Diario de Valladolid | Sábado, 20 de abril de 2019

10:34 h. Las nuevas diputaciones/ Ávila

Rebelión en el PP de Ávila para tumbar al candidato de Génova a la Diputación

Sánchez Cabrera desobedece el mandato de la dirección nacional y arrebata la presidencia a su compañero de partido Pablo Luis Gómez en una operación urdida por la vieja guardia contra el liderazgo de Antolín Sanz

Antonio García 26/06/2015

Estupor, sorpresa, estupefacción… Lo ocurrido ayer durante la sesión constitutiva de la Diputación de Ávila tuvo el guión de la mejor película de suspense, con una votación en la que una rebelión interna para socavar la autoridad del presidente provincial del PP, Antolín Sanz, acabó con Jesús Manuel Sánchez Cabrera en el sillón presidencial, tras tumbar al candidato oficial de Génova, Pablo Luis Gómez.

El momento más insólito se produjo cuando al proponer los candidatos a la presidencia de la corporación, de las filas del Partido Popular partieran dos nombres, en lugar del que contaba con el apoyo de la dirección del partido. A partir de ahí, tras una primera votación con mayoría simple para Gómez -10-, en la segunda se dieron la vuelta las tornas, de manera que Sánchez Cabrera pasó de 4 a 11 sufragios, tras ‘robar’ cinco votos a su propio compañero de grupo y concitar el apoyo de los dos diputados de Trato Ciudadano y Ciudadanos.

La monumental sorpresa supone un ataque directo contra el máximo dirigente provincial del PP, que dejó «noqueado» al propio Sanz, según informaron a este periódico fuentes de Génova, que abrirá expediente disciplinario al nuevo presidente de la institución provincial por ir en contra de los estatutos, desobedeciendo el mandato de la dirección nacional.

Sin embargo, tras ponerse «a disposición» deL partido, Cabrera dijo no entender que las normas internas de un partido puedan «vetar» lo que denominó «elección democrática», en lo que puede entenderse como un desafío a la dirección nacional.

Según pudo conocer EL MUNDO DIARIO DE CASTILLA Y LEÓN, lo ocurrido ayer es una operación urdida por la vieja guardia del PP abulense contra Antolín Sanz, después de que éste impusiera a Pablo Luis Gómez como candidato a la presidencia de la Diputación. De hecho, esa vieja guardia, conocida como ‘la cápsula’, intentó que uno de sus integrantes, el expresidente de la Diputación y diputado, Sebastián González, volviera a encabezar la lista de los populares a la institución provincial.

Precisamente este cisma interno con el máximo responsable del partido y secretario general del Grupo Parlamentario en el Senado fue el que provocó que la designación del candidato ‘popular’ de la corporación provincial de Ávila se demorara tres semanas, hasta el punto de ser el último nombre que se conoció por parte del Pp en las nueve provincias.

Entre los integrantes de ‘la cápsula’ figuran nombres tan destacados como el propio Sebastián González, el exministro Ángel Acebes, o el eurodiputado Agustín Díaz de Mera, que plantearon esta rebelión interna contra un Antolín Sanz que, tras el pleno, desapareció sin haber saludado al nuevo presidente de la institución provincial, tal y como él mismo reconoció y disculpó con cierta ironía.
Este golpe de mano se viene gestando desde hace tiempo, aunque el primer aviso se produjo el pasado 15 de junio, durante el proceso de elección de representantes de la Diputación por parte de los concejales del PP en el Partido Judicial de Ávila.

Ese día comenzó la revolución interna contra un Antolín Sanz que vio cómo el propio Jesús Manuel Sánchez Cabrera obtuvo el mayor número de votos -141-, al mismo tiempo que situaba entre los otros cinco elegidos a personas de su cuerda, eliminando a pesos pesados del partido como los alcaldes de Las Navas del Marqués, Gerardo Pérez, El Barraco, José María Manso, o Navaluenga, Armando García, entre otros.

Tras esa seria advertencia y después de varias entrevistas con Sanz en los últimos días, la rebelión interna se consumó ayer con una operación que la plana mayor del partido parecía desconocer, a tenor de las caras de asombro del propio Antolín Sanz, Pablo Casado, la consejera de Cultura en funciones, Alicia García, el alcalde de Ávila, José Luis Rivas, y un largo etcétera.

Pero no de menos incredulidad eran los rostros entre los representantes de la oposición, algunos de los cuales felicitaron de manera efusiva a un nuevo presidente que comenzó su mandato rompiendo moldes, no sólo por rebelarse contra las estructuras internas del partido, sino también contra el propio protocolo, al invitar a los alcaldes presentes a entrar en el patio para entregarles su bastón de mando de forma simbólica.

Tan de sorpresa se produjo toda la operación, que el propio Pablo Luis Gómez tuvo que ‘aparcar’ el discurso que tenía preparado. Además, para esta mañana tenía convocada una rueda de prensa en la que tenía previsto dar a conocer los integrantes de su equipo de gobierno.

Ahora tendrá que ser Jesús Manuel Sánchez Cabrera, un profesional de la banca de 32 años, casado, con un hijo y concejal en Padiernos (Ávila), el que se encargue diseñar un nuevo equipo, para lo cual tienes previsto «hablar con todos».

En su discurso y posterior intervención, justificó lo sucedido como «la regeneración que pide el PP y el pueblo», que en su opinión lo reflejó en las urnas el pasado 24 de mayo. Tras considerar que «no habrá problema en el partido» tras el paso dado ayer, porque «todos» son del PP, anunció que su intención es trabajar «con humildad y diálogo» en «unos nuevos tiempos para la institución».