinanciación que Saravia auguró «muy dura». De hecho advirtió de que, ante el estado de gastos del crédito, es posible que los bancos exijan que cada administración contemple su deuda en los presupuestos.