Diario de Valladolid | Miércoles, 20 de noviembre de 2019

Puente adjudica Urbanismo a Herrero y pide a Toma la Palabra que «pase página»

El concejal y portavoz del PSOE hereda de Saravia la integración ferroviaria y el Campus Judicial, dos de los proyectos de ciudad más polémicos / El alcalde asume que deberá buscar acuerdos con más formaciones

F. MARTÍN / VALLADOLID 12/06/2019

La concejalía de Urbanismo e Infraestructuras, una de las tres que quedaban en el aire al decidir el alcalde en funciones, Óscar Puente, gobernar en solitario y romper la negociación con Valladolid Toma la Palabra para formar equipo de gobierno, ya tiene nombre: Pedro Herrero. El que parece el hombre orquesta de Puente asumirá una de las áreas con más peso en el Ayuntamiento, pero también de las más difíciles y de las que tienes mayor visibilidad para el ciudadano.

Las obras y su ejecución en los plazos previstos pueden ser una fuente de quebraderos de cabeza -ahí están como ejemplos el paso de la plaza de Rafael Cano, en el barrio de la Pilarica, y los trabajos de los nuevos accesos al aparcamiento de la plaza Mayor- pero además es la concejalía que mayor presupuesto maneja. Herrero asumirá el departamento que llevó durante cuanto años Manuel Saravia y heredará por tanto los dos grandes proyectos de ciudad que más críticas le acarrearon al anterior equipo de gobierno: la integración ferroviaria, la iniciativa que sustituye al soterramiento, y el Campus de la Justicia.

El primero ya está en marcha y tras el paso de la plaza de Rafael Cano la próxima actuación será la remodelación del túnel de Labradores y su entorno. En el caso del Campus de la Justicia, la complejidad de la operación urbanística para unificar todas las sedes judiciales en el antiguo colegio de El Salvador obligará a Herrero a emplearse a fondo, como ya hizo Saravia durante los cuatro años pasados, para que en el próximo mandato empiece a visibilizarse la que es un antigua demanda del colectivo judicial de la ciudad.

A cambio de recibir Urbanismo, Herrero se descargará de la concejalía de Hacienda, una de las atribuciones que estaban incluidas en el área de Planificación y Recursos que dirigirá, un macrodepartamento desde el que llevará la coordinación política y de gestión del equipo de gobierno además de seguir como portavoz. Un cúmulo de competencias que hacen de Herrero el segundo de a bordo de Puente en el Ayuntamiento.

La adjudicación de Urbanismo fue la única pista que dio ayer el alcalde en funciones sobre la reorganización de las áreas después de que se truncara el acuerdo con Valladolid Toma la Palabra y le obligar a reducir las 12 concejalías previstas a diez, las mismas que concejales tiene el PSOE, sin contar al regidor.

Tras cerrar toda opción de acuerdo con Toma la Palabra, pese al llamamiento de sus tres concejales el lunes para retomar el diálogo, Puente invitó a la formación que lidera Saravia a «pasar página» y se mostró abierto a hablar con ellos de todo menos de un pacto de gobierno. «Nosotros ya hemos decidido y lo hemos explicado y en la vida hay que aprender a pasar página», dijo y abundó en sus críticas a los tres ediles, a los que afeó que le acusen de haber sobreactuado pero a la vez quieran retomar el diálogo.

Asumió que los cuatro años que tiene por delante, en el caso de que el sábado resulte investido como alcalde, no serán fáciles, pero añadió que tampoco lo ha sido el mandato que ahora termina. Aseguró Puente que «estos cuatro años no han sido sencillos y hay algunas cosas que se conocen y otras que no, que han hecho la tarea de gobierno complicada».

Pese a la ruptura, el regidor en funciones reconoció que «las coincidencias en el modelo de ciudad siguen siendo con Valladolid Toma la Palabra» y, por tanto, consideró lógico que ambos grupos se entiendan en los próximos cuatro años, pero añadió que «nunca» ha sido «sectario» y es capaz de entenderse con gente que piensa de forma diferente. El panorama que dibujó para el mandato que empieza a partir del sábado al optar por un gobierno en solitario es el de equipo municipal que pondrá en práctica «un diálogo más asimétrico, con acuerdos con más formaciones» y auguró que «puede ser un mandato interesante».

En esto último sí que parece haber unanimidad. Hasta el concejal de Vox, Javier García Bartomolé, lo apuntó tras su reunión con Puente el lunes. Incluso utilizó la misma frase: «Puede ser un mandato interesante». En algo coinciden.