Diario de Valladolid | Lunes, 20 de enero de 2020

Una negociación colectiva que reclama ya un impulso

02/12/2019

EL AÑO ENTRA en su último mes y lo hace con la negociación de los convenios colectivo no ya al ralentí, sino prácticamente parada, con miles de trabajadores pendientes de la firma que mejore su actual convenio. El ritmo de negociación va «excesivamente lento» y la calidad de los acuerdos alcanzados es «pobre», así es como se manifiestan las centrales sindicales. Y, a la vista de las cifras que manejan sindicatos y patronal, así lo parece.

A diferencia de lo que ocurrió el año anterior, que se calificó como un año récord, este 2019 viene estancado, hasta el punto de que dos de cada tres convenios que tenían que haberse renovado continúan sin firmarse. Ese porcentaje traducido a números absolutos supone la gran mayoría de los convenios colectivos sectoriales o de empresa que figuraban en el calendario de negociación de este año, prosiguen abiertos sobre la mesa de sindicatos y empresarios. La falta de un acuerdo implica a miles de trabajadores, que ven cómo sus acuerdos empresariales siguen congelados, a la espera de que se actualice el convenio que rige su economía doméstica y sus condiciones sociales.

La lectura contraria es que en lo que va de año el número de los que ya se encuentran rubricados en toda Castilla yLeón es pírrico. Salamanca y Valladolid figuran como las provincias castellanas y leonesas con una mayor demora en la firma de convenios. Llamativo resulta el caso de la provincia vallisoletana. Ese lento ritmo negociador damnifica prácticamente a la mitad de todos los empleados de la Comunidad que esperan renegociar su convenio, que es tanto como decir que damnifica a la práctica totalidad de los empleados vallisoletanos que están bajo el paraguas de un acuerdo sectorial y que a lo largo de este año podían haber actualizado su convenio colectivo. En la situación contrario aparece Ávila, con la cifra más baja de convenios por firmar. Si el acuerdo de los convenios en general se dilata en el tiempo, más lo hace en el caso de los convenios de empresa. Quedan pendientes de firma, a un mes para que concluya el año, la mitad de los convenios de sector y un tercio más de los colectivos.

Y este retraso influye en la mejora de los salarios. Aunque se produce un cierto aumento en los sueldos que se han pactado en lo que va de año, resulta insuficiente, a decir de los sindicatos, para recuperar el poder adquisitivo perdido con la crisis y, sobre todo, no sirven para limar las diferencias que le separan con España.

Este panorama de cifras lo que viene a dibujar es la necesidad de que sindicatos y empresas se pongan las pilas y trabajen denodamente en un negociación colectiva que, a la vista de los números que ellos mismos manejan, necesita de un impulso. De no hacerlo, los únicos paganos y perjudicados serán los trabajadores.