Diario de Valladolid | Domingo, 19 de enero de 2020

De la Fundación Villalar o ‘La vida sigue igual’

03/12/2019

EL caso de la Fundación Villalar, esa que iban a eliminar de la faz de la tierra y de los anales de la historia, esa que parecía compendiar todos los males de la región y parte del universo, que fue señalada como ejemplo demoniaco de lo que no podía seguir siendo en política, esa, es un ejemplo de cómo marear la perdiz para entretenimiento política y parte de esa clase periodística que entra a todo, como las truchas cebadas en los tramos deportivos.

El caso es que después de cuatro meses pregonando la extinción de la Fundación Villalar, dependiente de las Cortes de Castilla y León, con aireados encontronazos orgánicos en Cs incluidos, el asunto está como la canción:La vida sigue igual. Tenía más razón que un santo el portavoz popular, Raúl de la Hoz, cuando advirtió a Luis Fuentes que él no era ni quien ni nadie para decidir a golpe de declaración la desaparición de la Fundación Villalar.

Se le olvidó contar con unos cuanto patronos y las mayorías cualificadas de la cámara antes de decidir lo que se decide con apoyos como manda las santa madre democracia. El de Villalar, asunto que se la refanfinfla a la ciudadanía en general y a los ciudadanos en particular, como otros tantos que tanto ocupan las redes y disquisiciones de un grueso sustancial de políticos regionales, es un modélico ejemplo de cómo ocuparse de lo que es prescindible para dejar de hacer lo que exige la urgencia de los tiempos, además de la coyuntura de una región necesitada de ambición y sobrada de esterilidades argumentales. El caso es que transcurridos cuatro meses, la Fundación Villalar seguirá, pero ahora se la va a repensar. Otros seis meses para decidir que está bien como estaba y para qué vamos a andar haciendo cambios. Yasí van pasando los días, y a poco, el mandato. Y muchos, sin marcarla.