Diario de Valladolid | Miércoles, 18 de septiembre de 2019

Temas urgentes en el sector agrario

29/07/2019

Ya han pasado varios meses desde las últimas elecciones y aún no terminamos de formar gobierno en Madrid y el de Castilla y León comienza su andadura después de unos pactos un tanto extraños y lejos de lo que nos vendieron en campaña electoral. Así pues, el panorama político está un tanto enrarecido y las líneas maestras y los principales objetivos son a día de hoy una gran incógnita. Desde la UNIÓN DE CAMPESINOS tenemos muy claro cuáles son los principales problemas y tenemos propuestas muy concretas para intentar atajarlos en la medida de lo posible. Unos son coyunturales, como la sequía o la plaga de topillos, y otros más importantes y estructurales, como la futura PAC o el equilibrio de la cadena alimentaria.

En cuanto a la sequía, no ha afectado igual a todas las zonas de esta región, ni tampoco a todos los sectores y por lo tanto no podemos compartir las medidas propuestas con carácter general y que son claramente insuficientes. Hay zonas muy afectadas y sectores como los ganaderos, tanto en intensivo como el extensivo, en los que el aumento de los costes se puede llevar por delante muchas explotaciones con mucho futuro pero que en estos momentos necesitan un apoyo a la altura de las circunstancias. Necesitamos ayudas directas dirigidas a las explotaciones que más lo necesitan pero lamentablemente esta posibilidad a día de hoy no se contempla por ninguna de las administraciones. Daremos un tiempo a la negociación pero no aplaudiremos medidas cosméticas que no solucionan nada. Por otro lado, están los topillos y los conejos que se han convertido en muchas zonas en una pesadilla para los agricultores. A la indignación de ver cómo estas plagas se comen la cosecha, se suma la impotencia de no poder hacer nada para combatirla. Que en el siglo XXI no tengamos herramientas para combatir plagas es para hacérnoslo mirar. Tantos avances, tanta tecnología y al final ¿pa qué? ¿Será que no se puede, o que no se quiere, solucionar el problema por la presión de los grupos ecologistas?

¿Qué haría cualquiera que tuviera una plaga de ratas o de cucarachas en su casa? ¿Se aguantaría sin más? Pues parece que los agricultores nos tenemos que resignar porque ni se puede tratar ni se puede quemar rastrojos aunque sea en otoño que no hay ningún peligro de incendio.

Pero si estos problemas son graves, que lo son, más preocupante es cómo se reparten las ayudas de la PAC o el gravísimo desequilibrio de la cadena alimentaria. Estos dos factores son los que marcan la rentabilidad de nuestras explotaciones y ahí es donde tenemos que dar verdaderamente la batalla. Que no tengamos gobierno en Madrid es un grave problema en general pero para el campo con una negociación de la PAC en marcha es un drama con mayúsculas. Un ministro desaparecido, desmotivado y provisional va a negociar, con un equipo heredado, la PAC de los próximos 7 años. Va a tener que consensuar el plan estratégico con las comunidades autónomas y cómo se reparten unos 5.000 millones de euros al año del primer pilar. Podemos seguir repartiéndolo entre los 800.000 perceptores actuales o limitarlo a quienes podemos justificar al menos un 25% de ingresos agrarios y quedarnos en unos 350.000 perceptores como tiene Francia. Un dato para la reflexión: solo 240.000 estamos cotizando a la seguridad social por la actividad agraria.

Pero lo más importante son los precios de nuestros productos, necesitamos un equilibrio en la cadena de valor y un reparto equitativo de los beneficios. Todo es cuestión de voluntad política, tenemos muchas propuestas y esperamos talante negociador. Esperemos que estén a la altura de las circunstancias y se comience a hacer política agraria.