Diario de Valladolid | Domingo, 15 de diciembre de 2019

12:00 h. GASTRONOMÍA | LA CENTRAL

Una cocina que revive el pasado

Jesús Rodríguez ‘Suso’, ofrece una cocina inspirada en el terreno en un lugar único, la antigua central térmica de Ponferrada

HENAR MARTÍN 18/10/2019

Pocos lugares pueden presumir de estar rodeados de tanto encanto como el Restaurante La Central. Ubicado en el lugar donde antiguamente se ubicaba el taller de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) y junto al río Sil, el establecimiento abrió sus puertas hace tres años de la mano de Suso, un cocinero con larga trayectoria en los fogones de Ponferrada. «Mi padre tenía un restaurante con muy buena materia prima. Me crié allí. Empecé a trabajar en el negocio familiar a los 20 años. Durante los últimos 15 años gestioné El Azul de Montearenas donde nos dedicábamos a bodas y a grandes eventos», resume. Ahora gestiona su proyecto más íntimo y personal en un espacio único. Aires industriales nos transportan al pasado de esta ciudad que vivió durante años de la antigua central térmica que estuvo en funcionamiento entre 1920 y 1971. Una decoración que ha respetado al máximo ese ambiente original con paredes con ladrillo caravista, maderas nobles y elementos originales del edificio.

COCINA PERSONAL
Su cocina, de corte personal, ha conquistado a su público con recetas y platos que parten de lo tradicional. «Intentamos eliminar lo superfluo y redondearlos a base de evolucinarlos; es una cocina inspirada en el terreno, en mi propia historia personal y familiar», argumenta este cocinero defensor de la buena materia prima de su Bierzo natal. En ella emplea siempre que puede los productos de su tierra. «Tenemos absoluta simpatía por el producto de kilómetro cero. Nos gusta esa filosofía», subraya. Un amor hacia la tierra que se traduce en una carta que hace guiños a lo local. «Con El Bierzo es imposible sustraerse del entorno. Estamos en un cruce de caminos que se enriquece, además de nuestros productos, de los buenos pescados de Galicia, Asturias y también de Castilla». Y todo ello se refleja en una carta donde sobresale el rape con chipirones y yema de huevo curada, paletilla rellena de espárragos y seta de temporada o la menestra (una versión que parte de la tradicional). «Elaboramos una crema con 5 hortalizas, capa de patata y cebolla y encima salteamos tirabeques, setas, trigueros. Gusta mucho», explica Suso.

Y como son abanderados de su tierra, como era de esperar en su bodega mandan las referencias de la DO Bierzo. «Estamos trabajando mucho las elaboraciones de Raúl Pérez; sus vinos son muy originales, diferentes. Pero es difícil elegir. Nos gusta trabajar distintas bodegas como Dominio de Tares. Todo el mundo lo está haciendo bien en la denominación del Bierzo», apostilla. Atesoran entre 20-25 de vinos de sus parcelas.

POSTRES EVOLUCIONADOS
En los postres, Suso derrocha imaginación y creatividad realizando versiones propias de postres clásicos. No hay quien le gane a la hora de hablar del arroz con leche. Lo elabora de múltiples maneras. «Es una de las referencias del restaurante. Lo hemos convertido en una de las especialidades. Es un postre lácteo muy versátil, tiene mucho potencial, muchas posibilidades admite muchas cosas». Ahora lo presentan con fresas y pistacho pero cualquiera de ellas, irresistible.