Diario de Valladolid | Domingo, 15 de diciembre de 2019

El coleccionismo de ayer y de hoy levanta pasiones

Muestras de juguetes, discos o libros se citan en la décima edición de la Feria

LÚA VELASCO VALLADOLID 21/10/2019

Barajas de cartas, programas de mano, Playmobil, muñecas, discos, libros o monedas... Todos estos objetos tienen algo en común, pueden coleccionarse. Unos son un clásico, otros más modernos, típicos o inusuales... pero todos ellos agrandan por igual el mundo del coleccionismo; una afición que este fin de semana logró congregar a fanáticos procedentes de muy diversos puntos de la península, pues el sentimiento no entiende de kilómetros, en la décima edición de Coleccionismo de Valladolid.

Hay pasiones que pasan a formar parte de uno desde pequeño y ya vive con ellas durante el resto de su vida. Es el caso de Francisco Jurado y sus programas de mano, un pack indivisible que ya lleva ocho ediciones acudiendo a Valladolid. Con siete años, este asturiano localizó en casa de su abuela este tipo de folletos publicitarios, se quedó con ellos, continuó coleccionándolos y, ahora, los enseña allí donde va.
Los famosos muñecos alemanes de 7,5 centímetros de altura nacidos en los años 70, los Playmobil, también son invitados habituales en las ferias de coleccionismo. Un centenar de estas figuras vinieron desde Sevilla con Felipe Barroso, su creador.

Jugadores de fútbol, muñecos de época o de actualidad, policías o soldados son solo un pequeño ejemplo de todos los personajes que, gracias a la customización, pueden llegar a hacerse. «La dificultad está en conseguir diseñar una figura que no sea solo para tenerla expuesta, sino que a la vez sirva para jugar con ella», manifestó Barroso.

Estos célebres juguetes también fueron los protagonistas de las maquetas de Playmobil que levantaron pasiones entre los asistentes al evento. Una de estas obras de arte, en las que no falta detalle alguno, representa los encierros tradicionales de Castilla, desde que los toros corren por el campo hasta que entran al coso del pueblo.

Su creador, Pablo López, quiso recordar el laborioso trabajo que precede a la obra final, el que «nunca se tiene en cuenta», como la selección de las figuras, la construcción de las edificaciones o el intentar hacerse con las piezas que faltan para completar la maqueta.

Desde la Asociación para la Organización de Ferias y Certámenes Discográficos –encargada de la organización del encuentro–, su presidente y portavoz, Carlos Ramírez, aseveró que el coleccionismo «es cultura», ya que una persona que colecciona es alguien «inquieto» que acaba convirtiéndose en una persona «culta».

Además, Ramírez quiso distinguir lo importante que es esta afición para prevenir enfermedades como el Alzheimer. «El coleccionismo es fundamental porque te hace tener siempre la mente activa y pendiente de tus objetos».

La concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Valladolid, Ana Redondo, que visitó la Feria en la mañana de ayer, destacó la solidez de este evento, que ha cumplido 10 años «no por casualidad». Así, nombró las claves que han llevado a la Feria a soplar este año sus primeras diez velas, como la pasión y el esfuerzo de los organizadores, los coleccionistas que acuden año tras año y unos expositores que, cada edición, son «más interesantes».

Asimismo, Redondo, que auguró otra década «estupenda», deseó que el evento continúe creciendo» para convertirse «en una de las ferias más importantes del país porque por volumen de expositores y de coleccionistas, ya lo es».