Diario de Valladolid | Viernes, 18 de octubre de 2019

11:18 h. GIRALDA SPORT

Objetivo Mont Blanc

Cinco corredores de la sección de trail del club vallisoletano se preparan para clasificarse en la exigente UTMB, una carrera de 100 kilómetros en la emblemática montaña

GUILLERMO SANZ / VALLADOLID 19/06/2019

Antes del 8 de agosto de 1786, el Mont Blanc era una quimera con cuerpo de montaña; imposible de darla caza más que con la mirada de todos aquellos que observaban su impresionante paisaje. Sin embargo, ese día de verano cambió la historia cuando Balmat y Paccard escribieron su nombre en la historia, cuando se convirtieron en las primeras personas capaces de poner una corona a aquel pico nevado. Veinte taleros (moneda de la época) fue la recompensa, pero mayor fue el tesoro de poder pisar donde nadie antes lo había hecho. Dos siglos y medio después, un grupo de vallisoletanos quieren conquistar el Mont Blanc... en zapatillas de deporte.

Patricia Sangrador, Eva María Pérez, Luis Lorenzo, Mohamed Ahmed y Óscar Fernández Giralda ponen nombres y apellidos a la expedición que quiere colocar la bandera del Club Giralda Sport en la exigente Ultra Trail Mont Blanc; un trail de 101 kilómetros con 6.100 metros de desnivel positivo. El camino hasta la ladera de la emblemática montaña es largo. El equipo tiene que conseguir unos requisitos mínimos (un mínimo de puntos en pruebas, un certificado médico...) que hacen marcar con subrayador la última semana de agosto del próximo año. Hasta entonces, los atletas deben hacer méritos para poder poner su ficha en la casilla de salida.

El presidente y entrenador del Giralda Sport, el mejor maratoniano de Valladolid, Óscar Giralda, sabe que el reto no se puede tomar a la ligera: «No hay que apuntarse a hacer postureo, sino a superar un reto con una preparación, porque lo que buscamos es la salud. Nos preparamos para superar la prueba, no para competir», asegura. Con esta máxima, de la más absoluta meseta nace un grupo de seguidores de una vertiente, el trail, que cada día gana en adeptos: «Evidentemente el trail está de moda. Hay infinidad de carreras y, quitando alguna que tiene un ambiente distinto, es una monotonía», admite el presidente de un club que cuenta con tres secciones: escuela (en Cabezón, Laguna y Peñafiel), jóvenes (con atletas federados que ya han dado las primeras alegrías nacionales al joven club, como Rocío Garrido, doble campeona de España en 1.500 obstáculos) y la sección popular.

De la sección popular nació esta vertiente de montaña. Rastreadores de retos que ya han dado sus primeros pasos para acercase al Mont Blanc. Los 101 peregrinos, en Ponferrada, y Los 10.000 del Soplao, en Cantabria, han sido ya territorio conquistado por el equipo del Giralda Sport. Dos pruebas que suman puntos para viajar al corazón de Europa, donde se disputa una prueba que pasa durante sus 101 kilómetros por Francia, Italia y Suiza; un paisaje de postal que quieren dibujar los vallisoletanos, que tienen en octubre una nueva presa en el punto de mira: la carrera Desértica de Almería, donde recorrerán 70 kilómetros.

Entrenar en la meseta carreras de montaña es como aprender pesca mayor en un río, complicado, pero no imposible. «Trabajamos con una preparación específica. Aquí no tenemos terreno, pero cada 5 ó 6 semanas nos vamos a Navacerrada o a Peñalara para entrenar», devela Óscar Fernández Giralda, que explica cuál es el modus operandi del día a día de los estos escaladores de la llanura: «Es importante estar en la montaña, pero también es importante prepararlo en llano con tiradas de 30-35 kilómetros y si no en Las Contiendas o los Cortes de Cabezón, que te permiten trabajar la capacidad aeróbica. Nosotros vamos con el objetivo de acabar la prueba y para eso hay que saber cuándo hay que correr y cuándo hay que andar», analiza.

El experimentado atleta subraya que la preparación es el pilar maestro de las pruebas de montaña, un atractivo deporte que debe tener sus medidas de seguridad. Una caída en la montaña no es igual que en el asfalto: «En los 101 Peregrinos era finales de marzo y había nieve, tienes que estar preparado con tu manta térmica y tu kit de supervivencia»; una norma de seguridad que se hace ley en el Mont Blanc.