Diario de Valladolid | Miércoles, 16 de octubre de 2019

Los autónomos reclaman estabilidad y conciliación

12/06/2019

El colectivo de los trabajadores por cuenta propia se agita en estos momentos de negociación política y gobiernos en formación para levantar sus banderas de reivindicación y hacerlas valer en el debate de los partidos, para lograr algún paso adelante en su amplia cartera de necesidades pendientes. Su primera demanda, al igual que opinan las grandes empresas, es que se logre cuanto antes una estabilidad que favorezca la competitividad empresarial, la inserción laboral y la empleabilidad de los trabajadores. Por ello rechazan que puedan convocarse nuevas elecciones y animan a los partidos políticos a llegar a acuerdos de gobernabilidad para que, también cuanto antes, empiecen a dar soluciones a cuestiones claves como el pacto por la Seguridad Social y cómo afecta a los trabajadores autónomos, las posibles ayudas a la contratación de personal o las medidas para favorecer la conciliación familiar y laboral para este colectivo. Precisamente ayer en Burgos Lorenzo Amor, el presidente nacional de ATA, la asociación mayoritaria entre los autónomos, presentó un informe que radiografía la jornada laboral de los empleados por cuenta propia y concluye que de media trabajan dos horas diarias más que un asalariado y sufren problemas para conciliar su empleo con la vida familiar, especialmente en los casos de maternidad.

En Castilla y León históricamente el peso del trabajo de tipo autónomo es mayor que en el conjunto nacional y, sin embargo, el número de cotizantes lleva años a la baja y ronda actualmente los 195.000, después de haber dejado muy atrás la barrera de 200.0000 autónomos que cotizaban en la Comunidad hace una década. Su aportación a la economía autonómica es vital principalmente por su contribución al empleo, ya que constituyen la primera fuerza generadora de puestos de trabajo. Eso sí, en una pléyade de microempresas que son especialmente sensibles a las oscilaciones de la economía. Son, por tanto, los autónomos un colectivo que requiere de una especial protección como así se ha entendido en Castilla y León donde opera una Mesa del Autónomo que ha discutido y validado diferentes políticas de la administración regional dirigidas a los pequeños empresarios del campo, los emprendedores o los profesionales por cuenta propia. Esa Mesa emula la relación que existe entre la Administración Pública y los agentes económicos y sociales a través del Diálogo Social, que ha quedado consagrada en el Estatuto de Castilla y León como un factor de progreso económico y cohesión social. Pero ese magno proyecto será una obra inacabada hasta que no se logre equiparar los derechos laborales de los empleados por cuenta propia y los trabajadores asalariados. De momento, existen urgencias y la primera de ellas es gobernar sin perder de vista a este colectivo.